El cementerio de los greatest hits

El sábado me fui de excursión a Père Lachaise, el cementerio más grande de París, y posiblemente el más mítico del mundo... si es que hay cementerios míticos.
En fin, que en él hay mucho famosete enterrado, desde Edith Piaf a Oscar Wilde, pasando por La Fontaine, Chopin, Modigliani o el mismísimo Jim Morrison. Bueno, sobre este último tengo mis dudas de que esté ahí dentro, y tengo motivos suficientes para creer que está en algún lugar del hemisferio sur tomando caipirinhas con Elvis y el amigo Lennon.

El caso es que me pareció espectacular el cementerio. Desde su tamaño, inmenso, hasta lo artístico de muchas de sus tumbas y lápidas.
Os dejo aquí unos cuantos ejemplitos, como la de Oscar Wilde, llena de besos de mujeres, madame Lamboukas, Morrison, Chopin y, atención atención... un chino! Ése es el detalle que más me llamó la atención: en Père Lachaise hay chinos enterrados!
De lo cual automáticamente deduzco que en Francia lo que hay dentro de los rollitos de primavera es gato.

Por cierto, y si no lo digo reviento, me parece una guarrería y un dispendio el rollo este de enterrar a la peña. La puta moral religiosa de nuevo y sus engañabobos. Así que ya os adelanto, en caso de que alguno de los lectores me sobreviva, que por mí podéis donar mi cadáver a la ciencia, hacer una barbacoa a lo Darth Vader (disfraz incluido) o despeñarme por el faro de Cabo Mayor tirando una salva militar.
Eso sí, poned una de Elvis de fondo para que me quede con la copla antes de reunirme con él.

Hagamos una orgía disfrazados de oficiales nazis

Pues eso debió pensar una mañana, mientras se tomaba los crispis en su batín de boatiné, el amigo Max Mosley, jefazo de la Fórmula 1, al que este finde han pillado de marrón con cinco lumis disfrazadas de Himmler, Goebbels y sus amigos, dándole con una fusta al susodicho, que a todo esto cuenta 67 primaveras ya.
Ni que decir tiene que en esta era de la saturación informativa, la banda ancha y el marujeo a la enésima potencia, el vídeo ya circula por internet como si rien. Aquí os lo dejo, como auténtica joyita kitsch del mundo web.
Como dirían mis amigos del Nebrija: ¡qué peste!

Bourne, Jason Bourne

Esta semana me he ventilado, entre pitos y flautas, la trilogía de Jason Bourne. Trilogía que nace de las novelas de Robert Ludlum, las cuales por cierto no he leído.
Digan lo que digan, cualquier película de espías puede (y debe) ser comparada con el espía por antonomasia: 007. En este caso, de hecho, intentan ser el anti-Bond: héroe corrientito, localizaciones cutronas, inventos de andar por casa y, sí amigos, chicas feas.
Parto de la base de que no me gusta Matt Damon. Es un chaval que está bien como secundario, perfecto por ejemplo detrás del duo Clooney-Pitt en la trilogía de Ocean, pero le falta peso y carisma para llevar el peso de una historia él solo.
Aparte de eso, es bajito y está fondón. Es más, en muchas escenas de acción se le ve asfixiado al acabar.
En dirección, hay que dividir entre Doug Liman, un director corrientito que acabó como pudo la primera parte, y el gran Paul Greengrass, responsable de las dos secuelas, que con un estilo muy cercano a 24 logra escenas de acción épicas. Mi top 3 de momentos Bourne se los debemos a Greengrass: la pelea en Munich entre Bourne y un agente de la CIA, revista de por medio incluida; la persecución en el túnel en Rusia y las carreras por los tejados de Tánger en El ultimátum de Bourne, incluido plano de Matt Damon atravesando el cristal al entrar por una ventana... y la cámara detrás de él.

El resto de elementos están a muy buen nivel: los secundarios, sobre todo los malos, la música, de lo mejorcito que he escuchado en mucho tiempo, la fotografía, con esos tonos desaturados tan magníficos, los efectos especiales, imposibles de discernir virtuales de reales. A todo esto se debe el éxito de estas películas.
Y, sin embargo, una película sobre un espía no puede tener un protagonista tan discreto. Y en ese sentido Bourne-Damon, al lado de Bond-Craig, se pone rojo. Esta vez no de asfixia, sino de vergüenza.

