X-Men meets Heroes meets La Bruja de Blair.
Con este planteamiento me fui a ver hoy, noche de Oscars, una película que no entra en el radar de la Academia: Chronicle.
Se trata de un falso documental sobre tres adolescentes que reciben superpoderes y tienen que aprender a la fuerza aquello que decía el tío de Spider-man de que todo poder conlleva una responsabilidad. De hecho uno de los personajes explica en un momento dado que los superpoderes son como un músculo: hay que hacerlo fuerte poco a poco, o se corre el riesgo de que se rompa.
Dicho esto, Chronicle vale la pena. Es la primera vez, Batman Begins incluido, en el que me creo a pies juntillas el arco que lleva a tres pajilleros a convertirse en superhombres. Eso sí, lo del estilo de falso documental me parece totalmente prescindible, porque una cosa es creerse la historia dentro del marco de ficción y otra llegarse a plantear que la cosa es real... lo que en La Bruja de Blair, que me pilló con quince años y sin escepticismo googleiano, sí que sucedía.
En cualquier caso, antes del atracón de máscaras y leotardos que nos vamos a pegar este verano entre The Dark Knight Rises, The Amazing Spider-Man y Los Vengadores, Chronicle -como Kick Ass en 2009- viene bien para desengrasar el género y hacernos creer que otro tipo de película superheróica es posible.
Con este planteamiento me fui a ver hoy, noche de Oscars, una película que no entra en el radar de la Academia: Chronicle.
Se trata de un falso documental sobre tres adolescentes que reciben superpoderes y tienen que aprender a la fuerza aquello que decía el tío de Spider-man de que todo poder conlleva una responsabilidad. De hecho uno de los personajes explica en un momento dado que los superpoderes son como un músculo: hay que hacerlo fuerte poco a poco, o se corre el riesgo de que se rompa.
Dicho esto, Chronicle vale la pena. Es la primera vez, Batman Begins incluido, en el que me creo a pies juntillas el arco que lleva a tres pajilleros a convertirse en superhombres. Eso sí, lo del estilo de falso documental me parece totalmente prescindible, porque una cosa es creerse la historia dentro del marco de ficción y otra llegarse a plantear que la cosa es real... lo que en La Bruja de Blair, que me pilló con quince años y sin escepticismo googleiano, sí que sucedía.
En cualquier caso, antes del atracón de máscaras y leotardos que nos vamos a pegar este verano entre The Dark Knight Rises, The Amazing Spider-Man y Los Vengadores, Chronicle -como Kick Ass en 2009- viene bien para desengrasar el género y hacernos creer que otro tipo de película superheróica es posible.
