El hígado, la pleura y el muñeco de vudú

Me imaginaréis recuperado a estas alturas de mis últimas aventuras hospitalarias... error!
El pasado miércoles, con una fiebre de 38 grados y un insólito dolor en la espalda, volví al hospital de Cochin. Déjà vu de la rehostia al entrar en la sala de urgencias. Me hicieron otro escáner y, voilà, le ha tocado caballero como premio extraordinario un abceso en el hígado. O lo que es lo mismo, una nueva infección.

Me pasé la noche, la moral por los suelos, en el mismo escenario de mis últimas aventuras. Distinto compañero de habitación -monsieur Nataf, que por allí seguía, no había tardado en reemplazarme- de nombre monsieur Grégoire, con pinta de veterano pistolero del oeste alcanzado mortalmente por una bala perdida. Por lo menos era silencioso.

A la mañana siguiente, consumido de estar allí, pedí el alta voluntaria ante la estupefacción del médico parisino que me atendía y me vine, mano a mano con la de siempre, en un avión hasta Bilbao. De ahí en coche
hasta Santander, en cuyo hospital pasé la siguiente noche.

La primera diferencia en el hospital de mi tierra fue la cena. Llegué y había una bandeja tapada con cosas debajo. La abrimos esperando un nuevo cuenco de agua caliente con polvos, y para nada oiga; pollo con patatas, ensalada, sopa de ajo, y natillas Danone a las cuales me niego a llamar Danet. Otro rollo. Me hicieron una ecografía -lo que se ve en las pelis que le hacen a las embarazadas- y me enseñaron mi nueva infección, que era la causa de la fiebre... y de mi dolor de espalda. Qué tiene que ver una infección en el hígado con un dolor de espalda, os preguntaréis.

La respuesta se llama derrame pleural.

Como se ve en el gráfico anexo, tengo el pulmón derecho con líquido (al revés de hecho de lo que se ve aquí). Lo que pasa por debajo de los pulmones es el diafragma, que se mueve al respirar/estornudar/toser/reírse. Y debajo inmediatamente del diafragma, tenemos al hígado.
Resumen y conclusión, que la inflamación del hígado pega con el diafragma, que roza con los pulmones y éstos, a modo de protesta silenciosa pro Tíbet,sueltan líquido.
El dolor resultante, por poneros un símil comprensible, es igual que la escena de Indiana
Jones y el templo maldito en la que un niño malo hace vudú a Indy clavándole una aguja de coser a un muñeco de trapo con forma de Indy. Poneos la escena y mirad la cara de Harrison. La risa, vamos.
Así que en este momento estoy en casa con hospitalización domiciliaria -arresto domiciliario para los amigos-, antibiótico en vena cada seis horas y esperando a que mi fiebre desaparezca para que me den de una puta vez la libertad condicional... y pueda ir al Sardinero el miércoles por la noche.

Peritonitis week

Podría resumirlo. Pero no, pienso contar mi última semana con el máximo detalle, para que quede entre mis memorias inmemoriales. O lo que sea.


Lunes 21 de abril. 03h50. INT - dormitorio

Durmiendo me encontraba cuando un inesperado dolor de barriga se presenta. Jamás debí comerme esas patatas con queso, proclamo, mientras me levanto al baño. De vuelta a la cama, el dolor seguía ahí. Cinco horas más tarde, también. Boca arriba, boca abajo, de lado, sentado, mirando a la Meca, ni modo. Daño.


Llamo al trabajo para decir que iré en cuanto pueda. Vomito. Consulto con la doctora Mimamá. Vuelvo a vomitar ene veces. Dos de la tarde, llega un médico de urgencia a mi casa. O es una gastroenteritis, o como mucho un cólico, sentencia, impasible. Si sigues con dolor en dos horas y te quedas más tranquilo, vete al hospital. 45 euros y olé sus huevos.
Tres menos cuarto. Llamo a Antoine. Colega, acompáñame al hospital, que pintan bastos.


