Una reflexión rápida sobre el 3D

El chollo del siglo llegó en formato tridimensional. El 3D, según parece, es bastante rentable: pasar el último bodrio de Tim Burton a 3D costó 20 millones de dólares y dos semanas de trabajo (sobre un presupuesto de 250 millones en este caso concreto, son migajas). 

Las entradas de cine tridimensional cuestan cuatro dólares más; pongamos que de esos 4$ extra, 2 son para la sala y 2 para la productora (normalmente creo que se reparten 20/80, pero en fin) con lo cual no sólo estás logrando dos dólares más por espectador que ya la habría ido a ver en 2D, sino que estás trayendo un puñado de espectadores nuevos al cine, que de otra manera se la habrían bajado de internet.

La mala noticia es que el chollo se acabó antes de llegar: Samsung lanza principios de abril la primera tele en 3D.



Y aquí la única que sale ganando -y perdiendo- es Sony, que vende películas y televisores.

1 comentarios:

YK said...

Por qué crees que yo sólo me había comprado el descodificador???