Allá donde se cruzan los caminos...

El próximo día 7 de mayo me marcho de Madrid. Han sido un poco más de seis años y medio desde que llegué en octubre de 2000 con la selectividad recién aprobada y un montón de ganas de empezar a vivir la universidad de cerca.

El primer mes fue duro. Entré en el Antonio de Nebrija, un colegio mayor de los clásicos, cuya tradición principal se basa en recibir a los recién llegados con unas buenas novatadas. Así que ahí estuvimos un mes limpiando botas de rugby, tratando de usted al personal, llevándonos duchas frías, cantando himnos variados y hasta siendo encerrado en un potro de gimnasia poniéndome guantes de boxeo en los pies (!). La parte positiva de ese mes es que fue cuando conocí a los que iban a ser mis amigos los próximos seis años: Blaski, Chava, Nono, Cacho, Ferreiro, Ramón...


El Colegio tenía otras tradiciones fantásticas, como la Regata, concurso de beber cerveza por equipos que se celebra al empezar la primavera. Un año conseguimos que nos dieran una beca de la Unión Europea para ir a ver el Parlamento a Bruselas. Vimos el parlamento europeo en una mañana y nos pasamos cuatro días de cachondeo entre Bélgica y Amsterdam.


En la facultad lo pasé bien, pero no fue como el colegio. Empezamos siendo un grupo muy grande gente y, a día de hoy, sólo soy amigo de tres personas y una profesora. Pero molaba el ambiente de libertad, creatividad y caos estructurado que se vivía con 9.000 alumnos de tres carreras distintas en un mismo recinto. Entre las muchas anécdotas de esa época, me quedo con el día que le dedicamos una pitada a un profesor por alargar la clase y nos pidió, con lágrimas en los ojos, que por favor dejásemos de silbarle. Hay muchas otras, la mayoría de ellas compartidas con el gran Ramón Argelina, pero es mejor no dejar constancia por escrito de ellas, o por lo menos hasta que se publiquen mis memorias a título póstumo...

De esa misma época es cuando me dio por aprender alemán (que elegí porque ruso, que era lo que yo quería estudiar, tenía unos horarios de mierda). Allí, aunque alemán más bien aprendí poquito (idioma infernal , cuánta razón tenía Obelix) conocí a dos tías fantásticas como Ire o la gran Bea Elía.

Con Blaski, aunque sólo estuvimos un año juntos en el colegio, empecé a hacer cortometrajes, guiones y, sobre todo, a devorar película tras película. Debutamos con el olvidable Espanis Sico, un remake casero de American Psycho, y seguimos con Reencuentro, El hombre sin sonrisa, Escombros y, últimamente, Independizados. Juntos hemos visto pelis buenas, regulares, y sobre todo, malísimas. En este apartado metemos a Tigre y Dragón, Juana de Arco, Saw II y III, Hannibal o Revolver, por citar algunas.


En enero de 2005, a mitad de mi quinto curso de carrera, me surgió la oportunidad de empezar a trabajar en una agencia de publicidad. La oferta consistía en ser becario cobrando 550 € al mes. Tenía otra oferta: ser diseñador gráfico de un garito en Av. Brasil, con un salario de 900 € al mes. Elegí la primera opción perdiendo pasta, y creo que acerté. Phc era entonces una agencia recién comprada por el grupo Publicis que quería dejar de vender medicamentos y publicitar todo aquello que fuese saludable, desde bebidas a gimnasios.

Desde el primer día me trataron como a uno más, y Leti, Carmen, Marino y Kátia, los que estaban en cuentas, me enseñaron cómo ser un buen publicitario. Aprendí más en los nueve meses que estuve de becario que en los cinco años de facultad. Luego llegarían las campañas de alcohol y drogas del Ministerio de Sanidad, los concursos internacionales y nuevos amigos tan buenos como los del Colegio o la Facultad, como Seno o Jevi.

En fin, que el próximo día 6 de mayo doy carpetazo a una etapa fundamental de mi vida, y abro una nueva en París. Siempre me he quejado de Madrid, tanto por el agobio del personal, como por el tráfico infernal o la contaminación ambiental, pero lo cierto es que, en el fondo, Madrid mola.


Aquñi dejo una versión cojonuda con un vídeo sinvergüenza del "Pongamos que hablo de Madrid", del gran Joaquín Sabina, para que la escuchéis mientras seguís viendo otras webs...























La mejor película europea en los últimos 20 años

Escribo este blog en respuesta al demagogo de Hopewell, quien, en mitad de una crítica sobre la última película de Danny Boyle, arremete contra Trainspotting de forma miserable.

No hace falta que hable de la interpretación de Ewan McGregor. No hace falta que hable de la pelea en el pub contada en flashback, ni de la escena del vídeo porno, y no hace falta que hable del fantástico final. Porque Trainspotting ya se justifica en el primer minuto y medio de película, un genial monólogo escrito por Irvine Welsh y recitado por Ewan McGregor en la versión original.

Os dejo el vídeo de la versión española, que se entiende bastante mejor que a McGregor con acento escocés.



Y lanzo el guante para que alguien me diga una película europea mejor que Trainspotting...

Adelantando

Hoy, concierto de Jarabe de Palo. Si de algún grupo español soy fanático, indondicional y subjetivo, es de Jarabe. Me importa un huevo el argumento de que todas las canciones son iguales. Que os den , sordos.
Abrió con "La plaza de las palmeras", seguramente el tema más flojo de "Depende", pasó por los mejores temas de su último disco, interpretó clásicos como "Dos días en la vida", "El lado oscuro", "Depende" y, cómo no, "La flaca".



