Grand Prix

No os asustéis, no he hecho un post del clásico programa veraniego de Ramón García (quien por cierto se ha ido de la Primera, y aprovecho para recordar a las responsables de programación en Nochevieja -ellas saben quienes son- que aunque no esté Ramón García también hay que ver las campanadas en la Primera).

El caso es que, si en el mundo del cine están los Oscars, en la publicidad está el festival de Cannes. La edición de este año se celebró la semana pasada. Aquí os pongo al gran premio (grand prix, en francés) y una versión que se ha currado la gente en internet. Personalmente me parece que está bien, pero tanto como para un grand prix de Cannes... no sé.






Para eso, me gusta más esta campaña, que se llevó el Gran Prix en la categoría de exterior:



Aunque os dejo el link a la sección de radio, que para mí es la que más mérito tiene (¿alguien recuerda una cuña de radio que no sea sencillamente repugnante?). Genial toda la campaña de Budweiser. Solo apta para personal muy entrenado en el idioma anglosajón. Conste.

http://www.canneslionslive.com/radio/win_2_1_01370.htm

Sí, Reverte sigue siendo Dios

Os dejo la última genialidad de Arturín para vuestro disfrute...

EL TAXI MALDITO
Arturo Pérez-Reverte

Le hago la señal al taxi al ver su lucecita verde y el cartel de Libre, y un segundo después compruebo que hay otra persona en el asiento contiguo al conductor: una joven rubia. Demasiado tarde para dejar que el vehículo siga adelante, pues se detiene. No es frecuente, pero ocurre: subir a un taxi a cuyo conductor acompaña, durante parte del trayecto, un pariente, novia, esposa o lo que sea. No es agradable, pero tampoco hay mucho que objetar. Rechazarlo sería descortés. Así que, resignado, abro la portezuela, doy los buenos días y me acomodo en el asiento posterior. «A Felipe IV, número 4», apunto. Luego abro el catálogo de una librería de viejo que acabo de recibir. «Azaña, Manuel. La invención del Quijote y otros ensayos. 20 ?», empiezo a leer.

El taxi arranca. A los quince segundos comprendo que he cometido un error. Por los altavoces suena un bakalao estremecedor, pumba, pumba, que retumba en mi caja torácica. El taxista es joven, de la variedad macarra madrileña en versión posmoderna, tatuajes y actitudes incluidas, que conduce a base de frenazos bruscos y golpes de volante, saltándose carriles mientras me zarandea de un lado para otro. Por si fuera poco, está encabronado con su novia, que es la rubia que va en el asiento de al lado, delante de mí, con el pelo largo agitándose a un palmo de mi nariz a causa del viento que entra por la ventanilla abierta. «Te digo que no passsa nada», repite él una y otra vez, mientras la torda le pone morros y lo llama cabrón por lo bajini. «Y a esa tía ?añade el taxista, sin especificar nombres? le voy a dar dos hostias por bocazas.» A tales alturas, el drama humano que se desarrolla a cuatro palmos de mis orejas impide que me concentre en el catálogo. «Conyers, Frank. Manual del tintorero y quitamanchas, 25 ?», leo distraído.

