Vosotros y nosotros

Me da rabia cerrar el año con un post de estos. Lo juro por mis muertos más frescos. Pero uno, recién llegado de Madrid, no puede dejar de comentar según qué cosas. Ya sabéis.

Resulta que ayer quedamos a tomar cañas por Alonso Martínez, a eso de las dos de la tarde. Al salir del metro, gran atasco de personal. Mucho niño, mucha abuela. Lo normal en navidad. El mosqueo llegó cuando mirabas a los padres, y se veía un patrón de corte y confección estándar: peinado con raya de tiralíneas, jersey de punto, camisa Polo Ralph Lauren, pantalón vaquero o, en su defecto Dockers, y zapato náutico recién lustrado. Y caí en la manifa a favor de la familia cristiana que se había convocado en Colón. Más de un millón de personas, por lo visto. Con Rouco Varela como maestro de ceremonias y Benedicto XVI como artista invitado, du-duá.

Perro viejo como es uno, ya se olía de qué iba el percal. Qué es lo que se esconde bajo el eufemístico concepto de la exaltación de la familia cristiana. Y resultó que al final no era una manifestación a favor de nada, sino en contra de todo. En contra del aborto, sin matices ni circunstancias. En contra de los matrimonios homosexuales. Es más, en contra de los homosexuales por sí mismos. Os confieso que me ha encantado veros, queridos, ahí, todos juntitos a los ojos del Señor. En plena celebración del aniversario del nacimiento de vuestro mesías, noche de paz, noche de amor, todos echando fuego por la boca en contra de la libertad de los demás.
Porque mientras los gays, por ejemplo, reclaman sus derechos y celebran su condición con una gran fiesta en la que nadie está excluido, vosotros os juntáis para repartir odio, con dos cojones y un crucifijo.

Y eso es lo que más me ha gustado: que por fin os habéis quitado las caretas, allí todos a una, con la peña asintiendo como borregos y el pastor que mueve los hilos del asunto en pantalla grande, saludando en castellano desde las paredes de mármol de vuestro querido Vaticano.

Feliz 2008 a todos.

Xmas is all around us

En este insólito momento navideño que nos rodea, con sol y trece grados en Santander, que me ahorquen si lo entiendo, aprovecho para dejaros aquí el mejor villancico ever.



Para los que no la hayáis visto, absolutamente recomendable película "Love actually". Enjoy!

Zombies para mear y no echar gota

Jo. Vaya tarde épica de cine que nos hemos pegado Picazo, Hortelano y un servidor.
Voy a dar detalles de las dos pelis que vi. Quizás os las joda, no lo sé.
El que avisa no es traidor.

Es verdad, arriesgamos. Yo no soy muy de cine español, pero por aquello de estar en terreno patrio, me dije démosle una oportunidad a los chavales. Y de ahí nació la idea de ver "Rec". Avalada por el avalador habitual y esas cosas.


Empieza la peli. Falso documental, cámara en mano, rollo bruja de Blair. Calidad video digital. Uy, me digo.

Veinte minutos, ni uno más ni uno menos, relatando la vida de los bomberos de Barcelona. El ritmo narrativo, en Parla. Uy, me vuelvo a decir.

Edificio infestado con un virus de nosequé. Vieja contaminada. Sustito. Tres tiros, pam, pam, pam. Vieja fiambre. Se levanta, me dice Picazo. Me muestro escéptico.

Cae un bombero por la escalera. Amaga molar. Barullo general. Cámara sigue en mano. Como en la bruja de Blair, me mareo. Uy, y van tres.

Al rato vuelven al mismo sitio y, Picazo was right, la vieja no está. Uh-oh, zombies. A tomar por culo la película, el menos para mí.


De aquí al final, más momentos de comedia que de intríngulis. Uno se acaba cansando de los grititos, de los fogonazos de luz, de los graves en la música haciendo hummmmmmmm antes de los sustitos, de las escapatorias por los pelos. Horrible, lamentable, bochornosa. Si
Balagueró y Plaza tienen que renovar el cine español, vamos jodidos.

En nuestra frustración, decidimos darnos la revancha: "Soy leyenda", la última de Will Smith. El cine americano de acción nunca defrauda.

En buena hora.

La película narra la historia del último superviviente en un NY infectado por un virus que, a grandes rasgos, convierte a la peña en un cruce de vampiros y, uh-oh, zombies. Los putos mismos zombies de la película anterior. Manda webs.
Ah, y el prota también tiene un pastor alemán, por aquello de justificar los monólogos graciosos de Will Smith, que contra todo pronóstico siguen molando.


Bueno, pues eso es la película, porque no pasa absolutamente nada. Cero. Zilch. Nil.
Bueno, sí, durante una pelea con perros vampirozombies, el perro de Will Smith se vampizombiriza. Y ya. Ni giros argumentales, ni progresión de personajes, ni escenas de acción que te rilas, ni leches. Sólo planos de Manhattan en plan post-holocausto, para que se note que es una superproducción. Alguien me tendrá que explicar por qué estaba todo lleno de ciervos.

Malditos zombies navideños. Teníamos que haber apostado por Nicholas Cage...

Poco prestigio


El otro día, desoyendo a mis gurús cinematográficos habituales (al fin y al cabo, uno tiene derecho a rebelarse en Navidad) alquilé "The prestige", una de magos con christian bale, hugh jackman, michael caine dirigidos por chris nolan. Muy mal se tenía que dar la cosa para que no molase. Y se dio.

Para ver lo que decía en su momento mi amigo Hopewell, consultad http://norrishopewell.blogspot.com/2007/01/prestigio.html

Película horrible. Todo era razonablemente bueno (música, fotografía, interpretación, etc), menos un pequeño detalle llamado guión. El truco final, la explicación a toda la historia, es sin lugar a dudas la peor que he visto en muchos años, posiblemente desde los midiclorianos de Star Wars.

No lo quiero desvelar, por si queréis cometer el error de verla, pero la explicación del truco de hugh jackman es para fusilar al guionista al amanecer. Y el intríngulis del personaje de christian bale, más o menos a ese nivel de ridiculez.
En fin, película para olvidar. Intentaré reponerme "la ventana indiscreta" antes de cerrar 2007...

Stairway to heaven (yeah, yeah, yeah)

Fantástico vídeo el que pongo a continuación. Se trata de una versión de "Stairway to heaven", de Led Zeppelin, sin duda un tema que estará en mi top 10 de canciones (aún en construcción) interpretada por un grupo a lo Beatle. Muy cachondo.




Mi top 10 de películas

Este es un post que rumiaba hace un tiempo, y que escribo ahora, cuando 2007 gira la página, porque me sale de la zambomba. Así que ahí va, sin más preludios, mi top 10 de películas.

Y recalco lo de MI; que nadie se me indigne:

1- La ventana indiscreta (dos escenarios, un mcguffin, tres actores... hats off mr Hitchcock!)
2- Goldfinger (007²)
3- Mary Poppins (al compás)
4- Pulp Fiction (Ezequiel 25:17)
5- La vida de Brian (yo soy Brian!)
6- El bueno, el feo y el malo (EL western)
7- Toy Story (los juguetes tienen vida propia cuando los humanos no están delante, qué gran premisa!)
8- Indiana Jones y la última cruzada (te he dicho mil veces que no me llames Junior!)
9- Regreso al futuro (140 kilómetros por hora!)
10- El imperio contraataca (yo soy tu padre)

Nada de películas iranies de la década de los 40, como véis. Y, pore supuesto,nada de aburrido cine realista español. Just entertainment.

Se me quedan fuera del top 10, pero sin duda están en mi top 20, clásicos como El gran Lebowski, Trainspotting, La jungla de Cristal, Monstruos SA, Terminator 2, Stalingrado, Robocop, Heat, Ciudad de dios o Clerks.