Swede yourself!


Ayer me fui con Antoine y Émilie a ver "Be kind rewind", la última paranoia de Michel Gondry cuyo título en español no pienso molestarme en buscar.

La historia va de dos chavales -Jack Black y Mos Def- que curran en un video club. Un día uno de ellos sufre un accidente y queda magnetizado, con lo cual al volver al videoclub, donde todas las pelis están en VHS (¿?), las cintas se borran.

Ante la necesidad de cubrir la demanda de películas en VHS (¿?), deciden... hacerlas ellos mismos. Así, ni cortos ni perezosos, hacen sus propios remakes "sweded" que dicen ellos, de clásicos como "Cazafantasmas", "Hora punta 2", "Paseando a miss Daisy", "Men in black", "King Kong" o "Robocop".
Hacía mucho que no me reía en un cine como cuando empiezan el rodaje de Cazafantasmas y simulan los rayos láser con... espumillón navideño. Buenísimo. Mirad la foto, que es brutal.
Las versiones que hacen de la escena de Men in black donde el coche va por el techo de un túnel y del traje de Robocop no tienen desperdicio. Y genial el momento en el que están recreando Paseando a miss Daisy y Jack Black no lo hace bien porque... no la ha visto (por cierto, ¿acaso alguien de menos de 35 años la ha visto?).
Todo esto sucede en la primera mitad de la película. La segunda mitad pega un giro brutal hacia el drama social (!) que acaba aburriendo a las ovejas. Es lo que tiene tener a un europeo, por mucho que sea el gran Gondry, dirigiendo una peli. Aún así, la primera mitad justifica la entrada.
Aunque no deja de dar un poco de penita que una idea tan fantástica quede al final en una anécdota de película...
Por cierto, os recomiendo vivamente su web, donde puedes hacer tus propias versiones de las películas, enviar una web, y descargar fondos de Robocop, versión sweded.
Yo dejo aquí puestas algunas versiones que he creado con mis compañeros de cine ayer, el autor de este blog y uno de sus lectores más acérrimos :)





Vuelve, Sean

Leo en el Inmundo que Sean Connery podría volver al cine... haciendo de malo en la nueva película de James Bond.
Para mí Connery es el más grande, sin ningún tipo de duda. Los intocables, Marnie, la última cruzada, Bond...

Después de unos años retirado, tras la mierda que fue La liga de los hombres extraordinarios, rechazó volver a hacer de Henry Jones en la nueva peli de Indy y me mató.
Ahora se le abre esta nueva puerta. Imaginaos la escena, Daniel Craig se interna en la guarida del malo, mata a sus esbirros, se enrrolla con cuantas mujeres despampanantes encuentra a su paso y esa silla que se gira y sale Connery diciendo "We meet again 007". Es que miradle en la foto que he puesto, que no sabes si te va a decir how do you do o te va a dar una mano de hostias. Connery puede hacer un malo acojonante.

Vuelve Sean, el cine es menos divertido sin ti en él.

Robocop en 1080 líneas

Líneas de imagen, no de texto, conste.
Hoy le he hincado el diente a la edición en blu-ray de Robocop, el clásico de Paul Verhoeven. Película de mis favoritas y clásico inmortal, lo primero que me ha llamado la atención, después de un lustro sin verla, es que veinte años después, la película sigue estando de actualidad. No sólo el look -Robocop sigue siendo un diseño acojonante-, sino también el contraste humor/acción, tratamiento de la violencia, o todo el rollo de fondo de la gran corporación que domina a la sociedad de consumo y bla bla bla.

También me ha llamado la atención que, aunque la he visto en VO, me sigo sabiendo el 90% de los diálogos... en castellano, eso sí. Gracias, mam, por aguantar tantas veces esta peli en el VHS de casa.

La calidad que ofrece esta nueva versión en blu-ray es sorprendente sobre todo en lo que a sonido se refiere. Toda la edición de sonido en torno al movimiento de los robots es espectacular, por no hablar de la banda sonora del desaparecido Basil Poledouris, con esa fanfarria principal que me sigue poniendo los pelos como escarpias.
A nivel de imagen, era complicado superar la edición especial en DVD que salió hace tres o cuatro años, sobre todo porque el negativo original debe estar bastante machacado, el pobre.

