
Desde que me alcanza la memoria, ha habido tres tíos a los que considero mis hermanos mayores que siempre he tenido como ejemplo a seguir: Obelix, el Largo y el Chucho. Los tres me han enseñado mil cosas, tantas que no me caben en este post, pero lo que los tres siempre me han transmitido, cada cual a su estilo, es el gusto por la buena música. Por eso, hace unos meses agarré en un 3x2 de El Corte Inglés un CD doble con grandes éxitos de los Ramones, después de tantos años escuchándoles a los tres coincidir por una vez en la vida en un grupo de música (las otras coincidencias son los Rolling Stones y posiblemente Siniestro Total-Ayatollah no me toques la pirola) .
Y aparte de las canciones clásicas, encontré un tema que casi no sonaba a Ramones, sonaba muy eighties, pero que me moló desde un principio: "Something to believe in". Y el caso es que en cuanto entendí la letra (ya sabéis que eso se me da sorprendentemente bien) me acordé de mi primo Juanra el Largo Mediavilla.
Juanra es un tio muy raro, de hecho es raro de cojones, pero precisamente por eso mola, porque es distinto del resto de la gente. En plena adolescencia se borró del Madrid para hacerse del Atleti, demostrando que la madriditis es curable (gracias, Juan), se pasó una temporada dando vueltas de acá para allá, consiguió un curro de yuppie que le permitió comprarse un piso en Urgel, se aburrió del curro de yuppie y lo mandó todo a la mierda, y al cabo de un tiempo se echó novia (por cierto, tiene cojones que no me la haya presentado todavía...), agarró el petate y se fue a la vieja Inglaterra a probar fortuna.
Yo siempre me acuerdo de que entre él y Obelix convencieron al acomodador de algún cine de Gran Vía para que las navidades de 1991 me dejasen pasar con ellos a ver Terminator-2, que era para mayores de 18. También me acuerdo cuando vino a Santander a ver al Atleti en el 98 y casi le matan a pedradas, y por supuesto me acuedo de cuando nos fuimos el año pasado a ver a Kraftwerk y en medio del concierto, en plan veterano de Vietnam, se saca una petaca de la manga (que me ahorquen si aquello era whisky) y la noche se nos acabó yendo de las manos... Por todo eso y por lo que me dejo sin contar, gracias tío.
¿Y a qué coño viene este discursito? -os preguntaréis, ávidos de curiosidad- Pues a que acabo de leer en su blog que el Largo, después de un año y pico de lucha contra la Pérfida Albión, ha conseguido un trabajo que le llena y que le va a permitir sacar la magia que lleva dentro a pasear.
Y aunque sospecho que eso supone que no podamos celebrar juntos que por fin se casa Obelix (en Mahón y por lo civil, como un campeón), pues yo me alegro un huevo por mi primo Juanra y su nuevo trabajo. Y si no me traes a Esther para que la conozca, pues tendré que iros a ver a Londres...
Grande, Largo!!!
I wish I was someone else
I'm confused, I'm afraid, I hate the loneliness
And there's nowhere to run to
Nothing makes any sense, but I still try my hardest
Take my hand
Please help me man
'Cause I'm looking for something to believe in
And I don't know where to start
And I don't know where to begin, to begin

4 comentarios:
Joder kabron, ya te vale, se me saltan las lagrimas y todo, ke bonito, yo tambien te kiero y es verdad ke no se si ire a Mahon o no pero ya sabes ke aki tienes tu kasa... Y si, es un temazo el Something To Believe In...
¡Bravo estos chicos!. A Juanra se le saltan las lágrimas y yo estoy a moco tendido. ¡¡SOIS LA H-O-S-T-I-A!!
Las madres y el padre estamos babeantes. Besos, besos y más besos pero de los que a mí me gustan, ¿eh?
¿Y quién será el usuario anónimo?. el que no lo adivine, maricón....
Hola:
Las lagrimas continuan. Sois maravillosos
besos
la menorquina
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