En este verano de superhéroes de segunda fila, y temiéndome que no voy a tener el vqlor de ir a ver Green Lantern en 3D, hoy he visto Capitán América.
El personaje siempre me recordó a Superman, probablemente porque los dos fueron armas propagandísticas norteamericanas durante la Segunda Guerra Mundial. Tampoco ninguno de los dos me interesó especialmente en formato cómic.
Leyendo sobre la película del Capitán América estos últimos meses, me sorprendía la cantidad de veces que se hacía mención a lo de hacer una película de superhéroes. Error; las películas las hay buenas o malas, entretenidas o aburridas. Lo demás son epítetos y excudos a la mediocridad.
Lo malo que tiene este Capitán América es que podía haber sido una buena peli. De verdad. Los medios están ahí (los efectos especiales están bastante bien), los actores también (Hugo Weaving de malo siempre es una apuesta segura y Tommy Lee Jones tiene las mejores frases de la peli), e incluso el guión tiene un pase. Es más, el guión tiene una parte brillante en la cual el Capitán América se convierte en un muñeco de feria que va de gira por EE. UU. para vender bonos de guerra vestido con su ridículo traje de los cómics.
El problema del Capitán América tiene nombre y apellido: Joe Johnston. Por lo visto la gente de Marvel le eligió a él porque dirigió Rocketeer hace veinte años. Por lo visto les gustaba el tono de serie B de la peli. Se les debió pasar que hace sólo una década el propio Johnston nos deleitó con ese entrañable esperpento que fue Jurassic Park 3. Un director sin personalidad ni talento, que da la sensación de poner la cámara sistemáticamente en el lugar equivocado, y no aportar nada a la película. Ni un plano interesante. Ni una interpretación interesante. Nada. Si Johnston hubiera dirigido "En busca del Arca Perdida" en lugar de Spielberg -se ocupó de los FX- ahora mismo la película estaría considerada a la altura de Rocketeer.
Eso sí, si uno se queda a ver los créditos de la película -cosa que hago sistemáticamente por respeto, pero que en las pelis de Marvel hay que hacer para ver la escena posterior- descubrirá cómo el propio Johnston aparece como co-autor de un par de temitas de la banda sonora. Huelga decir que dicha banda sonora, que la firma el decrépito Alan Silvestri, es otra calamidad.
A todo esto, lo que más me ha gustado de este Capitán América son los pósters de Olly Moss, mi artista gráfico favorito a día de hoy.
Qué ganas de que llegue 2012 y nos encontremos con el Batman final de Chris Nolan. Cine de verdad.
El personaje siempre me recordó a Superman, probablemente porque los dos fueron armas propagandísticas norteamericanas durante la Segunda Guerra Mundial. Tampoco ninguno de los dos me interesó especialmente en formato cómic.
Leyendo sobre la película del Capitán América estos últimos meses, me sorprendía la cantidad de veces que se hacía mención a lo de hacer una película de superhéroes. Error; las películas las hay buenas o malas, entretenidas o aburridas. Lo demás son epítetos y excudos a la mediocridad.
Lo malo que tiene este Capitán América es que podía haber sido una buena peli. De verdad. Los medios están ahí (los efectos especiales están bastante bien), los actores también (Hugo Weaving de malo siempre es una apuesta segura y Tommy Lee Jones tiene las mejores frases de la peli), e incluso el guión tiene un pase. Es más, el guión tiene una parte brillante en la cual el Capitán América se convierte en un muñeco de feria que va de gira por EE. UU. para vender bonos de guerra vestido con su ridículo traje de los cómics.
El problema del Capitán América tiene nombre y apellido: Joe Johnston. Por lo visto la gente de Marvel le eligió a él porque dirigió Rocketeer hace veinte años. Por lo visto les gustaba el tono de serie B de la peli. Se les debió pasar que hace sólo una década el propio Johnston nos deleitó con ese entrañable esperpento que fue Jurassic Park 3. Un director sin personalidad ni talento, que da la sensación de poner la cámara sistemáticamente en el lugar equivocado, y no aportar nada a la película. Ni un plano interesante. Ni una interpretación interesante. Nada. Si Johnston hubiera dirigido "En busca del Arca Perdida" en lugar de Spielberg -se ocupó de los FX- ahora mismo la película estaría considerada a la altura de Rocketeer.
Eso sí, si uno se queda a ver los créditos de la película -cosa que hago sistemáticamente por respeto, pero que en las pelis de Marvel hay que hacer para ver la escena posterior- descubrirá cómo el propio Johnston aparece como co-autor de un par de temitas de la banda sonora. Huelga decir que dicha banda sonora, que la firma el decrépito Alan Silvestri, es otra calamidad.
A todo esto, lo que más me ha gustado de este Capitán América son los pósters de Olly Moss, mi artista gráfico favorito a día de hoy.
Qué ganas de que llegue 2012 y nos encontremos con el Batman final de Chris Nolan. Cine de verdad.



1 comentarios:
No me atrae nada, la verdad... aunque acabaré viendola, claro...
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