Bienvenidos seáis a incluir vuestro propio top 10 en los comentarios...

The dark knight is coming...

Para los que dudaban de la capacidad de Heath Ledger para interpretar al Joker (yo, el primero), aquí va este trailer de "The dark knight", secuela de "Batman begins" y, junto con Indiana Jones, la película que más ansiosamente espero de 2008.
Christian Bale vuelve a ser el mejor Batman ever.
El trailer, sólo por escuchar la risa del Joker, vale la pena...


Everybody's changin'

Venía esta mañana en el metro con mi ipod a todo trapo (lo uso más como orejeras para combatir el bajo cero parisino que como reproductor de música, pero ésa es otra historia) y he caído en el disco de un grupo inglés que se puso de moda hace un par de años: Keane. La verdad es que para ser honestos, el disco hubiese estado bien si se hubiese limitado a cuatro temas, pero desafortunadamente tenía más, todos iguales. Acabé tan cansado de él que lo he tenido en la nevera 2 años, y cuando salió el siguiente disco ni siquiera me preocupé de grabármelo de algún Barbarroja de la red.
Peeeeeeeero, y he aquí el motivo de este post, Keane nos dejó para el recuerdo uno de los mejores (si no el mejor) video musical de los últimos años. Aquí os lo pongo para aquellos que no lo tengáis fichado




Mariano acierta (tiene cojones la cosa)

Estoy llegando justito de fuerzas al final de 2007. Debe ser la dieta, que me está consumiendo. El caso es que abro elpais.com y me encuentro con Marianico el Corto hablando del canon digital. Dice que está en contra, que no puede ser que nos cobren a priori por ser susceptibles de piratear, sospechosos por defecto. Lo leo. Lo releo. Actualizo la página. Abro elmundo.es por si acaso. Lo mismo. No puede ser. Estoy de acuerdo con él. Estoy de acuerdo con el gallego ceceante. Maldita sea. Mañana voy al médico a que me lo miren. Esto no es normal.

Felicitación navideña


Os pongo la felicitación navideña que ha sacado El Jueves que hago mía completamente.
Por un 2008 con libertad de expresión.

Salud!

La genial historia del Chaná

Os presento la mejor campaña del año para mi gusto. León de oro en Cannes 2007, y yo no la había visto hasta hoy.
Brevemente, la historia empieza cuando en diciembre de 2005, la selección de Uruguay, después de ganar el partido de ida del desempate contra Australia, pierde el partido de vuelta a los penaltis y se queda fuera del Mundial. El Chaná, una marca local de café propiedad de Nestlé, lanza la siguiente campaña en Uruguay.



Evidentemente, durante una semana no se habló de otra cosa en todo el país.
Y entonces, para rematar, lanzaron la siguiente tanda de anuncios:





A mí me parece genial. Épico. Válido por un año en la facultad de publicidad. Maestro. Bravo. Olé.

Dos pájaros clásicos

El otro día, antes de la huelga japonesa de mi sistema digestivo, me dio tiempo en Barcelona de hacerme con una copia del disco que han sacado a raíz de la gira "Dos pájaros a tiro" que hicieron Joaquín Sabina y Joan Manuel Serrat este verano.
Es, sin duda, la gira que más me ha jodido perderme en mis veinticinco palos. No es que sea muy fan de Serrat, es más, siempre que le veo me acuerdo de la imitación que de él hacían Martes y 13. Pero es un clásico. Y Sabina... es Sabina. Como dice mi amigo Juan: con la buena voz que tiene, qué pena que las letras sean flojas...
En fin, que he intentado recuperar algún fragmento de concierto en YouTube, pero son todos vídeos repugnantes de teléfono móvil, así que he decidido poner un video de cada uno, en plan homenaje. Enjoy...





Que conste que avisé de lo de Serrat.

Reality is awesome


Salvaje Dexter

Hoy voy a hablar de la segunda mejor serie que hay en las pantallas, sea de TV (creo que Cuatro la estrena en España en breves) o del ordenador (ya sabéis).
Mientras espero el retorno de Jack, me entretengo con las aventuras de Dexter, serie que me vino recomendada por mi prescriptor más fidedigno (Hopewell) y por mi prescriptora más impredecible (la Principita, que también me recomienda Amelie, una de cal...).

Dexter no es otro que Dexter Morgan, un forense de la policía de Miami que por las noches se convierte en ángel vengador que aniquila a criminales que escaparon impunes de la justicia. Olé qué bien me ha quedado la frase, todo de corrido.


Me encantan los personajes de esta serie. No sólo el prota, que es genial, sino todos los secundarios, desde su hermana palabrotera hasta el policía que está obsesionado con que Dexter oculta algo, pasando por su compañero chino obsesionado con el sexo raro.
Es sensacional la mezcla de comedia negra e intriga, y también molan la fotografía, el sonido, la música y hasta los títulos de crédito. En fin, todo.

La primera temporada es buena, y en sólo doce capítulos consigue hacerte reír y a la vez cagarte de miedo. Bueno, yo soy un poco mariquita con esas cosas, no me lo tengáis en cuenta.
Sin embargo, es en la segunda temporada, ahora en marcha, cuando la cosa coge velocidad de crucero. Las subtramas se empiezan a disparar y a engancharse unas con otras de una manera sólida y hay capítulos de ovación a los guionistas. Veremos en qué acaba la cosa. De momento, para aquellos/as que no conocéis el mundo de Dexter, os recomiendo que os dejéis salpicar por la sangre de nuestro amigo el forense. Vale la pena.

Lindezas de Catalonia y la bolsa del avión

Me pasé el finde celebrando el cumpleños de mi madre en Barcelona con el equipo de Pontejos y una serie de amistades catalanas. Why not, que dicen en París.

Fue un sábado intenso que nos llevó a visitar la Diagonal (donde por fin encontré un gorro con orejeras, básico para sobrevivir al invierno parisino), el Born, el Barrio Gótico, las Ramblas, una manifestación proindependentista... También nos dio tiempo a ver el partido del Racing en el Bernabéu en un bar irlandés (la peña alucinaba al vernos protestar las decisiones del árbitro). Pero del partido prefiero no hablar. Nos vemos a la vuelta.

Dejo alguna foto: la homenajeada, la manifa con su globo Catalonia is not Spain y una foto de la pareja que comió en una mesa de al lado nuestros. Unos ingleses muy feos que merecen la pena la atención porque, atención, ella se pasó la comida hablando por teléfono mientras él, directamente, escuchaba su ipod. Con un par.

Y el domingo empezó el infierno cuando mi aparato digestivo planteó una huelga... a la japonesa. Too much pa amb tomaquet. Después de conocer más baños barceloneses de los que me hubiese gustado conocer, e incluso después de justificar las bolsitas esas que ponen frente a los asientos de los aviones, hoy me he quedado en casa en plan vegetal. Me he visto tres pelis: Arde París, Batman Forever y Batman y Robin. Vuelven los 90, chavales.

Repaso somero a proyectos 2008





















The Sunday Drivers

Ojo porque me llega el momento gafapasta, al más puro estilo Dani. Resulta que mirando la web de la fnac, igual que hacía en Madrid por otra parte, me encontré con un concierto de los Sunday Drivers aquí en París.
¿Y ese grupo tan raro? -os preguntaréis. Pues lo descubrí en mi oscuro año en Carabanchel, entre noches de humo y whisky DYC. Los SD, aunque suenen a britpop, no son sino seis toledanos melenudos que cantan en inglés. Yo sólo había escuchado su segundo disco -Little heart attacks- y ahora he podido conocer también los temas de su nuevo album, Tiny telephone, que me han parecido del mismo (alto) nivel. Y además, oh sorpresa, tienen mucha fuerza en directo, y se les nota la ilusión de los grupos que empiezan, a diferencia de los clásicos que voy a ver normalmente.
Os dejo el primer single de este nuevo disco, Do it, que me ha parecido muy muy bueno, y la que para mí es el mejor tema de su trabajo anterior, Often. Enjoy!