Me quedo, por último, con Peter Weller, ese actor tan infravalorado que afortunadamente tuvimos el placer de ver cara a cara con Kiefer Sutherland en... la quinta temporada de 24. A buen entendedor, pocas palabras bastan.

Por cierto, se está hablando de un remake (¿?) de Robocop. Qué miedito me da, porque superar el original es jodido tirando a pero-qué-me-estáis-contando. Si puedo elegir, además de recuperar a Weller bajo la lata, pediría que en la dirección pongan a Zack Snyder o, en su defecto, a David Fincher. O viceversa. Pero que no me jodan con un McG (que prepara Terminator 4, horror amigo Blaski!), un John Woo o un Sam Raimi. Eso sería ir contra la directiva 1 de Robocop: proteger al inocente... espectador.

Aux armes, citoyens




Lo prometido es deuda, y aquí está la Marsellesa en el Stadefrance, como le llaman aquí. El canto de guerra francés, versión a 80.000 voces al alimón. Tremendo, brutal, un must have de los futboleros del mundo, y más después de escuchar inmediatamente antes el "god save the queen" jaleado por 4.000 ingleses en la grada. Y es que entre Inglaterra y Francia no hay partidos amistosos.

El resto, mucho frío, estadio precioso, afición sobrepasada por los ingleses, partido flojo que te cagas.
Inglaterra en un estilo Capello 100%, equipo rocoso, serio sin balón, dependiente ofensivamente de Gerrard y todavía en construcción.
Francia, a falta de Benzema (qué crack!) tiró de oficio en defensa, de sus dos mediocentros destructivos (Makélélé-Toulalan) y sobre todo de la inspiración de Ribéry, el único futbolista capaz de poner de pie al público gabacho. Cosa que, a 2 grados centígrados, no deja de ser meritorio.

Ojo, chinos

No me creo a China. No me gusta su régimen, no me gusta su filosofía, y sobre todo no me gusta su rollo de comunista que juegan a capitalistas cuando les conviene. Ese rollo de "hacemos lo mismo más barato" a base de saltarse leyes, derechos y libertades no me vale. De hecho, la última que me contaron es que compraron 51 Airbus y, durante una inspección de los técnicos franceses de Airbus en China, sólo encontraban 50 aviones. El 51, se descubrió después, había sido desmantelado completamente para clonarlo, pieza por pieza, y hacer su propio avión de baratillo.

Últimamente se ha montado mucho follón con el tema del Tíbet. Honestamente, desconozco los pormenores del rollo, aunque sí tengo claro que el Dalai Lama, como todos los líderes religiosos, tiene también sus esqueletos en el armario. Así que tampoco venga de hare-krisna, que no somos tan gilipollas.
El caso es que se está pidiendo el boicot a los juegos olímpicos de este verano. A mí, honestamente, ni me va, ni me viene. Por un lado, porque con la diferencia horaria me da que en Europa y en EE. UU. no vamos a ver una mierda. Y por el otro, porque el boicot se tenía que haber hecho cuando los chinos presentaron su candidatura en el COI, cuando ya se pasaban los derechos humanos por el forro de su amarillo escroto, y no ahora que está todo el gasto hecho.

Y por último, pequeño detalle, recordemos lo que pasó con Jack Bauer y los chinos en la quinta temporada de 24. Como para no tenerles tirria...

Odio a Peter Pan

Vaya por delante que el título del post y su contenido no tiene nada que ver, pero me gusta tanto esa frase del capitán Garfio que no he podido evitarlo.