Lunes 21 de abril. 15h30. INT - hospital de Cochin

Elijo un hospital cercano y público. Entramos en urgencias. Antoine me dice, textual, "tu as une sale gueule", o sea que mi aspecto asusta.


Urgencias en Francia son como en España: o entras con un ojo en la mano, o te pones a la cola. Así que a esperar media horita. Después de unos análisis de sangre y de pis, me confirman que sí, que no saben qué me pasa pero que me aceptan barco como animal acuático y me quedo ingresado.


Primero me hacen dejar mis pertenencias de valor en la caja fuerte: tarjetas de crédito, chequera y dinero en efectivo. Y llega el festival de las pruebas: primero unas placas del abdomen donde te suben en una silla que va girando, poniéndose en horizontal y tal mientras te meten rayos X a piñón, después un escáner que, a diferencia de los hp que venden en carrefour, es siemens, tiene forma de donut, y parece tan inocuo que da hasta mal rollo.


Y al salir del escáner, aparece una médico rubia, monísima, y me dice querido, tienes una apendicitis con peritonitis de regalo. Un cristo, o sea. Te operamos a la voz de ya.


Mientras en Santander la doctora Mimamá se sube a un avión, un celador muy majo me hace ducharme usando betadine a modo de jabón y me depila desde encima del ombligo hasta mitad de la pantorilla. "Un jolie short", me dice el hijoputa mirando mi aspecto de pollo a punto de ser horneado.



Lunes 21 de abril. 21h30. INT - quirófano

Primera vez (siendo consciente de ello) que paso por el quirófano. Yuyu. El quirófano es como el de las pelis, con mucho aparato, mucha peña y sobre todo mucha luz enchufándote en la jeta. Los de la anestesia me ponen una mascarilla y me dicen que respire tres veces. Lo hago. Sigo despierto. Lo mismo soy inmune, pienso brevemente. Fundido a negro.


Martes 22 de abril. 01h30. INT - sala de reanimación

Abro el ojo, cual salida de la siesta. He sobrevivido, pienso. Me encuentro con una cortina y una sala en penumbra. la doctora Mimamá estaba allí. Me intento quitar la mascarilla de oxígeno, que no me deja respirar, pero me lo impide alguien. Me llevan a la habitación. Me duermo.

Martes 22 de abril. 07h30. INT - habitación 116

Me despiertan para darme un combinado de medicamentos que ingiero a duras penas. Durante la noche hemos acogido un nuevo huésped en la habitación, monsieur Nataf, que tiene pinta de irse a morir mañana.

La habitación del hospital es pequeña, como mi salón de París, y en ella meten dos camas (con sus correpondientes enfermos encima), un sillón, dos sillas, dos mesitas de noche, dos mesas con ruedas y una tele de 1995. La cama es de 80 cm de ancho, estilo colegio mayor, y viene con un mando para subirla, bajarla y plegarla. Me recuerda al gag de Agárralo como puedas.

A todo esto, a la doctora Mimamá se le ha añadido mi padre, que de doctor tiene poco pero que habla un francés de lo más útil para hacerse entender en un hospital parisino.

Me traen la comida. Quién dijo que la comida de los aviones era mala. El menú no es que sea sobrio, es que da risa: un cuenco de agua caliente con un sobre blanco que dice "sopa de aromas de legumbres". Joder, ni Ferrán Adriá le hubiese puesto una marca más chachi al tema. Eso sí, me dan de postre un petit suisse blanco que me retrotrae veinte años en el tiempo. Qué rico.

Me doy mi primer paseo después de comer, viaje de ida de 20 metros de pasillo. Me mareo y me siento. La vuelta la hago en silla de ruedas.

Miércoles 23 de abril. 10h00. INT - habitación 116

Ante la inactividad de mi intestino, el médico residente que se ocupa de mí me anuncia que me van a dejar de dar la sopa. La mala noticia es que el sustituto no es mejor, sino inexistente: me quedo a agua hasta nuevo aviso. Y, para colmo de males, monsieur Nataf tiene hoy pollo con arrroz en su bandeja y su olor llega hasta aquí. Maldito judío cabrón.