Astérix o Tintín





Los que me conocen saben bien que soy un tío bastante radical en cuanto a mis preferencias. Si por ejemplo me levanto un día y decido que soy fan de Dirk Pitt, pues a muerte con las veinte novelas, pim pam, hasta que me las ventilo. De hecho, soy un poco ansioso con este tipo de cosas. Idem cuando decido que una cosa no me gusta. Últimamente le he puesto la cruz al director Robert Rodríguez, y me importa un huevo si su próxima película es de los masters del universo, que paso de él y de sus efectos especiales de paintbrush.

Sin embargo, una de las pocas disyuntivas que no he sido capaz de solucionar hasta la fecha es la siguiente: ¿es mejor Astérix o Tintín? Como digo, es complicado de decidir. Por un lado están los irreductibles galos, con ese planteamiento inicial de ironizar sobre Francia y Europa desde la visión de una idílica aldea gala que resiste al invasor romano. Son impagables muchos de los personajes, desde Abraracúrcix el jefe, dominado en casa por su mujer, hasta el rollete entre el pescadero y el herrero, pasando por los romanos maricas, el bardo que desafina o, sin duda mis favoritos, los piratas que siempre fracasan y acaban irremisiblemente en el agua diciendo "alea jacta est". Entre sus mejores álbumes, para mi gusto, están "El escudo arverno", "La vuelta a la Galia", "Astérix y el caldero" u "Obelix y compañía". Y descacharrante el retrato de la España de pandereta que hacen en "Astérix en Hispania".

Por otro lado, está Tintín. Cómic, desde mi punto de vista, un poquito más adulto, con unos personajes igualmente muy bien trabajados, desde el capitán Haddock (mi favorito) hasta Hernández y Fernández, pasando por los secundarios que adornan las aventuras del reportero belga. Es impresionante el nivel técnico de las historias de Tintín: desde el proceso de documentación de Hergé (que me sirvió para un trabajo que valió un notable en la facultad) hasta la calidad del dibujo de cada viñeta. Y las tramas, muy densas e igualmente críticas con la actualidad de la época. Si tengo que elegir, mis aventuras favoritas son "El secreto del Unicornio" por encima de todas, y después "Stock de coque" y "El cetro de Ottokar".

Me gustaría animar a mi primo Álvaro, que siempre ha tenido una decisión clara en este debate entre irreductibles galos y aventureros belgas, basado en la longitud de los bocadillos de las historias escritas por Hergé, a que exponga sus argumentos tras este post.

Ahí os dejo también una encuesta al respecto, para ver quién sale vencedor entre los dos personajes. En cualquier caso, estamos ante dos colecciones de cómics fundamentales que me encargaré personalmente de que mis descendientes (y los de mi primo Álvaro) se aprendan de pe a pa.
Alea jacta est.

Platoon: una peli, una foto


Si es que parezco nuevo. Me volvieron a engañar con la imagen de la portada. Quién no ha visto alguna vez a ese soldado en la jungla vietnamita, brazos en al cielo al estilo jesus christ superstar, con esos soldados del vietcong detrás, acechando, los muy cabrones.

Peli de Oliver Stone (JFK, Alexander) con Willem Dafoe, Tom Berenger, Charlie Sheen y Forest Whitaker. Que me ahorquen si eso no tiene buena pinta. Lo único que me olía mal era el emplazamiento, la guerra de Vietnam, que tantas películas coñazo ha dado a la historia del cine y que tan aburrida fue.
Pues resulta que Platoon es una más. Bueno, corrijo, no es una más, sino una especie de spin off de Apocalypse Now, la que se supone que es obra maestra sobre el tema, rodada ocho años antes que la película que nos ocupa, y que a mí francamente me parece que empieza tremenda ("me encanta el olor del napalm por la mañana") y acaba siendo un tostón con esos monólogos interminables de un Brando en la cuesta abajo.

Volviendo a Platoon, personalmente, creo que el próximo guión que encuentre y empiece con "Un soldado novato que llega a la guerra..." voy a perseguir al responsable y voy a acabar con él, maldita sea. Así que aparte de la música y del duelo interpretativo Berenger / Dafoe (qué fue de Tom Berenger? ¿por qué su última peli acreditada se llama "Stiletto"?), poquito más. Ni siquiera las escenas de batalla tienen mayor trascendencia. Y eso, siendo una peli de guerra, es para fusilar con mierda al amigo Oliver Stone.



La alegría de ser pequeño

Gracias al maravilloso internet, he podido ver el partido de mi Racing contra el Valencia en directo. Bueno, de hecho, lo he visto con 1:10 minutos de desfase. Pero me vale. Una vez más, tengo en casa todos los canales legales que echan fútbol en Francia y no lo echaban en ninguno de ellos. Así que viva Gol TV.

A lo que voy, que hemos ganado. Suena obvio, pero cuando uno es de un equipo como el Racing, con 16.000 socios y un campo de 20.000 espectadores, una victoria es importante. Y más cuando, por fin, este año aparecemos en la clasificación de la liga que dan en canal plus en la primera pantalla, es decir, en el top ten. 23 puntitos en 13 jornadas, y a dos puntos de Champions. De flipar.


Siempre lo he dicho: es muy fácil ser de un grande. Siempre en los titulares de las noticias, siempre con los mejores jugadores, siempre ganando partidos. Por eso, los niños de toda España se hacen del Madrid o del Barça.
Afortunadamente, a mí me reconvirtió mi amigo Marcos, y desde entonces prefiero ser de un pequeño, por la sencilla razón de que se vive más el fútbol. Se disfrutan más las pequeñas cosas: un pase de treinta metros, una pared en el área, un tiro al palo, son cosas que en el Sardinero, en el Molinón o en Zorrilla levantan aplausos, mientras que en el Bernabéu o en el Camp Nou pasan inadvertidos. Y lo único que he celebrado, dos ascensos a primera, ha sido apoteósico.


En mis años en Madrid fui muchas veces a la Castellana a ver el fútbol, y no es lo mismo. Salvo aficionados de verdad, como mi amigo Ramón o mi primo Obelix, el resto del estadio aplaude poco más que en los goles, y la mayoría de la gente se pasa más tiempo criticando que animando.


Nunca he visto al Milan en el Sardinero. Y sin embargo, me he chupado partidos de dieciseisavos de copa contra el Numancia con una manta verdiblanca y un bocata de jamón con tomate para parar un tren. Para nosotros, es más grande un ganarle a los vascos o cantar un Pucela me la pela que puntuar contra los galácticos, los fantásticos o la madre que los parió.


Por eso este año, como todos los racinguistas, estoy ilusionado. Porque tenemos un buen entrenador, tenemos buena defensa y un ataque decentito, tenemos a Pedrín Munitis, el jugador que más siente sus colores de toda la liga española. Y sobre todo, tenemos una ciudad detrás del equipo.
Así que vamos a ver, que la Liga es muy larga. Pero de momento, que nos dejen soñar con nuestro equipo.

Que nos lo merecemos.

Finde de transición


Como dicen los cronistas deportivos, éste está siendo para mí un finde de transición. Después del maratón turístico del pasado, y antes de celebrar el cumple de mi doctora favorita con una butifarra con mongetes (me pido invitar!) el próximo, este fin de semana me sirve para hacer las cosas que no había hecho en una temporada: el famoso housework, que dicen los ingleses. Antes, ayer, me dio tiempo de conocer les Halles, una céntrica zona de París sorprendente, donde la elegancia de boutiques de a 2.000 euros la chaqueta se confunde con el sabor al oeste en Philadelphia de las tiendas de negros para negros.