En fin, un par de cositas que he visto este finde de visita del señor Argelina y Sra. Por un lado, el viernes estuvimos viendo U2 3D, que como el nombre deja a las claras es una película tridimensional sobre el grupo de Bono que no es el PSOE de Castilla la Mancha.
Mis motivaciones para ver la peli eran dos: por un lado, todo el mundo dice que el 3D digital es el futuro del cine. Por otro, jamás pasaré una noche en un cajero automático para conseguir entradas de un concierto, a no ser que, sorprendiendo a propios y marcianos, los Beatles se vuelvan a reunir.
A la pregunta ¿es como estar en un concierto? mi respuesta es un rotundo no. Sobre todo, porque un buen concierto no lo compone sólo la música, sino la previa, la camiseta del grupo sudadita, el llegar pronto, el apostar cuál serán los bises, levantar mechero en las lentas, etc. Los que han estado en uno lo saben. Además, nos quedamos con la sensación de que la misma peli en un cine español la hubiese coreado todo el mundo, y pocos hubiesen aguantado sentados en su butaca la sucesión de temazos: Pride, Sunday bloody Sunday, Beautiful day, One, Without without you, Vertigo...
Y a pesar de ello, la experiencia vale la pena. Por un lado, la calidad de la imagen es excepcional, impresionante. Por otro, te permite tener un sitio mejor que la primera fila, con la ventaja de no tener que llegar cuatro horas antes y no chuparte el sudor fresco de Bono.
Me quedó un poco el resquemor de que podían haber utilizado más FX en según qué momentos, porque quedaban golden, pero en fin. Así que si tenéis la oportunidad, dejaros los euros porque vale la pena asomar la cabeza al cine que se nos viene. Y no, en este caso no vale descargar.

Por otro lado, os pongo un anuncio que salió en Argentina con motivo del mundial de fútbol de hace un par de años. Yo no lo tenía cazado y la verdad es que es graciosete.
Hay que entender, antes de verlo, que los aficionados argentinos cuando cantan en la grada hacen un movimiento arriba y abajo con el brazo muy característico.
Por otra parte, y como teaser, aquí lo dejo caer: en máximo dos años me hago un viaje a Buenos Aires. El que se apunte, bienvenido/a sea. ¡Aguante Argentina!



Photoshopped

He descubierto ayer Photoshopped, un blog que habla de cagadas en el uso de Photoshop, y me parece tremendo.

Véase este ejemplo de cómo no clonar al público, cortesía de un grafista (despedido, espero) del as.

El trovador terrorífico

Hacía tiempo que quería escribir sobre este individuo. Aquí donde le veis, es una de mis grandes pesadillas parisinas. Este sinvergüenza, que no tiene otro nombre, es uno de los muchos músicos que se suben al metro en París y se tocan algo.
Frente a la dura competencia de las bandas de Europa del Este y sus acordeones infernales, el pollo en cuestión se ha posicionado en el segmento "cantautor de buen rollete".

Mi problema con él, sin embargo, no es el hecho de que cante, sino lo que canta. Y es que aquí, mi gabacho trovador, se dedica a versionar canciones clásicas (de hecho sólo DOS canciones clásicas) como "Bridge over troubled water" o "Imagine"... en francés.
De entrada, me parece que las letras de las canciones no son traducibles, intercambiables, o adaptables, salvo por motivos cómicos rollo ol mai lovin nai nonai noná. Pero sobre todo y ante todo, no soporto, no respeto y no tolero las versiones de canciones de los Beatles o de John Lennon. A la cabeza de ellas mi tema favorito, Imagine. Y este cabrón del do re mi, cada vez que me lo encuentro, pisotea cada estrofa, cada acorde de Lennon con su guitarra de mercadillo y su voz de galápago.


Así que no descartéis que un día, cual Michael Douglas, por fin tenga mi día de furia y le meta su guitarra por el recto. Entonces, y sólo entonces, the world will be as one.

Orgulloso


Casi lo conseguimos. Qué bonito. Gracias Racing.

El Nicholas Cage de palo y el bobo del presidente merengón

De lo más divertido que he visto últimamente... un pollo que se hizo pasar por Nicholas Cage (se parece en las entradas y punto pelota) y fue recibido con todos los honores por el imbécil del presidente del Real Madrid, Ramón Calderón. Ojo al Nicholas de palo que se gusta y todo poniéndose su camiseta con el número 1 a la espalda, mientras el bobo de Calderón le mira, al borde del orgasmo de tener un club tan internacional. Por cierto, qué mal me cae este tío, y qué mal lo hace todo, añado.

La (sorprendente) alegría del Partido Popular

Nunca he entendido el posicionamiento del Partido Popular. Bueno, lo entiendo -aglutinar a todas las derechas- pero no lo comparto.
¿Qué tiene que ver un tío laico que quiere que bajen los impuestos con un obispo? ¿Y republicano de derechas con un nostálgico de Franco? Poco, o nada. Y, según la teoría del PP, todos son su público objetivo, sus votantes. Y, claro, con personajes tan variopintos es muy difícil cazar a los indecisos, que son los que ganan elecciones.

