De las pocas noticias positivas en los últimos quince días: Extremoduro, el grupo más mítico de mi adolescencia, se vuelve a reunir, sacan disco y hacen gira. La rediós. Los descubrí, como la gente de mi edad, gracias a Agila (1996), un disco brutal sin ser perfecto, abierto con cuatro canciones a cada cual mejor que la anterior y una colaboración con Albert Plá -Qué sonrisa tan rara- sensacional.
Luego ya fui descubriendo el resto de discos a base de cintas que me grababa mi primo Álvaro Álvaro. Los discos que siguieron a Agila fueron flojetes con alguna canción memorable -Salir, A la sombra de mi sombra-- hasta que sacaron en 2002 Yo, minoría absoluta, que fue una auténtica pasada con mucho tema al
A todo esto, no me queda muy claro cuál es la mejor canción de estos chicos...
El nuevo disco, La ley innata, sale a finales de mayo y promete ser una suite al estilo Pedrá, es decir todo de corrido y sálvese quien pueda. PD: vamos a ver, amigo Blaski, si esta vez nos coordinamos y vamos al mismo puto concierto, mano a mano con la botella calimocho. Sin mariconadas ni mujeres, ya me entiendes. Te dejo pillar las entradas a ti :)

3 comentarios:
Hecho!!!!
Mucho post, mucho post pero ya estás mariconeando para el primer concierto....
irse a cagar
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