Y hoy, domingo, mientras unos acuden a misa, yo he aprovechado para sacar del armario a mi amigo Hoover y darle un repasito a la casa, fregado de baño y limpiacristales en la mesa del salón incluidos. Para esta tarde me dejo mi actividad favorita, el campeonato de plancha.

También me ha dado tiempo para retomar mi aparcada novela. Por fin he encontrado una subtrama digna de ser así llamada, y ahí me he puesto, manos a la obra sobre mi hoja de word más longeva. Uno se pregunta cómo lo hace el amigo Hopewell para sacar textos como churros...

Dios según John

Hoy estaba mareando la perdiz frente al ordenador y me he puesto un disco acústico de John Lennon que hacía tiempo que no escuchaba, y he retomado el tema que os pongo a continuación. Quizás no llega al nivel de "Imagine", para mí la mejor canción de todos los tiempos, pero es un tema tremendo. Se llama "God" y empieza con una frase genial: "God is a concept". Yo no podría estar más de acuerdo...

Finde intenso en París


Finde de múltiples visitas en París. Sebas, Blanca, Miguel, Leti, Carlos, Seno, Diego, Kátia y Bea estuvieron el finde viendo la ciudad en la que vivo de arriba a abajo: subimos a Notre Dame (cosa que no había hecho hasta ahora y que la incluyo en el básico París), subimos a la torre Eiffel, fuimos al Marais, al barrio Latino, Campos Elíseos, Panteón...
Y todo eso entre sábado y domingo, con un frío muy serio y a pata, porque la huelga de transporte con la que nos llevan obsequiando diez días los (putos) sindicatos franceses.
Mención especial para los chavales, Diego y Miki, que aguantaron como leones y, es más, fueron los únicos en acabar el finde sin lesiones.

En fin, que un gusto tener a toda esta peña aquí. Próxima estación, Barcelona, en quince días...

Rosa no

De los ejemplos más bonitos de comunicación que he visto últimamente está es que os cuento a continuación. Resulta que Shackleton, que alguna vez ya he dicho que me parece del top 3 de agencias de publicidad en España a nivel creativo, tiene su sede en un edificio. En un edificio rosa.
Desafortunadamente para ellos, el día que decidieron cambiar el color de su fachada, el arrendador les dijo que no era posible porque los edificios (rosas) de al lado eran parte de la misma urbanización y, si acaso, habría que convencer a todos los arrendatarios del resto de edificios para repintarlos todos.

Así que Shackleton, ni cortos ni perezosos, hicieron lo que sabían: hacer una canción para convencer al arrendador. Y les salió esta genialidad:


London calling


Finde en Londres. Motivos absolutamente sinvergüenzas. Y es que una ciudad se conoce en la calle, como dice mi mamá. Cero museos. Ene pintas de cerveza.Unas rubias, otras tostadas ("tostada la que llevo yo", que decía mi amiga Helen).

Me quedé en casa de los Largos (he decidido ampliar el mote de mi primo Juanra a su chica, que también me he dado cuenta de que es muy alta, la cabrona) cerca de Battersea Park.

Viajé en Eurostar, que viene a ser una versión submarina del talgo Madrid-Valladolid-Santander de toda la vida. Si acaso, donde en el tren español ves viejas, aquí ves yupi-yeis. Por lo menos no te piden que les subas la maleta...

El sábado nos dimos una vuelta andando por Knightsbridge, y llegamos por el mítico Picadilly hasta mi calle favorita: Carnaby St. Allí cerca encontré una tienda donde vendían posters de e-boy, the flavor of the month para mí, y que no me compré porque sé lo coñazo que es cargar con un canuto todo el día. Pero he descubierto que los venden on line. El que quiera unir la línea de puntos, que lo haga.

El mismo sábado pasamos por Tower Records, que para mi tristeza ha caído en las manos de Branson, por The soccer scene, la mejor tienda de fútbol ever, y acabamos en Waxy O'Connors, que venía avalado por el Chucho como gran sitio para tomar unas cervezas, y confirmó las expectativas. Tanto, que poco más y nos tienen que sacar en carretilla de allí. Por cierto, que ahí fue donde conseguí reunir a todo el personal: Alex Cantos, Silvia, Chryssa, el hermano fanático del Panathinaikos, Helen y los Largos, y salió alguna amistad interesante entre ellos. Veremos.

El domingo de resaca, paseito por Covent Garden y poco más. Qué grande la foto esta de mi primo en plan mesías "I am the way". Amen, primo.

Y qué me compré, os preguntaréis conociendo mis tendencias megalomaniacas cuando me ponen libras en el bolsillo. Pues poca cosa, toma corte. Un par de blue rays, una camiseta con el texto del principio de El equipo A (sí, lo sé) y unas chapas de los Beatles que me regaló Helen. Y, a última hora, "The treasure of Khan", o lo que es lo mismo, el último Dirk Pitt recién salido de imprenta. Qué ganas de abrirlo.

No dio para más el finde en Londres. Ni para menos. Que se lo pregunten a las 5 horas que dormí de media en todo el fin de semana...

Los guionistas tumban a Jack

Pues sí. Leo, entre lágrimas, que la puta huelga de guionistas de Hollywood ha obligado a aplazar "indefinidamente" el estreno de la séptima temporada de 24, inicialmente previsto para enero.
Qué drama.
Qué horror.
Que nos contraten a Blaski y a mí para hacer el guión en plan esquirol.
Hacemos una colecta por internet.
Lo que sea.
No lo aplacéis. Cabrones.


La cuesta de enero va a ser verdaderamente dura...

Cada día alucino más con internet

Una vez más, alucino con que más de siete millones de personas hayan visto ya este vídeo.
Por cierto, que mola a pesar del cutrerío, pero hay que tener muuuuucho tiempo libre para pensar en hacer esto:


Una de tovarichs

Se cumplen 90 años de la revolución rusa. Y la verdad es que no hay mucho más que decir.

El que no se sepa la historia a estas alturas (Lenin-la libertad consiste en la falta de estado-Trosky-no hay revolución sin el resto de países-stalin-todo a tomar por saco) que se la lea en wikipedia.
Mi lectura de lo que pasó en Rusia, con la ventaja que me da tener 90 años de perspectiva, es que fue un levantamiento popular de los de toda la vida con la particularidad de las tesis obreras que nacieron en el siglo XIX y por primera vez intentaron ser aplicadas en el mundo real.


Inicialmente positiva -echar a un monarca, y más un hijoputa como Nicolás II, siempre me parece una buena opción-, la revolución rápidamente se convirtió en una "dictadura del proletariado", término acuñado por Lenin para referirse al periodo de transición entre la sociedad burguesa y el comunismo. El problema es que el amigo Lenin palmó pronto, en 1924, y sus sucesores, sobre todo el amigo Stalin, se encargaron de que esa dictadura del proletariado se mantuviese contra viento y marea, consiguiendo que al final se produjese una rotación relativa en las élites de poder, y no un reparto verdadero de la riqueza, que era el teórico fin último del comunismo. Y es que a todos nos gusta el caviar Beluga y el vodka en un sillón de cuero con vistas a la Plaza Roja de Moscú. Nos ha jodido, mi proletario amigo.

Y, si bien es cierto que Lenin no era ningún santo, es la madre Teresa de Calcuta en comparación con lo que hizo después el amigo Stalin, que empezó por liquidarse a Trotsky con un piolet en la bañera (por medio de un sicario de origen español, por cierto) y acabó por mandar a millones de personas a comer helados a Siberia. Pero ésa ya es otra historia, me temo.