Aparte está el tema de Mariano, que yo pensaba que era listo pero inexpresivo y me he dado cuenta de que en realidad es tonto y torpe. Lo de la niña de los cojones, la guinda del pastel.
Y a lo tonto, a lo tonto, lleva 0 de 2. Falla más que Shaquille O'Neal en la línea de tiros libres.

Y sin embargo, en contra de las reacciones que esperaba encontrar en la calle Génova -coño, que han vuelto a perder las elecciones claramente- en el PP reina la tranquilidad. Es un resultado histórico, he llegado a escuchar a Pío García Escudero, quien sospecho se mete vino de misa antes de comparecer en público.

Por eso creo que el resultado de ayer es el peor posible para el PP, porque han perdido y, sin embargo, el resultado ha sido lo suficientemente decente como para justificar el no renovarse, que es lo que de verdad necesitan a gritos. Así que, salvo sorpresa, tocan otros cuatro años de ver a Acebes, Zaplana, Espe y toda la peña. Los mismos que nos contaron lo que nos contaron ya sabéis cuándo. Como diría el amigo Trillo, manda huevos.

PD: con este post cierro mi ciclo político. A partir de ahora volveré a hablar del lado friki de la vida, que es mucho más bonito.


El silencio de San Mamés

Esta mañana abrí el periódico y me puse contento. Pero MUY contento. Un nivel de contentura como si hubiesen pillado a Rouco Varela sodomizando a un perro, en plena faena, con las manos en la masa. De esa alegría hablo.

Resulta que decía una noticia que hoy, por primera vez, se iba aguardar un minuto de silencio en San Mamés, el estadio del Athletic de Bilbao, por una víctima de ETA. Después de treinta años.
Y uno, que cree que de las pocas cosas que nos deberían unir a todos los nacidos entre Finisterre y el cabo de Gata, aparte del jamón ibérico y el gazpacho, es el rechazo al terrorismo, me puse contento por ver que alguien, en algún lugar entre Bilbao y Mondragón, había dicho vale ya. Que manda muchos huevos que haya víctimas de derechas y de izquierdas, que no se pueda poner una bandera que no sea la ikurriña en un ayuntamiento nacionalista, que los niños no aprendan castellano (ni inglés), que los dos principales partidos políticos no estén de acuerdo sobre qué coño hacer con el tema, y se apuñalen mutuamente por un puñado de votos...
Pues bien, parece que a las 17:00:00 empezó el minuto de silencio... y a las 17:00:08 acabó, ante los gritos del fondo norte a favor de ETA.

Luego la noticia decía que si el resto del campo les increpó, que si no se qué y tal. Bullshit, que dicen los americanos. Tan culpable me parece el que jalea a unos asesinos como el que les deja entrar a un campo de fútbol. El fondo norte de San Mamés, donde habita una pandilla de hijos de puta con las manos manchadas de sangre, debería haber sido vaciado en ese mismo momento. O, si el árbitro hubiera tenido huevos, el partido suspendido. O lo que sea menester.
Idealmente, yo hubiera arrojado aceite hirviendo, al estilo medieval, desde la tribuna norte. Así, para caldear el ambiente de verdad.

Que no puede ser, que una cosa es la libertad de expresión y otra es que descerrajen cinco tiros a uno de los nuestros y se rían en nuestra cara. Los cobardes de los gudaris. Los muy cabrones. Los muy asesinos.

Dándolo todo en Eurovisión

Hay una cosa que tenemos los españoles y pocos países más (se me ocurre Italia y quizás Estados Unidos) y es la capacidad de reírnos de nosotros mismos.
Hablo en esta ocasión de Eurovisión. Me ha dado la risa al ver que la peña ha elegido al "Chiki chiki" para representar a España en Eurovisión. ¡Pues claro que sí, coño! El festival europeo de la canción es desde hace mucho una cosa rancia y desfasada del que han salido muy pocos artistas que valgan la pena. Recordad a los triunfitos cantando a coro liderados por la andaluza gorda aquella. Como referencia os recomiendo un artículo sobre los seis mayores desastres españoles en Eurovisión. Ouch.

