Después de un cambio de línea en Chatelet, el equivalente parisino a Nuevos Ministerios, he llegado a la Gare du Nord con hora y cuarto de antelación. Sí, soy un poco maniaco a la hora de coger aviones y trenes.
El Eurostar, el tren que lleva de París a Londres o viceversa cruzando el Canal de la Mancha, tiene unas medidas de seguridad como las de un aeropuerto. Hasta tres controles he tenido que pasar, entre frontera francesa, frontera británica y detector de metales.
El plan para hoy es claro: llegaré a Londres, conseguiré pounds (ahí podía haber estado más previsor, pero en fin), iré al hotel que tengo en Baker St (al lado de la casa de Sherlock) y me iré a dar una vueltecita con parada obligada en The Soccer Scene en Carnaby St.
Luego, a ver si consigo ir a ver en primicia, para envidia de propios y marcianos, a la nueva Mediavilla, que ya tiene 48 horas de vida...

4 comentarios:
Que lo pases bien, pero... lo fundamental: reportaje gráfico de la nueva Medavilla que, por cierto: ¡ya era hora que tuviésemos una!
Enhorabuena a los halftown.
¿Le vas a regalar a la cría la camiseta del surfer?
Me acabo de dar cuenta de que he dejado de ser el Mediavilla pequeño, pero hay que ver el record que dejo a mis espaldas: 32 años y pico. Ahora sí, a juzgar por las falanges de Carla, no me extrañaría volver a ser el Mediavilla pequeño en 14 ó 16 años. We'll see...
Sr Maeda, le he regalado algo mejor: el maillot amarillo de Le Tour de France.
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