Desembarcando


Fin de semana de excursión Mediavilla. Objetivo: Normandía. El sábado nos fuimos a ver el Mont St. Michel, o lo que es lo mismo cómo construir una ciudadela encima de un peñón en mitad de una bahía. Espectacular.
Después fuimos a St. Malô. Ciudad muy bonita, con su muralla perfectamente... ¿conservada? Demasiado bonito para ser verdad. Haciendo un poco de investigación, descubro que la muralla de Saint Malô estuvo fenomenal... hasta 1944. Porque una buena mañana, en plena batalla de Normandía, los aliados dejaron planchada esta ciudad. Muralla incluida. Y lo que hay ahora no es más que una (fantástica por otra parte) réplica.
Pero lo más espectacular lo reservábamos para el domingo. Omaha beach. La más importante de las playas del desembarco de Normadía, por delante de Utah, Juno, Sword y Gold. La que sale en "Salvar al soldado Ryan". La de los 3.000 muertos aquel 6 de junio de 1944. Qué pasada.
Podría escribir un post con todos los datos del desembarco, todas las anécdotas que me he machacado estos días, pero os ahorro el castigo. Me quedo con la sensación de haber estado allí, donde el futuro de Europa, y del mundo, se disputó a balazos aquella mañana de hace 63 años y medio.

November rain


Hoy es de esos días en que abres un periódico español y alucinas. Por un lado leo a Rubalcaba diciendo "ETA no fue". Y no fue, eso está clarísimo, pero no seas bajuno de decir eso en la prensa. Que ya lo han dicho los tribunales alto y claro. Pues ya sale Zaplana diciendo "Irak no fue". Y claro, eso sí que ya no. Irak fue. Fue una mentira, fue un engaño de destrucción masiva, fue (y es) una tomadura de pelo a los pueblos americano, inglés y español. Y desde luego, fue en buena parte responsable de que Al-Qaeda haya decidido poner bombas en Al Andalus, o lo que sea esto.

Hombre que si fue.


Y lo más grave es que el señor Zaplana siga diciendo que perdieron las elecciones por los atentados de Atocha. Pero por el amor de dios, el mismo que tanto nubla vuestro juicio, cuatro años y seguís sin entenderlo. Que la gente no os votó porque se cansó de vosotros. De vuestra soberbia. De vuestras formas. De la corrupción de tipos como tú, amigo Zaplana. De Acebes, de Ánsar y de la boda de la hijísima en el monasterio del Escorial. Que millones de personas salieron a la calle para deciros no se nos ha perdido nada en Irak. Y que, a pesar de que España va bien, a veces eso no es lo más importante.


Así que, amigo Zaplana, Irak fue. Y es más, espero que vuelva a ser, y perdáis las elecciones, y el Partido Popular os tenga que echar a todos a la puta calle. O mejor aún, que el Partido Popular se vaya a la mierda, y alguien con un poco de sensatez cree un partido de derechas (no de centro, eso es otra mentira más) en España como es debido: sin sumisiones a los obispos, sin talegueo con las constructoras, sin amiguismo con asesinos como Bush. Una derecha que haga lo que las derechas deben plantear: bajadas de impuestos, recortes del gasto social, liberalismo económico y ese tipo de cositas. Y sobre todo, una derecha que pueda mirar a la cara a los ciudadanos y diga aquí estamos, porque nuestros argumentos son cogito, ergo y sum.
Cuando quieras, tomamos un café y te lo explico, colega.


Y entonces, después de leer todo lo anterior, uno lee en el mismo periódico que Lance Doping Armstrong se está tirando a una de las niñas de "Padres forzosos". Y automáticamente el resto de la actualidad deja de importar un comino...

This is France

Fin de semana de ajetreo. He tenido hasta hoy martes a Jevi y Cacho en casa. Salimos el viernes, salimos el sábado, vimos dos pelis y dos partidos de fútbol el domingo. Os dejo una foto curiosa, y es que aquí en Francia no parece que esté permitido llevarse el carrito de la compra a casa. Los españoles, siempre extendiendo nuestras costumbres por allende los mares, dejamos con un palmo de narices a los seguratas del Champion y salimos con nuestro carrito por la puerta grande. En la imagen, el boulevard Auguste Blanqui, conquistado al paso de nuestras tropas.

Me voy a centrar en las dos pelis que vimos, una clásica y otra nueva.

Peli número 1: Evasión o victoria.
Dentro de la pila de películas bélicas que mi padre me pasa cada X tiempo, ésta la tenía en el punto de mira hace tiempo. Una peli sobre un campo de prisioneros en la II Guerra Mundial del cual intentan escapar mediante un partido de fútbol. Dirigiendo John Huston. Como actores, Michael Caine, Max Von Sydow, Sylvester Stallone y... Pelé. El planteamiento, desde luego, más friki no puede ser.
Y resulta que la peli, de puro friki, es un auténtico despropósito. Empezando por las escenas de fútbol, que parecen grabadas por el padre de un jugador con una handycam, pasando por Stallone haciendo de portero sin tener ni pajolera idea (y con Michael Caine diciéndole se te ven maneras, chaval) hasta escenas surrealistas, como la huída de Sylvestre del campo de prisioneros para luego dejarse arrestar (!) o, sobre todo, la invasión final del estadio ante las miradas de estupor de los soldados alemanes y sus metralletas de atrezzo. De alucine, oigan.

Peli número 2: This is England.
La anunciaban como la mejor película inglesa desde Trainspotting. Que me ahorquen si eso no huele a chamusquina que te rilas. La película es un retrato de la Inglaterra de Thatcher post-Malvinas, y muestra un poco cómo la falta de identidad nacional desemboca en la creación de grupos de extrema derecha entre los jóvenes ingleses. Un poquito de Trainspotting, un poquito de American History X, un poquito de Ken Loach, y chimpún, tenemos peli. Y lo cierto es que me gustó, sobre todo por a) los actores, entre los que destaco al chaval protagonista y a su mentor skinhead, que no es otro que el actor bajito que iba con Jason Statham en Snatch; y b) la música, que está tremenda y te mete totalmente en el ambiente ochentero inglés. Un definitiva, una prueba más de que el cine inglés, aún con sus temáticas recurrentes, también tiene un nivel bastante superior al de nuestro ibérico país...

Una de "colegas"

Mientras todos seguís dándole vueltas a las cuestiones de más rabiosa actualidad, desde por qué hamilton pulsó el botón de "perder el mundial now" hasta el primer trailer de la temporada 7 de 24, pasando por el hecho de que no pasa nada, la Tierra está salvada (gracias Mariano), yo tengo el fin de semana con la pensión al completo. Hoy jueves ha llegado Jevi y mañana viernes tenemos a Cacho de visita cultural. Así que he hecho lo único coherente que podía hacer: montar una fiesta en casa el sábado.

Y, mientras tanto, dejo puesto el vídeo con el que para mí es el mejor capítulo de las diez temporadas de la mejor comedia que ha dado la TV mundial, Friends. Está en inglés porque no lo he encontrado en español, pero sigue siendo brutal.



Para compensar a los no angloparlantes, pongo en español el vídeo del capítulo en el que Ross va a un sitio de autobronceado. También salvaje.
Enjoy!!

Mi finde salvando Europa

Así, como suena. El jueves me compré el Call of Duty 3 para la Play Station 3. No entiendo muy bien por qué, la II Guerra Mundial me fascina absolutamente. Posiblemente sea porque en dos años Europa dio la vuelta, y después Europa primero, y después el resto del mundo, dieron otro giro hasta quedar como los conocemos hoy. O casi.

El juego en sí es una pasada. Empieza justo después del desembarco de Normandía, y tienes que ir ganando terreno a los alemanes hasta (re)conquistar París. Y ahí he estado buena parte del fin de semana, conociendo los bosques de Normandía mientras me agachaba para evitar las balas alemanas que silbaban sobre mi cabeza.
Tengo que decir en contra del juego que me gustaría que se pudiese elegir bando. Los nazis, ideologías aparte, tenían un arsenal mucho más divertido de manejar, y encima había mucho personaje mítico que manejar, desde Rommel hasta Guderian. Con música de Wagner y tal. Pero en fin.