Así que estoy contento de que vamos a ir allí con una letra con mensaje (El chiki chiki mola mogollón, lo bailan en la China y también en Alcorcón), y con una coreografía seria -ojo al movimiento del robocop, ya practicado por el señor Argelina hace años- a echarnos unas risas. Con un par. Y olé.


Vota idiota

Este domingo, para los despistados, tenéis elecciones en Hispania. Y lo digo en tercera persona del plural porque yo, desde la distancia, ya he votado. Con las papeletas que me han sobrado (es decir, que no he votado), me he propuesto hacer un post, porque hay cosas que comentar con la de partidos estúpidos que se presentan. Antes de que algún abanderado de la democracia me lo eche en cara, conste que cada uno se lo monta como quiere, pero a mí me parece que la peña está fatal...


Alternativa en blanco (abla) y ciudadanos en blanco
Dos partidos para votar en blanco, cosa para la que no hace falta partido. Lo de abla me parece tonto, pero los otros... acaso no hay ya muchos ciudadanos con la mente en blanco en este país?





Partido humanista
Ese logo con conceptito, en plan hastaelinfinitoymásallá, no tiene precio. Lo primero que se me pasa por la cabeza es a un montón de profesores de filosofía frustrados porque después de cinco años de carrera se dan cuenta de que no tienen trabajo, y los que tienen enseñan filosofía en un instituto público donde nadie les escucha. Así que se reúnen los jueves por la noche en casa de uno de ellos y resuelven el mundo mientras toman sushi. Pues vale.




Solidaridad y autogestión internacionalista
Toma ya, el partido de "vamos a juntar conceptos aleatorios". Me puedo imaginar hasta sus panfletos propagandísticos, con ese rollo sindicalista utópico y pasado de rosca, con ambiciones de paneuropeísmo, cuando me juego el cuello a que los cabeza de lista no hablan ni inglés.







Alternativa motor y deportes
Unos cachondos. Sin ni siquiera preocuparme de buscar más información, ni falta que me hace, supongo que pretenden que nos pasemos el día viendo fútbol y fórmula uno por televisión. Pero, ¿acaso no lo hacemos ya sin necesidad de votarles? Por cierto, ¿"alternativa"?.







Partido antitaurino contra el maltrato animal
Un partido que sólo podía existir en este país. Que sí, que no os molan los toros. Pero hombres de dios, eso se pone en un listadito de propuestas, junto a la supresión de los impuestos al tabaco o la derogación de la ley del botellón, pero no en el nombre de vuestro partido.







Falange española y de las JONS / Falange auténtica
Ah, otra vez el españolismo a la enésima potencia. La primera Falange, la de toda la vida, creada por José Antonio, que por cierto perdió su plaza en Santander (ooooh), con sus JONS cuyo significado no recuerdo. Falange auténtica, sin duda grupo separatista (posiblemente en desacuerdo con la política aperturista de la Falange original) que quiere retomar la senda anterior a 1975. Algo así como los Nuevos Vengadores se separaban del Capitán América y sus amigos.


Partido socialdemócrata
O lo que es lo mismo, partido de izquierdas con ganas de ser de centro. Espera, eso me suena... Por cierto, fantástico el logo inspirado (o copiado directamente) en el antiguo de Movistar.








Partido familia y vida
Te lo dice todo el nombre. Puedes imaginarte a ese grupo de meapilas rancios que se reúnen los domingos después de misa para ir con cruces y antorchas a las puertas de las clínicas a llamar descocadas a las chicas que van allí a abortar libremente. ¡Por Dios!







Partido por un mundo más justo
O lo que es lo mismo, partido de las piruletas y las mochilas de hello kitty. Sólo el logo, con ese conguito sonriente, ya te hace contagiarse de su felicidad. Oyes violines en tu cabeza, quieres saltar y gritar y... te das cuenta de que ya has votado a otro partido. Ouch.







Yo personalmente echo en falta partidos. ¿Dónde está el Partido por la nacionalización de las mujeres tremendas? ¿Dónde está la "Agrupación acabemos con el pay per view"? ¿Por qué no crear un "Acción censora al cine español"? ¿Por qué en Cantabria no podemos votar a favor de legalizar la marihuana? ¿ni por el partido de Eva Hache? O directamente un partido sincero, que podría llamarse a secas "Vamos a contar mentiras tralará". Para planteárselo de cara a 2012, año de olimpiadas en Madrid, no.

