Deseable Indeseable

A punto de hacer doblete cinematográfico hoy, aunque al final el Racing-Espanyol ha sido demasiada tentación, y por eso he visto Moi, moche et méchant (Despicable Me en inglés, algo así como Despreciable Yo). Película de animación de Universal Pictures, si no me equivoco la primera que hacen. Huelga decir que no es Pixar, pero eso no tiene por qué ser completamente malo. Por ejemplo, la película se permite más licencias de lo que permite el corsé de Disney, como cuando el malvado protagonista de la función va al Banco del Mal y debajo del rótulo de entrada pone "Antiguamente Lehman Brothers".


La historia no es nada del otro jueves, con un tipo supuestamente malvadérrimo, un cruce entre Drácula, Bloefeld y Lex Luthor que acaba siendo un ejemplar padre de familia. Entre tanto secuestra la luna, organiza un ejército de bichos amarillos y narra un cuento de gatitos. Bastante surrealista. 


Lo mejor, de lejos, es la falta de pretensiones del conjunto -de nuevo, algo que jamás encontramos en las producciones de Lasseter & Co.-, con un guión más preocupado en el set pièce de risa fácil que en la elaboración de personajes hamletianos. Incluso con muchos momentos cómicos -en el primer cuarto de hora de peli los niños del cine se rieron más que en todo Toy Story 3-, la película hace bastantes guiños a los padres, como por ejemplo la escena en la que el prota se encuentra la cabeza de una muñeca bajo sus sábanas, homenaje claro a la escena de la cabeza del caballo en El Padrino.


En definitiva, igual que en su día dije que Toy Story 3 es una buena película de animación que no es para niños, Despicable Me es lo contrario, un homenaje al descerebre, un carrusel de paridas frescas que nos recuerdan, como Ice Age primero y Kung Fu Panda después, que hay vida después de Pixar.

1 comentarios:

Dammit said...

En serio, ya, que crucifiquen al tipo que traduce los títulos de películas en España. Aquí se llama "Gru, mi villano favorito".
En fin...