Poniendo los puntos sobre las íes





Tocado en mi orgullo por la réplica a mi comentario sobre Lego, no me queda más remedio que hacer desde estas líneas un homenaje a El coche fantástico, sin duda una de mis series fetiche de todos los tiempos.

La serie iba de un llanero solitario (David Hasselhoff) que trabaja a sueldo de la Fundación para la Ley y el Orden, una especie de ONG anti gente chunga. Le vestían invariablemente con una chupa de cuero negro, aunque la acción discurriese en el desierto de Mojave. Me pregunto cómo se las ingeniaba para no sudar como un pollo...

Como los productores de la serie sabían que sólo con Hasselhoff no iban a conseguir audiencia (los de los vigilantes de la playa también se dieron cuenta y pusieron a Pamela Anderson a su vera), pues metieron a KITT, un coche con inteligencia artificial y, en España, la misma voz que años más tarde tendría Homer Simpson.
El coche tenía cosas de mear y no echar gota: saltaba por los aires (o, por lo menos, yo nunca vi la rampa), se ponía a dos ruedas, era antibalas y, para colmo, en la última temporada tenía un modo de superpersecución que lo dejaba hecho unos zorros estéticamente hablando pero que era la hostia cómo corría.

Otra cosa mítica era la música, super ochentera con electrónica a tope. Aunque todavía mejor que el tema de la serie era la versión que hicieron para el caballito de El coche fantástico. En Santander pusieron un montón de mini coches fantásticos en la época en los que echabas cinco duros y podías coger en tus manos el volante de KITT un ratito.

Pero lo mejor de la serie llegaría en la segunda temporada. Fue entonces cuando a algún guionista ingenioso se le ocurrió que sólo había un actor que pudiese ser la némesis de David Hasselhoff. Y ese era... David Hasselhoff (con bigote y patillas, eso sí). Podréis comprender qué profundidad de las tramas, qué intringulis psicológico sobre la doble personalidad y la esquizofrenia paranoide, qué altura de debate filosófico sobre la igualdad del ser y el conocer. La hostia, vamos.
De hecho, ahora que lo pienso, hubiese molado ver a un M.A. malo luchando contra el Equipo A...

Ahora que sale el tema, hay un debate abierto del mismo calado que el de quién es mejor, si Astérix o Tintín (yo no lo tengo claro) sobre si es mejor serie El coche fantástico o el Equipo A. Difícil elección, vive dios.



1 comentarios:

Anonymous said...

Yo lo tengo claro: el equipo A y por supuesto Asterix, ¿dónde va a parar? Y, hablando del equipo A, hubo uno en Santander que tampoco estaba mal.