De pronto, el taxista hace otra maniobra brusca, frena, acelera, me doy contra el asiento de la rubia y pasamos por centímetros entre un autobús municipal y un mensaka en moto. «No tengo ninguna prisa», le digo con rintintín ?o como se diga? al taxista, que ya me tiene algo acojonado. «¿Qué?», responde el fulano, mirándome por el retrovisor. «Dice que no corras tanto, gilipollas», le aclara la pava, flemática. «¿De qué vas, tía?», inquiere hosco el fitipaldi, mirándome de nuevo por el retrovisor como si me atribuyera toda la responsabilidad de la crisis. Me sumerjo de nuevo en el catálogo, o lo intento. «Marañón, Gregorio. Raíz y decoro de España. 40 ?.» Hay que joderse, me digo. Hay que joderse. Quince frenazos, ocho golpes de volante y veintisiete zarandeos más tarde, con el bakalao haciendo pumba, pumba, un tímpano descolgado y el otro flojo, y mientras la discusión entre la rubia y su prójimo sube de tono ?ahora mencionan a un tal Paco y a la madre de ella, que por lo visto se llama Encarni y vive en Leganés? una maniobra absolutamente infame de mi taxista favorito hace que el conductor de una furgoneta increpe áspero a mi primo el bielas. Desde mi privilegiado lugar de observación asisto, casi en primera línea de fuego, al intercambio verbal entre el taxista y el furgonetero, que tiene un aspecto inmigrante del tipo Machu Pichu de toda la vida. «¡Vete a cagar, panchito!», sugiere el castizo. «¡Hijoputa!», responde bravo y sin achantarse el otro, que ya domina con soltura ?todo es ponerse a ello? la dialéctica nacional. El taxista hace amago de bajarse, pero la rubia lo contiene.

Arrancamos de nuevo. Otro acelerón. «Mussolini, Benito. La revolución fascista. 35 ?.» El catálogo se me cae al suelo. Al duodécimo frenazo tras el incidente de la furgoneta, bailan las letras y hace un calor que se muere la perra. Tiene huevos: empiezo a sentir náuseas, yo que presumo de no haberme mareado nunca y comerme, en la mar procelosa, temporales crudos y sin pelar. Mientras lucho por no largar la pota y arrimo la cara a la ventanilla abierta para que me dé el aire, el pelo de la rubia, agitado por el viento ?seguimos circulando a toda leche mientras ellos discuten a grito pelado?, me roza las napias con muchas cosquillas. Estornudo como un descosido, hasta dislocarme el esternón. Y no llevo encima un maldito clínex. «¿Resfriado?», interroga la rubia, volviéndose solícita. «Alergia», respondo moqueando, a punto de echarme a llorar.

Frenazo. Fin de trayecto, gracias a Cristo. «Felipe IV, caballero.» Les arrojo el precio de la carrera y salgo del taxi de estampía, cual morlaco desde toriles, cayendo en los brazos acogedores de un conserje de la RAE. Y con chirrido de neumáticos ?llevándose el catálogo, que con las prisas he olvidado en el asiento?, el taxista arranca y se pierde con su churri, haciendo pumba, pumba, tras el casón del Buen Retiro.

De lo mejor que he oido en producción de cine

El otro día, navegando que te navegarás por internet, me puse a ver tráilers de pelis. Una de las pelis más esperadas de este verano (al menos en Blaskimedia producciones) es "Transformers", de Michael Bay. La historia es la de toda la vida: unos robots que se transforman en coches y bla bla bla.
Total, que me pongo a navegar y veo un trailer que pone "Transmorphers" y me digo, date, ya hay un disléxico que ha metido el cuezo. Y me pongo a verlo. Y no, de dislexia nada, oye.

Me encuentro con otro trailer de otra peli que se estrena unos días antes que la peli de Michael Bay. Os lo pongo aquí:



Compararse con la peli original:



Pero sigo indagando, y resulta que descubro que lo ha hecho una productora que se llama Asylum, y que básicamente se dedica a hacer... copias de superproducciones americanas. De esta manera, días antes de "Piratas del Caribe 2" estrenaron "Piratas de la isla del tesoro", antes de "El código da vinci", "El tesoro de da Vinci", antes de "King Kong", "King of the lost world" y antes de "Serpientes en el avión" (y esta es mi favorita) "Serpientes en el tren". Os recomiendo echarle un ojo a su web http://www.theasylum.cc, una auténtica joyita del sinvergüenzeo cinematográfico. Eso sí, es genial.

