Próximamente, Independizados


Y no digo más... de momento.


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El libro negro


Ayer fui con mi padre a ver una película, cómo no, de guerra. En esta ocasión se trató de "El libro negro", película sobre la Holanda ocupada por los nazis a finales de la II Guerra Mundial.

La verdad es que la temática no me atraía, y ver una película en holandés, pues... El gancho, el director: Paul Verhoeven, responsable de clásicos como "Robocop", "Instinto básico" o "Desafío total"... y también de algún infierno como "Showgirls" o aquella del hombre invisible con Kevin Bacon.

"El libro negro" plantea una historia (basada en varias historias reales) sobre una chica judía que intenta huir del dominio nazi. Su familia es exterminada en medio de la huida y ella se ve obligada a conquistar a un alto oficial alemán para sobrevivir.

Lo primero que tengo que decir es que ya me joden las películas de judíos en la Segunda Guerra Mundial. No es una cuestión de antisemitismo, es una cuestión de que ya me han contado la historia del exterminio veintisiete veces, con pianistas polacos, con payasos italianos y con todas las variantes imaginables y por imaginar. Me fastidia porque hay episodios de esa guerra en concreto muchísimo más interesantes y poco tratados. ¿Por qué no hay más películas sobre la batalla de Stalingrado? ¿O sobre el almirante Canaris? ¿O sobre el avispero de espías que era la península Ibérica?

Aparte de ese detalle, la película se deja ver. Quiero decir que la factura de "El libro negro" está bien, no es cutrona, como mucho cine europeo. Lo mejor de todo es ver cómo los oficiales alemanes, a dos semanas del final de la guerra, celebraban con una bacanal el cumpleaños del Führer, bebían champán y se negaban a asumir la dura realidad que se les venían encima.

Los intérpretes, sin ser nada del otro jueves, están bien y, en general, la trama, aunque previsible, no convierte las dos horas y media de metraje en un castigo infinito, lo cual después de los interminables 145 minutos de "Piratas del Caribe 2" es todavía más de agradecer.



Sencillamente, la mejor guitarra del mundo

Muchos dicen que el mejor guitarrista del mundo es Eric Clapton. Para mí, sin embargo, la mejor guitarra del mundo es y será siempre la de Mark Knopfler, el líder de Dire Straits. Y los he visto a los dos en directo, y aunque Clapton se salió, lo de Knopfler fue sencillamente escandaloso.

Conocí a Dire Straits hace más de veinte años, cuando yo era un mico que pasaba varias semanas en verano en la Caseta de Mahón, sólo con mis bañador y mis abarcas menorquinas. Por allí andaban siempre mis primos Obelix y Elena, y yo me dedicaba a empaparme de lo que ellos escuchaban. Así conocí a Siniestro Total, los Rebeldes, Mecano (que entonces considerábamos "música de maricones") y ya cosas más serias como Led Zeppelin o Dire Straits.



Y me acuerdo especialmente del día, debía ser allá por 1986 u 87 en que Obelix consiguió un VHS de un directo de Dire Straits llamado "Alchemy" y nos pasamos una tarde entera viéndolo en casa de la única persona conocida que tenía vídeo en Mahón: su abuela.
Alchemy es un concierto que hicieron los Straits en marzo del 84, en el que para mi gusto alcanzaron su máximo. Aunque luego sacaron "Brothers in arms", que es un disco absolutamente fantástico...
Hacía años que no lo veía, y gracias a Youtube esta mañana mientras desayunaba me lo he puesto en plan remember when. Y sigo manteniendo lo mismo: Mark Knopfler es Dios. Sólo por el solo final de guitarra (a partir del minuto 7:30 del vídeo) ya merece pasar a la historia de la música.

Hace un par de años, Knopfler apareció por España como parte de una gira en solitario, y allí nos plantamos Obelix y yo, totalmente entregados. Después de tocar, como es de rigor, los temas de su último álbum, agarró la guitarra eléctrica y empezó a interpretar temas de los Straits, uno tras otro: Walk of life, Romeo & Juliet, Sultans of Swing... Al acabar esta última, todo el palacio de los deportes de Madrid (y eso es mucha mucha gente) gritaba oé, oé, oé, oé, reconociendo que Mark Knopfler todavía era, veinte años después, la mejor guitarra del mundo.