A todo esto, hace tiempo que he dejado de lado mi clásica aversión a las agujas. Si me hubiese desmayado por cada pinchazo que me han dado, habría estado muy poco tiempo en contacto con la realidad.

Jueves 24 de abril. 20h00. INT - habitación 116

A juzgar por el resol que entra por la ventana y el calor que hace en la habitación, deduzco que la primavera por fin ha llegado a París. Consigo hacer un acopio de fuerzas y pido que me desenchufen las vías que conectan mi mano con una solución salina para bajar a la calle. Duro más o menos un cuarto de hora al sol, pero menos da una piedra.

Antes de salir, me doy la primera ducha desde que entré en el quirófano. Aparte de lo descorazonador que resulta tardar un minuto en quitarse un calcetín, veo por primera vez las heridas de guerra: tres agujeros no demasiado grandes, pero lo suficiente para asustarme. El agujaro que me han hecho en el ombligo le ha hecho perder su forma original. Espero que al quitarme los puntos la recupere.

Después de día y pico a agua y sin haber conseguido mejorar mi tracto intestinal, me anuncian solemnemente que me van a aplicar un enema. El que no sepa lo que es, que lo mire en wikipedia. La aplicación es algo tosca, pero los resultados son devastadoramente evidentes.

Por cierto, en mitad de la noche viene una nueva enfermera a cambiarme la bolsa de suero. El proceso es tan fácil como descolgar la bolsa y quitar un tubito de un grifo que tengo adosado a mi mano derecha. No sé como lo hace, pero se las arregla para desmontarme la instalación de la mano derecha, hacer un ensayo en mi muñeca izquierda (resultado: una vena rota) y al final acertar en mi mano izquierda. Lo reconozco, cuando me rompió la vena la llamé puta.

Viernes 25 de abril. 12h00. INT - habitación 116

He retomado con éxito la senda de la sopa de agua caliente con polvos. Sin embargo, en la cena se tira la casa por la ventana y me traen un plato de pasta cocida con salsa de aire, y un plato de jamón york con una tostada sin tostar. Me sabe como la cena de nochebuena.


A todo esto, mi colega Mathieu se ha pasado a verme a mediodía y me ha dejado su Nintendo DS con el Mario Kart incluido. Brutal juego al que no jugaba desde los tiempos de la SuperNintendo, más o menos quince años ha. Adictivo hasta darme serios dolores de cabeza.

Por la tarde, me anuncian que al día siguiente me marcho a casa, a pesar de que sigo con fiebre. Vienen a quitarme los puntos y me temo lo peor, pero sorprendentemente me duele cero. Miro las heridas y me vuelven a dar susto.


Sábado 26 de abril. 11h00. EXT - hospital Cochin

Llegó el momento del alta. Me visto a duras penas, le doy las gracias a Amélie (quién si no), la enfermera más simpática del hospital, y me dirijo a recoger mis posesiones que dejé en la caja fuerte al entrar. Nones, me dicen, porque es sábado. Pido un taxi, y me dicen que, al ser sábado, casi mejor que lo pida yo. Conclusión: si no llega a estar la doctora Mimamá, me hubiera visto con un papel en el que me dan de alta, y sin un pavo para coger un taxi, comprar medicamentos o comida hasta el lunes. Vive la France.

Aprovecho, por último, para dar las gracias a toda la peña que os habéis pasado a visitarme (física o telefónicamente) y sobre todo a la doctora mimamá, sin la que una vez más no hubiera salido de semejante efeméride.

Back to Bretagne

Tenía este post pendiente hace un par de semanas, cuando visité por segunda vez en mi vida Bretaña, o lo que es lo mismo, Armórica, el sitio donde estaba la aldea de Astérix, a 700 kilómetros de Lutecia. El prepucio de Francia.