Con el garito montado

Pues sí, amigos. 42 cajas después, varios muebles de ikea e incontables idas y venidas de tiendas de ultramarinos, supermercados, tiendas de bricomanía y mucho, muchísimo papeleo, la residencia Mediavilla en París ya está abierta y funcionando.
Espero que ahora todos aquellos que habéis amenazado con venir (Elena y Luis, mi primo el Largo, mi primo el Chucho, Leti, Katia, Seno, Jevi, Mer e Irene y un largo etcétera) os empecéis a organizar las agendas. Os dejo unas fotos para que os familiaricéis con el garito.





mi cuarto, con sabanas recien puestas (y obviamente sin planchar)













(derecha) una vista del salóncocina


(derecha) mi colección de reliquias históricas, botella de Gin Xoriguer incluida


el pasillo, que me ahorquen si me he leido todos esos libros







otra vista del salóncocina recién recogido y limpiado el polvo, toma ya.
el sofa rojo es vuestra fantástica cama

La liga que nadie quería ganar

El pasado domingo acabo un año más la liga de futbol en España. Como todos los años, me encontré con una sensación un poco de vacío, de ¿y ahora qué?. Es triste, pero qué coño, a mí me gusta el fútbol.

El final ya lo sabemos todos: el Madrid 80 minutos jodido, el Barça virtual campeón metiéndole cinco al Nàstic, el Sevilla a su rollo. Mi pregunta es: ¿se mereció el Madrid la Liga? Más aún: ¿es justo el desenclace de la Liga?
Mi resumen es que, básicamente, el Madrid ganó la liga porque alguien la tenía que ganar. Porque el equipo que más la merecía, el Sevilla, se quedó sin gasolina, y porque el Barça, en un galacticidio parecido al que los Zidane, Figo, Ronaldo, etc. protagonizaron en el pasado, se ha lamido tanto su propio rabo que al final un equipo feo, tosco, con un juego que haría vomitar a una cabra como el Madrid se ha llevado el pato al agua.

Ahora bien, me llama la atención una cosa: el Madrid ha acabado la Liga con 76 puntos: El Barça... también! Resulta que la ha ganado por la diferencia de goles en los enfrentamientos directos entre los dos equipos. Una vez más, alucino con España. He rebuscado la información y puedo afirmar que somos la única liga europea (Sudamérica no lo sé, ni me importa) cuyo campeón se decide así. En la mayoría de las ligas el campeón es el equipo que más goles a favor tiene (63 del Madrid por 78 del Barça) y en Italia, atención, si dos equipos empatan a puntos, se juega un partido entre los dos. A mí una final Madrid-Barça me parecería la bomba como espectáculo.

Pero bueno, enhorabuena a los merengones, que en la family son multitud. Yo os dejo un par de vídeos: el del mejor gol del año, y el del mejor partido del año, y posiblemente, el mejor partido que he vivido nunca.



Yipi ka yei

Este verano vuelve La jungla de cristal, una de las series de pelis más míticas que recuerdo, y por eso no puedo dejar de poner esta canción absolutamente sinvergüenza que he encontrado en youtube.
Sé de uno que se va a entusiasmar con el tema. Yipi ka yei, motherfuckers!!

Cronica sin fotos, que le vamos a hacer

Llevaba unos dias esperando para poner este post con sus fotos y todo desde mi casa parisina, pero desafortunadamente France telecom ha decidido que no tengo internet hasta sabe dios cuando. Asi que cuento mis movidas y os pongo un video que no tiene nada que ver, pero que hay que ver CON AURICULARES PUESTOS. Es increible.