Secuelas y secuelas

Conforme se aproxima el verano, una oleada de segundas, terceras y cuartas partes de películas más o menos míticas se acercan a nosotros: Spiderman 3, Piratasdelcaribe 3, Shrek 3, la Jungla de Cristal 4, el caso Bourne 3... Pero no voy a hablar de ellas, ya habrá tiempo. Hoy voy a hablar de las secuelas de películas más míticas que se preparan para los próximos años:


-Gremlins 3: una película que ha tardado quince años en ponerse en marcha. Lo mismo el chino que le vendió el Gizmo al prota se ha muerto. No es grave, porque lo cambian por otro chino y ni sus familiares notan la diferencia. Sólo pido una cosa: que los gremlins sigan siendo marionetas de peluche, nada de ordenadores! Ah, y que les den de comer después de medianoche!



- Toy Story 3: esta va a ser buena aunque contraten para escribir el guión a Almodóvar. Bueno, en ese caso quizás no, que el rollo homogay entre muñecos de plástico me da grima sólo escribirlo. Pero el guión que circulaba por internet sobre Buzz averiado que se lo llevan a reparar a Taiwan y los demás juguetes van detrás prometía...



- Cazafantasmas 3: esta ya está confirmada. La van a hacer por ordenador y con las voces de los protas originales, Bill Murray incluido. Tal y como lo cuentan, suena a chasco fijo, aunque luego nunca se sabe. Si hacen lo de "do, re, mi, fa, sol Egonnnnnnnnn!" se justifica la peli, no Atilakis?


- Las tortugas ninja 4: otra que han hecho por ordenador. El trailer está bastante bien, muy en la línea de los comics originales, que nada tenían que ver con la mierda de dibujos animados que hicieron con el eje argumental basado en el consumo compulsivo de pizza.


- los goonies 2: tengo que reconocerlo: no vi la primera parte. Y ya sé que casi todo el mundo me dice que es increíble, que es un clasicazo, pero una vez que me la perdí cuando tenía ocho años, la verdad es que no me apetece nada. Así que no pongo foto.




Al compás

El fin de semana pasado estuvimos viendo "Noche en el museo", una comedia de Ben Stiller ambientada en el museo de historia natural de Nueva York. La película está muy bien, dentro de que está pensada para niños de ocho años. A mí me recordó bastante a esas películas de finales de los ochenta y principios de los noventa, como "Jumanji", "Cariño he encogido a los niños", etc. Tenía un tono muy inocentón, sin ninguna mala leche, y algún concepto muy currado como el esqueleto de tiranosaurio con complejo de perrito o ese Atila, rey de los hunos, llorando desconsolado porque su padre le dejaba solo en la tienda mientras salía a arrasar aldeas.

El caso es que junto a Ben Stiller aparecía uno de mis actores fetiche: Dick Van Dyke. Para aquellos que no os diga nada el nombre, Dick Van Dyke es Bert, el deshollinador y hombre orquesta de "Mary Poppins".
En "Noche en el museo", yo esperaba que hiciera un papelito corto, un cameo en plan homenaje a un clásico que da sus últimos coletazos. Pero qué va. Van Dyke se cepilla a todos los actores por allí presentes con su expresividad y su clase como cómico. Y hay que esperar hasta los créditos finales para verle bailar, pero vale la pena: es absolutamente increíble que ese tío tenga ochenta y un años y se siga moviendo como cuando bailaba al compás con los deshollinadores de Londres...



Cada vez que me preguntan mi película favorita, pasan varias por la cabeza pero al final siempre acabo diciendo dos: "La ventana indiscreta" y "Mary poppins". Ya sé que no es una película muy cool, pero a mí me parece una película sencillamente perfecta. Tiene grandes personajes, situaciones surrealistas, una banda sonora de caerse de espaldas, crítica social (recordemos que hablamos de una película de Disney) y un fantástico gag sobre un hombre con una pata de palo que se llamaba Smith.
Han hecho un musical de "Mary Poppins" que creo que mi primo Álvaro, el rey de la guía del ocio internacional, ya ha visto. Yo de momento me conformo con seguir bailando al compás...

Argentina genial

Otra vez ellos. Siento ponerme cansino, pero qué grandes los argentinos!
Ah, y que levante la mano el tío que nunca se ha sentido como en el spot de Sprite...

El peligro de doblar las cosas

Me estoy volviendo cada vez más talibán contra las obras audiovisuales -películas, spots, lo que sea- dobladas al castellano. El 50% de la interpretación de un actor es su voz, y al doblarlo se va a la mierda.
Pongo un ejemplo de por qué me estoy volviendo anti-doblaje. Es la última campaña de Coca Cola light en España


No está mal. Ahora pongo el spot original, tal y como se hizo hace unos meses en Argentina.


