Hoy he hecho algo que me encanta y que, por mi amor por el control de las situaciones, no suelo hacer: ir al cine a ver una película sin haber visto antes el tráiler.
Drive se llama la afortunada. Protagonizada por Ryan Gosling, al que hasta que no he mirado su ficha en IMDB creía que había interpretado a Shaggy en Scooby Doo, y dirigida por un realizador danés que se llevó la Palma de Oro en Cannes al mejor realizador por esta peli.
Si tuviera que resumir Drive en una frase, diría que es la intersección entre Transporter y el Collateral de Michael Mann.
Drive es la historia del personaje de Gosling, un tipo que es doble de acción en Hollywood y mecánico de coches de día, y chófer de criminales de noche. Gosling, que entiendo que tenga su público, no mola tanto como Jason Statham.
La historia, por mucho pajilleo en torno al guión que estoy seguro irá in crescendo en los próximos meses, es bastante corriente, e incluye varios de los clichés que hemos visto en el cine de acción más palomitero: el ex-convicto, el malo malísimo, el maestro jedi, la chica traidora... Con todo, los secundarios televisivos (Bryan Cranston, Christina Hendricks y Ron Perlman) se salen como era de esperar.
Aunque sin duda lo que queda en la retina de Drive es la mano de su director, el (para mí) desconocido Nicolas Winding Refn, que se toma su tiempo en cada plano sin hacer que al espectador se le haga larga la espera hasta el siguiente corte. Lo contrario que el cine de acción actual, que parece editado por la asociación de montadores epilépticos de Los Angeles. Quizá Winding Refn a veces peca de preciosismo, incluso puede resultar un poco petulante en su manera de enfocar según qué escenas, pero viniendo del mismo país que el soporífero Lars Von Trier, vamos a darle un margen.
Me ha parecido tan original la peli, que voy a pasar por alto que los títulos de crédito del principio estén escritos en Mistral, probablemente la tipografía más guarra de las que incluye Microsoft Office, después de nuestra detestada Comic Sans.
Ah, y ojo a la música de Drive, clara candidata a mejor banda sonora de 2011.
En fin, Drive es la nueva película de la gente cool. Y si no, al tiempo.
Drive se llama la afortunada. Protagonizada por Ryan Gosling, al que hasta que no he mirado su ficha en IMDB creía que había interpretado a Shaggy en Scooby Doo, y dirigida por un realizador danés que se llevó la Palma de Oro en Cannes al mejor realizador por esta peli.
Si tuviera que resumir Drive en una frase, diría que es la intersección entre Transporter y el Collateral de Michael Mann.
Drive es la historia del personaje de Gosling, un tipo que es doble de acción en Hollywood y mecánico de coches de día, y chófer de criminales de noche. Gosling, que entiendo que tenga su público, no mola tanto como Jason Statham.
La historia, por mucho pajilleo en torno al guión que estoy seguro irá in crescendo en los próximos meses, es bastante corriente, e incluye varios de los clichés que hemos visto en el cine de acción más palomitero: el ex-convicto, el malo malísimo, el maestro jedi, la chica traidora... Con todo, los secundarios televisivos (Bryan Cranston, Christina Hendricks y Ron Perlman) se salen como era de esperar.
Aunque sin duda lo que queda en la retina de Drive es la mano de su director, el (para mí) desconocido Nicolas Winding Refn, que se toma su tiempo en cada plano sin hacer que al espectador se le haga larga la espera hasta el siguiente corte. Lo contrario que el cine de acción actual, que parece editado por la asociación de montadores epilépticos de Los Angeles. Quizá Winding Refn a veces peca de preciosismo, incluso puede resultar un poco petulante en su manera de enfocar según qué escenas, pero viniendo del mismo país que el soporífero Lars Von Trier, vamos a darle un margen.
Me ha parecido tan original la peli, que voy a pasar por alto que los títulos de crédito del principio estén escritos en Mistral, probablemente la tipografía más guarra de las que incluye Microsoft Office, después de nuestra detestada Comic Sans.
Ah, y ojo a la música de Drive, clara candidata a mejor banda sonora de 2011.
En fin, Drive es la nueva película de la gente cool. Y si no, al tiempo.