Ya me pasó la primera vez que estuve allí, y en esta visita lo he vuelto a notar: Bretaña es como el norte de España, un sitio donde el verde de los campos contrasta con el azul del mar, el sol cede su sitio a la lluvia en el momento menos pensado, y las gentes hablan sin hablar. Lo que os digo, como estar en mi querida Cantabria.

El pueblecito en el que estuve, l'Aber'wrach -nunca te fíes de un pueblo con dos apóstrofes en el nombre-, era un típico pueblo de pescadores que en invierno tiene el encanto de la desolación. Ahí aproveché para sacar alguna foto que no está mal.

Me dio tiempo a ir a Brest (seno, en inglés), ciudad planchada con almidón por los aliados durante la II Guerra Mundial, que tiene como mayor atractivo la fortaleza que vigila la entrada del puerto y protege la base de submarinos más importante de Francia. Allí me planté para encontrarme con un cartel que, con muy buenas palabras eso sí, explicaba que la temporada turística iba de mayo a octubre y que me podía ir yendo un poco lo que es a la mierda.

Cabreado como una mona, enfilé para mi opción dos, Quimper, pueblecito medieval con una de las catedrales más bonitas de Francia. Muy parecido a Chester, aquel pueblecito al lado de Liverpool en el que los Mediavillas -sector Sardinero- estuvimos hace algunos años.

De Quimper, que es muy bonito pero se ve en una hora -crèpe entre medias incluido- me fui hasta la pointe de St Mathieu, extremo más occidental de lo que ellos llaman también Finisterre, solo que éste sin rianxeira ni tarta de Santiago.

En definitiva, región muy recomendable para pasar unos días y descubrir otra de las múltiples caras del país de los francos.

Mi teoría del videoclip

Aún a riesgo de que el señor Argelina, camarada madrileño y rey de los 80 me meta una estocada en forma de comentario, tengo una teoría sobre los vídeos musicales (videoclips) que quiero exponer en este blog.

Un poquito de historia rápida, el videoclip como tal nace en los sesenta, pero no es hasta los 80 cuando, gracias sobre todo a la cadena musical MTV (cuyo primer vídeo emitido fue Money for nothing, de los Straits) y al márketing discográfico, se populariza como formato.

Pues bien, mi teoría sobre los videoclips dice que un buen videoclip puede salvar un tema corriente, mientras que un buen tema de verdad no necesita imágenes que lo acompañen.
Ejemplo de lo primero puede ser Everybody's changing, de Keane o Weapon of choice de Fatboy Slim. Como ejemplos de lo segundo tenemos el Losing my religion de REM o With or without you de U2.
Otro ejemplo de este último caso es el tema que tengo en el coco desde hace unos días. Tremendo tema de The Killers, y pobrísimo videoclip... Para escuchar sin mirar.


I've got a soul, but I'm not a soldier...



Finally at the races

Si ya es bonito que la prensa nacional hable de un equipo pequeño, no os quiero decir nada lo que mola que The Guardian, uno de los periódicos ingleses con más solera, nos dedique un artículo (con gazapo incluido, que ahí os dejo a ver quién lo pilla).
Una buena manera de ir practicando idiomas para viajar por Europa la temporada que viene :)

Santander are finally at the races

For the first time in 70 years there's a reason to watch Racing, even if their bid for a Champions League spot blew up this weekend, says Sid Lowe

Monday April 7, 2008 guardian.co.uk

Their club captain is 3ft 3in, their midfield playmaker looks like a member of some American indy band and has spent much of his career playing like it too, and their best defender was named after a passage from Pulp Fiction. Probably. Their mascot is a bloke in cow-print pyjamas wearing a colossal foam head with googly eyes, high-fiving footballers and tripping referees - unveiled on the same day, and with the same fanfare, as their big summer signing. Their most famous supporter is a loony with a flag, a simpleton's smile and shorts so short you fear the boys popping out the barracks. And their specially commissioned anthem was sung by Spain's equivalent of Gareth Gates - a "tune" so dreadful fans rejected it, instead adopting traditional number La Fuente de Cacho.