¿Hay color entre el soseras de Pablo Motos en la versión española y un buen narrador argentino? Y más allá: ¿tan lerdos somos los españoles que no entendemos a un locutor argentino? Qué país, señor...
Pongo por último el mejor spot que, para mi gusto, ha hecho jamás Coca Cola. Ya me diréis si se entiende al narrador..

Ases quemados

Ladies and gentleman, por primera vez en este blog voy a hacer el más difícil todavía: hacer la crítica de una película... sin verla.

Una de las normas que rigen la convivencia pacífica en Blaskimedia es la no alusión a tres actores. Tenemos las películas de Richard Gere y Kevin Costner vetadas hace tiempo, pero no son ellos los tres elegidos. No. Hablo de Ray Liotta, Ben Affleck y Orlando Bloom.

Ray siempre nos ha parecido sencillamente un desgraciado. Revisando su curriculum en imdb.com, uno encuentra joyitas del calado de "Campo de sueños" (con Kevin Costner), "Operación elefante" (sí, yo también había borrado esa película de mi disco duro) o "Revolver" (la última de Guy Ritchie, aún sin estrenar en España, y no me extraña).

Pero Ray se ganó su lugar en el panteón de terroristas cinematográficos por aquel papel que le dieron en la [innecesaria] secuela de "El silencio de los corderos". Aquella escena en la que Hannibal le levanta la tapa de los sesos mientras él pone cara de gilipollas es absolutamente memorable. He encontrado la fotografía, para darle color al asunto.

Ben Affleck es un caso curioso. Cuando apareció de la nada (Mallrats no la vio ni Cristo en su momento) como coguionista de "El increíble Will Hunting" (¿alguien se acuerda de ALGO de esa peli?), la crítica le trató como un joven prodigio. Poco tardó Ben en sacarles de su error, cuando protagonizó "Armageddon", fantástica película freak en la que sin embargo apestaba desde el punto de vista interpretativo, por no hablar del baño que se lleva de Bruce Willis en todos los sentidos...

Pero Ben quería ir más allá. Por eso aceptó dos papeles todavía más terroríficos: el del prota del bodrio infumable y patriotero que fue "Pearl Harbor" y, sobre todo, el de superhéroe con michelines que fue "Daredevil". Qué película, señor.

Y Orlando Bloom es un ejemplo de un actor espantoso que, mira tú, tiene un buen agente que le consigue papeles en películas chulas, como "El señor de los anillos" (donde interpretaba a Legolas, el elfo que cuando entrecerraba los ojos veía lejos que te cagas), "Piratas del caribe" (donde es triturado, humillado y degradado por Johnny Depp) y "Black Hawk derribado". Se ve que últimamente está cogiendo las riendas de su carrera, ha empezado a elegir él los guiones y, así, ha protagonizado turres como "Elizabethtown".

De Orlando nos quedamos con su cara de palo permanente. Da igual que le digan que Gollum se ha puesto el anillo de poder en el rabo y ha sodomizado a Frodo en el Monte del Destino o que Keira Knightley es en realidad un pirata zombie. A Orlando se la pela.

Su cara me recuerda a cuando en Friends, Joey explicaba cómo interpretar un momento de concentración como "hay que poner cara de que alguien se ha tirado un pedo pero no puedes decirlo en alto". Solo que a Orlando no le hacen falta gases para ponerse delante de una cámara...

Pues a todo esto, resulta que hace unos meses saltó la noticia: Ben Affleck y Ray Liotta saldrían juntos en una peli llamada "Smoking aces". Dos de nuestros tres ídolos, por fin unidos. La trama, según cuenta LaNetro, es la siguiente:

Buddy "Ases" es un corrupto mago de Las Vegas que va a testificar en un juicio contra Primo Sparazza, un mafioso acusado de haber mandado asesinar a 130 personas. El entorno de Sparazza se entera de la traición y ofrece un millón de dólares por acabar con "Ases". Matones y sicarios de toda clase y condición verán una oportunidad de oro para ganar una jugosa suma de dinero y así demostrar quién tiene menos escrúpulos y más "puntería".

Bueno, pues esa ha sido mi crítica. No puedo añadir nada más. Chimpún. Si después de todo esto, le echáis un par de huevos y os dejáis 6 euros (o unas horas de ancho de banda en su defecto), pues ya me contaréis. No nos esperéis sentados ni a Blaski ni a mí en la butaca de al lado...