Y el resto del finde, muy deportivo. Entiéndaseme, muy deportivo para otros, mientras yo lo veía en mi sofá. Los surafricanos se pasearon en la final del mundial de rugby, Nalbandián le dio hasta en el cielo de la boca al amigo Federer, y por una vez y sin que sirva de precedente vi la fórmula 1 (que por otra parte limitaría a las tres primeras vueltas, porque lo demás suele ser un sopor) y me lo pasé como un enano con la victoria de Ferrari frente a los presuntuosos de McLaren, Alonso incluido.

Piratería y miopía


En los años sesenta, Theodore Levitt acuñó la expresión "marketing myopia" para referirse a la falta de planificación a largo plazo en las decisiones de márketing, es decir, a la excesiva tendencia a concentrarse en su producto y perder la referencia del contexto en el que se mueve. Los competidores, el mercado, y esas cosas.

Pues bien, para explicar el fenómeno actual de la piratería voy a basarme en el mismo miope principio.

La gente se descarga cada vez más contenido de manera ilegal a través de internet. Los servidores P2P han dejado paso, gracias al progreso de las telecomunicaciones y la amplitud del ancho de banda, a otros sistemas de puesta en común de contenido, como el streaming por citar alguno. O lo que es lo mismo, ahora uno puede verse una película online con una calidad razonable sin necesidad de descargarse el archivo a su ordenador.

Y no pasa sólo con las películas. Pasa con las series de TV, con la música, con la TV en directo... Salvando el caso de la música, que es un poco especial que trataré en otro momento, me parece interesante analizar por qué la gente piratea contenidos audiovisuales.

¿Por qué se descarga la gente películas y series de TV por internet? La respuesta fácil es: porque es gratis. Y, efectivamente, puede que en muchos casos así sea. Pero hay una serie de personas, entre las cuales me incluyo, que lo hacen por otro motivo: por verlos en première. Por verlos antes que nadie.

Y aquí llega la miopía del asunto. Supongo que todos recordamos aquella época en la que estrenaban "Batman" en EE. UU. y tardaba seis meses en llegar a España. Y como no había otra, te tenías que joder. Ahora, gracias a internet, la gente sabe qué es lo que está pasando al otro lado del mundo segundos despues de que pase, y eso en el mundo del cine supone que no puedes limitar geográficamente los estrenos de tus películas o tus series, porque entonces corres el gran riesgo de que a la gente se le inflen las pelotas de esperar y se baje la correspondiente peli o capítulo de internet.

Ya ha habido algunos estudios de Hollywood que han entendido como funciona el tema, y por eso la mayoría de sus blockbusters veraniegos (los Spidermans, Piratas, Transformers, etc) los estrenan simultáneamente en todo el mundo.

Más flagrante es el tema de las series. Pongamos mi favorita, "24". En EE. UU. la serie se emite, a razón de un capítulo semanal, de enero a junio. 24 semanas, 24 capítulos. A Europa llegan en septiembre, con su correpondiente doblaje. Y mientras el DVD sale en octubre en inglés, en español/francés/lo que sea no sale hasta Navidad, con suerte. En el mejor de los casos, seis meses de diferencia entre un país y os demás.

Y ¿qué sucede cuando uno se mete en webs americanas sobre series? Que le destripan el contenido del último capítulo allí emitido. De ahí surge la necesidad de ver las series y películas en première. O, lo que es lo mismo, al mismo tiempo que los yankis.

Ojalá existiera una forma legal de ver las películas y series en tiempo real. Yo pagaría por la première. Lo juro. Con tal de no soportar las lentitudes de las descargas, los virus, la mala calidad de algunos contenidos... pagaría. Y, como yo, quiero pensar que mucha gente.

Así que, amigos de Hollywood, quitaos esa miopía de distribución geográfica y poneos las pilas, porque en un mundo globalizado gracias a internet ya no tenéis a un espectador pasivo esperando con las palomitas en la mano a que le pongas tu peli, sino que sale a buscarla, y si no se la das, te la roba. Y tú te quedas llorando porque te han quitado tu juguete.

Otra cosa ya es el top manta en España, que no sólo no defiendo, sino que me parece digno de fusilar con mierda a los responsables policiales de su control. Ya no es un tema de inmigración, ni de mafias, ni de hostias en vinagre. Es un tema de voluntad política. Porque tengo la suerte de poder comparar con Francia, que tiene muchos más inmigrantes con nosotros, y fíjate, ni un top manta. Y el por qué es muy simple: porque aquí la ley funciona, y si se te ocurre ponerte a vender DVDs piratas con tu mantita al calor de la Torre Eiffel, corres el riesgo de que aparezcan unos gendarmes como armarios empotrados, te aten tus DVDs y tu manta al cuello y te tiren al Sena. A ver si flota la propiedad intelectual.

Y ojo porque no estoy justificando la piratería. Creo en el concepto de la propiedad intelectual y mercantil. Pero es una cuestión de oferta y demanda. Si estás en condiciones de ofertar algo, hazlo. No le toques las pelotas al consumidor porque aquí ya no vale Adam Smith. Aquí cuando hay mucha demanda (gente con ganas de ver lo que sea) y poca oferta (series de TV y películas no distribuidas fuera de EE. UU.), el precio de venta no sube, sino que se acaba la transacción mercantil por el viejo adagio del arriba las manos. O, en términos piratescos, al abordaje...


PD: me quedan muchos asuntos por tocar, como el canon de la SGAE o la música, pero eso lo haré en otro momento, que ya he escrito mucho hoy.

À la grève


O, lo que es lo mismo, a la huelga.
Cuando el lunes pasado llegué a la agencia, mi compañera de la mesa de enfrente se me quedó mirando y me dijo que qué iba a hacer el día de la huelga. ¿Huelga? La última huelga que recuerdo es las que se hacían en el instituto, que siempre caían en lunes o en viernes, qué cosas.
Esta viene precedida por un amago de Sarkozy de modificar una ley sobre pensiones. Y resulta que mira por donde, todos los sindicatos se han puesto de acuerdo contra el presidente francés para que se meta la ley por el mismísimo recto.

Total, que por lo visto había una huelga en el transporte público parisino programada para este jueves. Y yo, españolito de a pie ajeno al poder del movimiento obrero francés, no le di mayor importancia al tema.

Ayer miércoles ya hablaba la gente de si venir en patines, de si coger la bici o qué. Y me empecé a mosquear, más que nada porque vivo a tomar por saco de la agencia.
Más me mosqueó todavía saber el antecedente. En 1995, por lo visto, el entonces presidente, Alain Juppé, planeaba sacar una ley contra los privilegios del funcionariado.
Y entonces transporte, educación, electricidad y hasta la tumba de Napoleón fueron a la huelga. Por lo visto, al cabo de una semana de parálisis total, el ejército francés iba barrio por barrio recogiendo a los trabajadores con camiones para que pudiesen ir a trabajar. Y Juppé, en un ataque de bocachanclismo sin precedentes, dijo que si no salían dos millones de franceses a la calle, no retiraría su proyecto de ley. Resultó que salieron dos millones de franceses a la rue. Y, flop, Juppé se tuvo que meter su proyecto, hoja a hoja, por el mismísimo culo.
El caso es que esta mañana, ante lo negro del panorama según ponía según internet (aquí los servicios mínimos se los pasan por el forro de los mismísimos), me quedé en casa a trabajar. Cual sería mi sorpresa, oh campos de soledad, oh mustios collados, cuando mi conexión de internet se fue a tomar por el mismísimo saco. A la mierda el webmail y la madre que lo parió. Así que a la oficina.