Total, que el viernes pasado me aparecieron en casa las 42 cajas que desaparecieron de mi piso en Madrid. Y descubri que 42 cajas son muchas cajas para 37m2. En paralelo, vino un paisano a montarme un armario y el tecnico de los telefonos a instalarme la linea. Mi casa parecia la plaza de Callao, venga de gente.
Caja a caja, fui descubriendo lo que en su dia empaqueté, entre otras cosas dos libros de Stephen King y un coche de regreso al futuro que pertenecen a mi querido ex-compi de piso y amigo del alma Blaski, y que por la presente le animo a que, con el pretexto de recogerlos, se pase por Paris a tomar unas cervecitas.
Otra de las cosas que averigue después de desembalar las 42 cajas y bajar los 42 cartones a un contenedor de material reciclable, es que el gen materno que bloquea el deseo de tirar cosas esta presente en mi interior. No lo digo porque me apareciesen en Paris los apuntes de la carrera, en forma de dos cajas de veinte kilos cada una. Ni siquiera lo digo por la cantidad de libros malos que sencillamente no he tirado a la basura. Lo digo porque me he traido botes de champu medio vacios, recibos del banco, revistas de cine, ropa que me viene no ya pequeño, no, sino que parece mas de mi prima Julia y sus 11 años.
Total, que me pasé el finde vaciando cajas y limpiando mierda. Y no, no tiré practicamente nada. Es el gen Mediavilla, qué le vamos a hacer.
El sabado por la noche, jarto de currar en casa, me fui al cine a ver la ultima de Tarantino, que entre el titulo español, el francés y el americano, ya no sé como se llama. La de Kurt Russell. Y me molo. No es Kill Bill, ni mucho menos Pulp Fiction, pero tiene un par de cositas que, a los que somos fans de tarantino, nos justifica la peli.
El caso es que ya estoy instalado en casa, con todo funcionando. Esperando a ver quién es el primer hijoputa que se pasa a tomar una baguette en casa Adri, trato familiar y ambiente agradable.
PD: Pondré fotos, en cuanto pueda.

Un huevo de cosas

Pido perdon por la falta de tildes. Prometo comprarme un teclado espagnol cuando vaya a hispania.


Pues eso es basicamente lo que me ha pasado en la ultima semana, y por eso no he escrito en el blog. Lo mas importante de todo : tengo casa. Y digo « casa » porque si bien antes tenia « piso », ahora tiene cama, sofa, muebles t una tele, y ha pasado a ser una casa. La doctora Mediavilla y un servidor nos pasamos el finde entero comprando cosas necesarias para la vida (léase una plancha por ejemplo), limpiando y montando muebles de Ikea.

Si, tengo que reconocerlo, he caido y me he comprado una PlayStation 3. Y la verdad es que, lejos de arrepentirme, me parece de las mejores compras que he hecho ultimamente. Ademas de como videoconsola (muy bueno el juego de tenis, bestial el Spiderman 3), me sirve como reproductor de Blue-Ray disc, uno de los formatos que aspira a sustituir al DVD gracias a su mejor calidad de imagen y de sonido, reproducto de musica, puedo meter la tarjeta de memoria de la camara de fotos, el usb… Vamos, que es la hostia.
Otras cosas que he hecho esta semana ha sido, tachan tachan, mi primera presentacion a un cliente en francés a traicion. Y digo a traicion porque el que se suponia que la iba a hacer (yo estaba ahi para dar la jeta) llego tarde y me toco empezar a mi. Ese momento en que notas la gota de sudor que te resbala por la espalda y se te mete dentro del calzoncillo… Pero sobrevivi.

Este viernes, mas accion : me traen por fin el resto de las cosas que tenia en Madrid, es decir, muchos discos, muchos libros, muchos dvd, los apuntes de la carrera y mi sable laser que tanto juego va a dar en internet proximamente. Asi que me toca otro finde de orden casero. Aprovecho el viernes para conectarme a internet y ponerme canal satélite (me lo regalan 2 meses) para ver el final de Liga. A ver si los vascos se van a segunda de una puta vez.

Y tengo pendientes de ver Piratas del caribe 3 (me apetece cada vez menos), la de Tarantino (creo que esta cae hoy) y Shrek 3 (ejem!). En fin, que un sinvivir. Pero mola.