Y el cierre, después de tener a todo el público entregado pidiendo "Grita" fue, "Duerme conmigo" seguida de... "Grita". La hostia, apoteósico.
Dejo dos vídeos de los momentos más grandes del concierto. De verdad, apoteósico.

Volvemos después de la publicidad


Después de una pausa, por aquello de recargar pilas, retomo el blog con más ganas que nunca. Para empezar, le he dado una lavadita de cara, justo ahora que cumple un añito de existencia.


La última semana y pico ha sido movidita. Primero, despedimos a Seno, que se ha ido a trabajar de Director Creativo Ejecutivo a Global, es decir, a la competencia. Para celebrar dicha efeméride, nos fuimos a la Yuca, el garito más infecto y sin embargo el más entrañable. Como dice Jevi emulando a Peter Parker: a por ellos, tigre.

Después subí a Santander. El motivo, ver cómo el Racing pasó por encima del Madrid. Cómo disfruté, qué ambiente, lo nunca visto en El Sardinero. Mi pobre colega Ramón lo pasó mal en el apartado deportivo (que no en el extradeportivo) y lo pasó aún peor cuando, de vuelta a Madrid y en medio del puerto de Carrales, su flamante BMW 316 dijo que no, chavales, que hasta aquí hemos llegado. Pasamos media larga hora esperando a que viniese la grúa cortesía de Mutua Madrileña, yo comiendo regaliz y Ramón con su chaleco reflectante a cuestas. Luego, el señor de la grúa nos recogió (ver foto) y un taxi nos llevó a Madrid.


Ah, en Santander volví a revalidar mi título de vigente campeón de parchís. Un imagen dice más que mil palabras.

Y de vuelta a Madrid, se confirma que mis días aquí están contados. Pero esa ya es una historia que dejo para un próximo post...











Back to prison


Anoche hicimos de tripas corazón y antepusimos los dos últimos capítulos de la segunda temporada de prison break a el capítulo de la semana pasada de 24. No me arrepiento, teníamos que ver el final, pero lo cierto es que nos decepcionó. Demasiado cabo suelto, demasiado guión incoherente, demasiado personaje indiferente, demasiada subtrama sin hilar.
No sé, será que estamos mal acostumbrados con los fantásticos guiones de 24, pero lo cierto es que nos quedamos un poco con cara de bobos, debatiendo sobre la identidad de un tío tirado en el suelo en lugar de quedarnos en shock como en cualquier final de temporada de Jack Bauer...
Aún así, para tod@s aquell@s que no habéis visto nunca Prison Break, es una serie muy recomendable... después de haber visto las cinco temporadas de 24, claro está.

Todos queremos ser Michael (al menos un poco)

Me hago eco del blog del gran Dani Crespo, el único blogger que puede no publicar nada en dos semanas y, en un día de gloria, escribirse ocho posts. En fin, que le chuleo a Dani este fantástico spot de homenaje al mejor jugador que ha metido la pelota en el aro: Michael Jordan.

Para una iglesia que vale la pena, la quieren chapar

Por encima de creencias políticas o ideológicas, sigo siendo, ante todo, anticlerical. Todo ese rollo de la iglesia católica promoviendo el voto de pobreza desde los lujos de El Vaticano me indigna, me cabrea y me dan ganas de pilotar un F18 y acabr con esa farsa. En fin.

El caso es que hace un par de días salió en los telediarios (que he visto porque estoy de vacaciones, que si no de qué) que el arzobispado de Madrid, dirigido por Rouco Varela, un descendiente lejano del infausto Torquemada, quiere cerrar la iglesia que hay en Entrevías, cerca de Vallecas. Efectivamente, no me preocuparía lo más mínimo la desaparición de una iglesia (ojalá se secularizasen todas), si no fuese que la parroquia de San Carlos Borromeo es especial. ¿Por qué? Pues porque en ella, los tres curas que hay acogen a yonquis, inmigrantes y otros pobres de la vida y se ocupan de ellos dándoles comida y techo hasta que se pueden buscar la vida por sí mismos. Incluso es la sede de la Asociación de Madres contra la Droga. La Iglesia Roja, la llaman.
Y resulta que el Arzobispado la quiere cerrar porque la "liturgia"consiste, en vez de en hábitos y hostias, en vaqueros y rosquillas. ¿Y qué coño importa, me pregunto yo, si es la única iglesia que aporta algo válido a la sociedad, aparte de propaganda y mamoneo?

Aquí dejo el link a su web http://www.sancarlosborromeo.org
Espero que en breve habiliten un espacio de "firma tu petición para que no nos quiten la iglesia" para que podamos echar un garabato. Yo en cuanto vuelva a Madrid me pienso dejar caer por allí.

Fútbol espectáculo

Esta tarde había partido histórico en Santander: venía el Bilbao. Y con él, 3.000 pavos borrachos hasta las trancas. He de decir antes que nada que la afición del Bilbao, para su equipo, es la hostia. No paran de animar y jalear a los suyos, y les han dado una ovación al final a pesar del resultado. Ahora bien, eso no quiere decir que no sean unos maleducados, unos provocadores y unos hijos de puta. Que también lo son.

En fin, que les hemos ganado, y les hemos ganado bien. Nos quedamos a un punto de UEFA y el Bilbao en descenso. El otro día me preguntaron si prefería jugar la UEFA o que el Athletic bajara. Sigo sin tenerlo claro, pero después de hoy no veo las dos cosas incompatibles...

El resumen, 9 golazos, en http://www.elmundo.es/elmundo/videos/futbol/lfp/2006-2007/28/rac_ath/index.html

enjoy!