Pasé por una estación de metro, y tenía el aspecto de la foto que veis aquí arriba: próximo tren, en 66 minutos. Toma castaña, que diría mi tía la Peji.
Así que me fui a otra estación y esta vez hubo suerte. Cual expreso de Hogwarts, el metro apareció para llevarme a la agencia.
Pero, y la tarde. Operación retorno, y esas cosas. La tarde ha sido otro cantar. Ha sido el do de pecho, más bien.
Reconozco que fui de listo, y así no se puede. Me metí en una estación a ver si la gente se había ido andando y aparecía el trenecito mágico again. Cuando vi que la cola de gente esperando rebosaba el andén y subía escaleras arriba hasta la calle, asumí que me tocaba ir a pata.
Y a pata fui. Horita y media, noventa minutazos de paseo por París (afortunadamente sin lluvia) y mira, por lo menos llevaba la cámara y he podido sacar alguna foto chula que aquí os pongo.
Y mañana, una vez arreglado mi internet casero con el viejo truco de desenchufa-enchufa otra vez, aquí me quedo, resolviendo problemas al otro lado del mundo en chándal y zapatillas.

La que se nos viene encima

Momento planes de aquí a fin de año. Los cuento aquí para que todos los involucrados tengáis "the big picture" que dicen los americanos.
Octubre
- último finde. Viene Cacho a examinarse en el college de ingenieros. Fiesta española el sábado en casa.
Noviembre
- primer finde. Mam Mediavilla en París. Saint-Malo y Mont St Michel, uh oh oh.
- segundo finde. Londres a ver a mi primo el Largo y su chica. Espero lluvia seria y niebla permanente.
- penúltimo finde: serias posibilidades de tener a mi gente de mi agencia del alma en la France. En negociaciones.
- 28 de noviembre: concierto de los Sunday Drivers en París. Allí estaré dándolo todo.
Diciembre
- primer finde: cumpleaños de la Mediavilla. Emoción, intriga.

- 15 de diciembre: Ali viene a París. ¡Ole! Manda huevos que ella venga antes que... él.
- 22 de diciembre. Campana sobre campana, y a navidear a casa.

Y para celebrar este sindiós, pongo una canción que me ha dado por escuchar últimamente desde que escuché la noticia de la vuelta de la girl band más importante de los últimos tiempos... Los que estudiamos en el Atalaya nunca nos olvidaremos de las clases con este tema!


Homenaje a mi ropa interior

Hace algún tiempo que hablé de ese gen Mediavilla que me hace sentir apego por las cosas inanimadas que han vivido conmigo. Es decir, que no tiro prácticamente nada: entradas de eventos, apuntes de la carrera, muñecos del Kinder sorpresa... y ropa interior.

Pues bien, hoy, en un alarde de autocontrol rollo zen y fuerza de voluntad a prueba de bombas, he entrado a machete en mi armario y he acabado con cinco calzoncillos y ocho pares de calcetines. Con un par.
Y luego me ha entrado la morriña y me he sentado a escribir este post.

Porque los calzoncillos y los calcetines te han acompañado en muchas fases de tu vida. En la foto, por ejemplo, dos calzoncillos. Los pequeños, conmigo hace diez años, más o menos. Originalmente eran morados, si bien es cierto que últimamente, como se hace con los militares, los tenía un poco en la reserva, para el día del holocausto nuclear que nos quedemos sin lavadora.
Los otros, los celestes gigantes, hacía tiempo que no cumplían su función. Básicamente, porque lo tenían complicado al haber perdido su goma de la cintura hace años. Pero era tan cómodos los domingos en casa, sujetados con la goma del chándal...

Por último, los calcetines. Qué decir de mis calcetines de Spiderman! Me los compré estando en la facultad y le regalé otro par a mi amiga Ana, que no sé si conserva. Los míos estaban pidiendo el reciclaje a gritos. Talones tan gastados que eran transparentes, y el hombre araña pidiendo a gritos por las noches desde el fondo del armario que acabase con su sufrimiento.
Así que ahí van años de vivencias, noches de estudio, noche de fiesta, noches de alguna que otra aventura... Adiós, ropa interior, nunca te olvidaré.

Sesión doble de cine francés

Esta tarde me he puesto las gafas de pasta, la chaqueta de pana y las converse artificialmente envejecidas para ir al cine a ver dos pelis francesas. Y, al acabar la segunda de ellas, una sola conclusión: qué bueno es el cine francés.


La primera de ellas tenía muchas ganas de verla: "99 francos", adaptación de la novela del mismo título que me leí muchos años atrás. Trata de las desventuras de un creativo publicitario en París. Pues bien, si el libro me gustó, la película me parece todavía mejor, ya que modifica para bien el aburrido final de la novela.
Es, en resumidas cuentas, una (desmesurada) crítica al mundo publicitario, y no deja tópico sin tocar: desde las interminables reuniones con cliente hasta los rodajes llenos de gente innecesaria, desde la artificialidad del personal hasta las fiestas pasadas de vueltas. Es, en términos generales, una comedia sensacional que explica (de manera un poco exagerada para buscar la vis cómica del tema) el día a día de una agencia de publicidad.
Tiene dos escenas magistrales, una sobre una reunión de pre-producción de siete horas decidiendo el color de césped que mejor pega con un yogur de marca Madone y otra en la que el protagonista se mete en un anuncio de Kander chocolatinas rellenas de leche con actores desincronizados.
En fin, una película muy recomendable tanto para los que ya trabajamos en publicidad que nos queremos reír de nosotros mismos como para los que queráis conocer un poquito más desde dentro este mundillo.



La segunda peli es "L'ennemi intime" (el enemigo íntimo), película sobre la guerra de Argelia (1956-1962). Me metí a verla por dos motivos: una, por el tema, que todavía hoy es sensible en este país; y dos, por el director, Florent Emilio Siri, que venía de hacer "Hostage" con Bruce Willis y me preguntaba yo qué coño hacía de vuelta en Francia.
Y, qué queréis que os diga. Después de ver ayer "Salvar al soldado Ryan", que por cierto corroboro que es un Peliculón con mayúscula, "L'ennemi intime" no me parece a años luz en cuanto a calidad. Una fotografía muy cuidada, unos personajes muy bien trabajados, una historia interesante y, sobre todo, unos recursos (atrezzo, FX) sencillamente pasmosos. Muy recomendable para todos aquellos que no se crean que una buena peli de guerra se puede hacer en Europa. Aunque, bien está decirlo, si sólo tenéis tiempo de ver una película europea de guerra antes de morir, os recomiendo sin dudarlo la germano-rusa "Stalingrado". Madre mía, qué peículón.

Yipi ka yei, Norris Hopewell

El pasado viernes hubo un reencuentro. Zaragoza, estadio de la Romareda, 37.000 pavos plantados esperando a los Héroes del Silencio. Y allí, en primera fila desde varias horas antes, un tipo delgado, vestido rigurosamente de negro, con camiseta del grupo y tatuaje ad hoc, masca los últimos instantes de una espera de diez años, desde que los Héroes se despidieran de su público con la promesa de una gira en el nuevo milenio.

Me lo imagino allí, posiblemente con su calimocho en la mano, esperando a que caiga la noche, las luces se enciendan y el primer acorde de Sound tou siren rasgue la noche maña.
Ha pasado mucho tiempo, demasiado quizás, pero él siempre mantuvo la ilusión. Y ahí está, después de tantos años, el premio que Blaski esperaba con ansiedad.

El puto Blaski. El único sevillano de León. Hopewell, si prefiere, en homenaje al psicópata héroe de leyenda que él mismo dio a luz.

