A diferencia de mi gemelo malo, no acostumbro a escribir sobre lo que leo. Desde 2010, es verdad, apunto en la columnita a la izquierda de estas líneas los títulos de los libros que voy leyendo.
En esa lista sólo están los libros que acabo, pues desde hace años decidí no perder el tiempo acabando historias que no me gustan o interesan. Así, he abandonado tres o cuatro libros desde enero pasado.
"Unbroken", en cambio, es de esos libros que uno no olvida. Si Louie Zamperini, el protagonista de esta historia real, hubiese vivido solo un tercio de las cosas que le han pasado, ya habría valido la pena escribir sobre él. Un tipo que participó en los Juegos de Berlin en el 36 y acabó dando la mano a Hitler, que se hizo bombardero en la Air Force americana después del ataque a Pearl Harbor, que sobrevivió 47 días en una balsa en el pacifico, bebiendo lluvia y comiendo gaviotas, que resistió 25 meses en campos de concentración en Japón, y que hoy, a los 94 años, vive para contarlo.
No os digo más. Id a una librería, compradlo ("Invencible", en castellano), y alucinad con la increíble historia de Louie Zamperini.
En esa lista sólo están los libros que acabo, pues desde hace años decidí no perder el tiempo acabando historias que no me gustan o interesan. Así, he abandonado tres o cuatro libros desde enero pasado.
"Unbroken", en cambio, es de esos libros que uno no olvida. Si Louie Zamperini, el protagonista de esta historia real, hubiese vivido solo un tercio de las cosas que le han pasado, ya habría valido la pena escribir sobre él. Un tipo que participó en los Juegos de Berlin en el 36 y acabó dando la mano a Hitler, que se hizo bombardero en la Air Force americana después del ataque a Pearl Harbor, que sobrevivió 47 días en una balsa en el pacifico, bebiendo lluvia y comiendo gaviotas, que resistió 25 meses en campos de concentración en Japón, y que hoy, a los 94 años, vive para contarlo.
No os digo más. Id a una librería, compradlo ("Invencible", en castellano), y alucinad con la increíble historia de Louie Zamperini.