Qué grande es la Champions

Lo siento por los madridistas (y el sevillista) que han caído (con todo merecimiento por cierto) esta noche, pero tengo que decirlo: qué gran torneo es la champions league. Personalmente sigo medio gilipollas con la obra de arte de Cesc, el españolito que lleva las riendas de todo un Arsenal. Lo que hizo ayer él solito para eliminar al Milan del gran Paolo Maldini es para quedarse sin aliento. Aquí os lo dejo. Qué jugón.




Por cierto, por cortesía de los mamones de la UEFA este video no está disponible en ningún sitio "normal". Sorry...

Terceras partes nunca fueron buenas

Voy a empezar el mes de marzo, tercer mes del año, hablando de un fenómeno que siempre me ha maravillado: las terceras partes de las películas.
A una gran película, forzosamente le sigue una secuela más cara, con más acción y menos guión. Y el taquillazo sube en consecuencia. Y entonces, y sólo entonces, los estudios de Hollywood deciden que hay que hacer una tercera peli rápido, antes de que la gente se enfríe y no tenga ganas de ver más dinosaurios/guerras estelares/viajes en el tiempo/cyborgs/superhéroes varios.

Hay dos exenciones a esta regla: "La jungla de cristal" e "Indiana Jones". El motivo de que sus terceras partes sean buenas se debe a una sola razón: los productores esperaron a tener un buen guión antes de poner las cámaras a grabar. En el resto de casos no fue así. Y si no, ojo al parche:



Regreso al futuro III: si la primera parte fue genial y la segunda fue visualmente espectacular, la tercera fue una cagada sin paliativos. Al director de la historia, Zemeckis, le apetecía hacer un western (esto lo he leído de su boca, lo juro) y... voilà, mandamos a Doc y Marty a 1885 y nos fumamos un puro. Y aún así, los actores hacen que no sea tan repugnante como pudiera haber sido. Menos Clara, claro, que ojalá se hubiese podrido en wild wild west.


Terminator 3: en este caso los productores esperaron un tiempo. Tanto esperaron que a) Arnie estaba demasiado mayor y b) James Cameron, responsable de las dos primeras partes, ya estaba a otra cosa, mariposa.


Robocop 3: cambio de actor. Pase. Director de baratillo. Bueno. Guión absurdo. OK. Robocop volador. Vete a la mierda.


Spiderman 3: horror. No hay otra palabra para describir este despropósito. Un guión ridículo, unos personajes desaprovechados, y, sobre todo, una escena musical que da ganas de inmolar a Sam Raimi.


Batman Forever: actores sin dirigir. Colores chillones. Nicole Kidman. Efectos de baratillo. Y, sobre todo, planos en diagonal. Parecía complicado, pero todavía lo hicieron peor en la cuarta parte.


Superman III: alguien debió pensar que sería cachondo dejarse de tantas subtramas complicadas y triángulos amorosos entre Clark, Lois y Superman, y montar una comedia con Richard Pryor, el negro ese que (junto con Eddie Murphy) molaba tanto en los 80. Y Superman pasaba por allí... Repugnante hasta el póster.


El retorno del Jedi: pongámonos en perspectiva. ERDJ es, de lejos, mejor peli que cualquiera de las tres de la nueva trilogía. Sin embargo, nunca olvidaremos a los ewoks, esas bolas de pelo repugnantes que no merecían más que ser empaladas sobre sables de luz.


Y la mejor de todas las terceras partes. Recibamos con un aplauso a:

Jurassic Park III: qué decir. Inolvidable film. Es, sin lugar a dudas, la que me ha impulsado a escribir este post. Una tercera parte de las buenas, de las que se empieza a rodar sin guión, con un par.
Hay tantas joyitas con las que quedarse, desde los animatrónics de todo a cien hasta los zooms con frase trascendental incluida; desde las escenas de acción en exteriores rodadas en estudio sin disimulo, hasta los dinosaurios parecidos a personajes de star wars; desde la escena del niño heróico hasta ese "roooooooooarrrr" se oye en la jungla; "un tiranosaurio" -dice uno- "No" -responde Alan Grant, eterno aspirante a Indiana Jones- "es algo más grande". Pues eso, muy grande. Os dejo el teaser, que siempre nos epató por su (aparente) sencillez narrativa. Enorme peli.