Viéndonos, nadie diría que nos parecemos tanto. Y, sin embargo, así es. Desde que nos conocimos, recién llegados a Madrid muchos años atrás, muy pocas veces hemos tenido criterios distintos. Sea para juzgar una película, la política, un capitulo de Jack Bauer o la vida en general, es complicado que nuestras cabezas no estén en línea.
En lo único que disentimos radicalmente, gracias al cielo, es en las mujeres. Tenemos el mercado segmentado según criterios perfectamente definidos que permanecerán en secreto hasta que nos digan sayonara, baby.

Y el caso es que es un tipo del que resulta complicado hacerse amigo. Bueno, hay que precisar. Es complicado acercarse a él, es un tío bastante reservado, discreto y hasta cierto punto tímido. A su pesar, muy del norte. Pero una vez que consigues prender la chispa adecuada, ahí te quedas en su lista de amigos del alma.

Lo que más llama la atención de él es una sola cosa: su cabezonería. Su empecinamiento. Su fijación en conseguir lo que se propone. Una de las primeras cosas que me dijo cuando nos conocimos fue que un día sería director de cine. Menudo flipado, me dije sin pensarlo dos veces. Pues bien. Muchos cortometrajes, reportajes, vídeos de boda, alguna serie y hasta un disco (ejem) después, apuesto mi cuello a que lo conseguirá.

En su día prometimos crear una productora y hacer proyectos como debe ser... según nuestro criterio. Es decir, principalmente, entretenidos. Y, aunque ahora estemos entre dos tierras, lejos, para aprender cada uno por nuestro lado, la idea sigue ahí. Ya tendremos tiempo para dedicarnos a él.

Un tío de una pieza, de los que quedan pocos, uno de los 300 espartanos que te gustaría tener a tu lado cuando te toque plantarle cara al mundo. Un gran tipo, este Blaski.

Esos peperos virales

Leo una historia fantástica en internet: Mariano Rajoy, futuro candidato a la presidencia del gobierno del batiburrillo de nacionalidades unidas antes conocido como España, lanza un viral. Coño, me digo, cuidadín con los peperos, que se ponen en plan moderno y se hacen los reyes del ciberespacio en un tris.
El vídeo en cuestión es un llamamiento a los españoles para que demuestren su españolía el próximo 12 de octubre, día de la gala de la Hispanidad en Telecinco y del desfile de las fuerzas armadas unidas por el buen rollito en Castellana. Quién lo iba a decir, Mariano Rajoy currándose un huequito en mi blog.



El vídeo en sí es un poco tontorrón y, permítaseme la licencia, pretencioso. Ese rollo bandera nacional detrás (que la izquierda se ha dejado secuestrar por la derecha de una manera lamentable) con libros de esos que venden en teletienda, y que posiblemente jamás haya leído Don Mariano, está un poco de más. Aunque quizás sea el toque kitsch que le quieran dar en el departamento de comunicación del PP. Who knows.
Pero lo mejor, lo que te deja pixelado de pies a cabeza, es la nota de prensa que envían a los medios. En ella, explican que quien quisiera visionarlo podía hacerlo orientando su parabólica Hispasat siguiendo unas coordenadas establecidas.
HORARIO: 13:30:-14:00 HLE
HISPASAT 1D 30W
TRANSPONDER: 68
PORTADORA: 12
SUBIDA: 14175 H
BAJADA: 12 680 V
FECC 3/4
S.R 4.5
COMPRESIÓN 4:2:0

Eso sí que es friki, bizarro, y aunténticamente propio de los años 90. Sólo les ha faltado añadir la opción de imprimir el discurso en el Telepick, o de grabárselo en un CD-i de Philips.
Y es que, cuando se trata de innovar, qué bien lo hace el Partido Popular.
Y sin haberlo pensado...

Y como bonustrack, pongo un clásico del Partido Popular. Ese discurso magnífico de Federico Trillo delante del grueso de las fuerzas armadas de El Salvador. Un marketing viral de los buenos, de los que no se planean. Lo dicho, un clásico popular.

Un finde en la ciudad de las luces y las sombras














Fin de semana en Amsterdam. La ciudad de los canales que no está en Italia, las bicicletas que se entrecruzan con los tranvías, las lumis en el cristal, Van Gogh por aquí y por allá, la planta de la maría por todos sitios, el Ajax y los tulipanes de colorines. Lo que era parte del antiguo reino de Flandes. Qué coño haríamos allí los españolitos, me pregunto yo. Cosas de Felipe II. En fin, Amsterdam.

Era mi tercera vez en la capital de Holanda y tengo que decir que me dejó la misma impresión que las anteriores veces: una ciudad muy bonita que podía estarlo más si le pusiesen un poco de ganas sus habitantes. Aunque posiblemente en el contrapunto entre belleza y oscuridad, entre luz y sombra, se encuentre el encanto de esta ciudad. Quien sabe.

Lo mejor: perderse entre los canales. Lo peor: estar embobado mirando un Van Gogh y escuchar a tu espalda "Paco, mira qué colores más bonicos tié este cuadro". Qué país el nuestro, etcétera.

Pongo un par de fotos testimonio del viaje: una, con la nueva campaña de autobombo de la ciudad "I Amsterdam" (sí, bueno, vale) y otra, con la representación del cuadro de Rembrandt "Ronda de noche" que han hecho en forma de estatuas en la plaza a la que da nombre el pintor holandés.

Y también pongo una de las pocas cosas que compré en el viaje: una reproducción sobre tela del cuadro de los barquitos que pintó Van Gogh. Detalles artísticos aparte, me gusta el cuadro porque me recuerda a Pontejos 3. Y las que saben de lo que hablo, me entienden ferpectamente...

Descubriendo los Ig Nobel


Hay días en que le dan el post a uno hecho. Y es que acabo de descubrir los premios Ig Nobel, promovidos por la revista británica 'Annals of Improbable Research' (AIR). Son un poco como los Razzies a los oscar o los premios de Air guitar a... a lo que sea.

Total. Este año la entrega se ha hecho en la Universidad de Harvard. Una prueba más del fantástico sentido del humor y capacidad de reírse de sí mismos de los americanos (uno se ríe de sí mismo cuando no le da vergüenza ser quién es, pero ése es otro tema).

Los ganadores más destacados han sido:
- El premio Nobel Ig de la paz se lo llevó el Laboratorio de la Fuerza Aérea Patterson Wright, en Dayton (Ohio), que sopesó la posibilidad de fabricar una 'bomba gay' para provocar la homosexualidad en el enemigo y con ello minar la moral y la disciplina de las tropas. El proyecto fue presentado con toda seriedad en 1994, con un presupuesto previsto de 7,4 millones de dólares, según un documento secreto que salió a la luz en 2005.
- España ha ganado un premio Ig Nobel. En concreto, en 'lingüística'. Juan Manuel Toro, Josep Trobalon y Nuria Sebastián Gallés, de la Universidad de Barcelona, realizaron un fascinante estudio que demuestra que las ratas a veces no distinguen entre el japonés y el holandés cuando las personas hablan esas lenguas al revés.
- el premio Ig Nobel de 'medicina' ha ido al británico Brian Witcombe y el estadounidense Dan Meyer por un análisis de los efectos secundarios de introducirse espadas por la garganta. Llegaron a la conclusión de que ocasionaban irritaciones. Jódete y baila.
- L. Mahadevan, de la Universidad de Harvard, y Enrique Cerda Villablanca, de la Universidad de Santiago, en Chile, fueron reconocidos en 'física' por su estudio sobre cómo se arrugan las sábanas.

Me parece que son unos premios a seguir a partir de ahora. Incluso me permito sugerir nuevas categorías como el Ig Nobel a la concordia (ex-aequo entre Bush y -a título póstumo- Sadam Husein), el de mejor espectáculo al juicio del 11M o el del desafío Special K para De Juana Chaos. Por ejemplo.