Founder members of La Liga, they've spent most of their history in primera but never even won second prize in a beauty contest, their existence justified by the occasional glory night. Like wins against Barça and Real Madrid, thrashings so comprehensive, so humiliating, you half expected to hear Max Mosley shouting "Eine! Zwei! Drei!" - the five-goal victory over Madrid was so famous it was immortalised in green hand-print T-shirts still worn with pride. Since the civil war, they've never finished above eighth and have only been in the top half twice. They've never managed four successive top-flight victories and before this season the Sardinero had been filled just twice - once for promotion in 1993 and once for Everton vs Madrid. For years the best thing about it was the walk there, surely the finest stadium approach in Europe. There wasn't much point actually going in. Not even to the club shop, which doesn't even sell mugs.

And yet yesterday, there was a point. Certainly more of one than following the title race, which this column is boycotting until anyone can actually be bothered to try and win it. For yesterday Real Racing Club de Santander stood on the verge of something truly monumental - a single victory against relegation-threatened Deportivo de La Coruña away from their best ever wins total, and a single clean sheet away from a new record. Better still, a single victory from a Champions League place. Yes, Racing.

Now, on the one hand, some think a Champions League place is the worst thing that can happen to a club like Racing, the experience of relegated Celta all too fresh. But then, on the other hand, Racing fans couldn't give a toss. Most would take relegation for a year in the sun, which is why yesterday was such a big day. The team bus may have been met with a smattering of applause and a few "you can do it"s, but an hour later the Sardinero was packed, fans unfurled their scarves to belt out La Fuente de Cacho, a gleaming car was parked on the centre-circle, the cigars in the directors' box were especially fat and particularly dizzying, and captain Pedro Munitis walked on to the pitch carrying a kid in a Racing kit in his arms - although it could have been a kid walking on to the pitch carrying captain Pedro Munitis in his arms, it's hard to tell.

The local press declared "today more than ever, Racing Santander!!" and even the national press dedicated the game, ooh, at least 100 words. After all, Racing had never been here before.
Trouble is, they'll probably never be here again either - and the euphoria lasted all of 45 seconds. That was all it took for Xisco to make it 1-0 to Depor and, while Racing moved the car from the centre circle, Miguel-Ángel Lotina had no intention of moving the bus from his goal-line. Faced with a packed defence, forced to take the initiative, roared on, Racing suddenly became vulnerable and suddenly looked like what they really are: a pretty average side overachieving. Worse still, within five minutes the scoreboard had already shown two goals for Atlético Madrid, the side Racing hoped to overhaul, and after 23 minutes Fabricio Coloccini made it 2-0 to Depor. Although Jorge López gave Racing hope with a clever free-kick and 10-men Almería gave them hope with a fight-back down at the Calderón, Xisco scored again before half-time. Depor had taken three shots and won 3-1; Atléti meanwhile ran out 6-3 winners, Racing's golden opportunity gone.

"It's a terrible blow," muttered coach Marcelino afterwards, "we just weren't ourselves." Which was true, but Marcelino should not - and will not - panic. Racing still have a five-point cushion in a Uefa Cup spot and that's a huge achievement - "greater", claims Munitis, "than all the trophies at Madrid put together". Just as the Copa del Rey semi-final defeat was a massive disappointment but also a huge achievement, in fact: Racing have never played in Europe and had never reached a semi-final until this season.

With trapist monk turned military man Francisco Pernía taking over at the club and backed by the local government, Racing can now run at a loss of over €5m a year without going under and have finally closed the door on the Dimitry Piterman circus that threatened to sink them - and Alavés. They have also imposed a policy of "Cantabrización" - buying local boys Luis Fernández, Munitis and Gonzalo Colsa, as well as chasing Ivan de la Peña and Iván Helguera - which has seen the club develop an identity based on dressing-room heavyweights genuinely committed to the cause. The fans too have responded in style: yesterday was the fifth time this season the Sardinero has been filled and a once-cold ground has really found its voice.

But the greatest success is on the pitch and the secret is coach Marcelino, who took Recreativo to the Second Division title and made them the revelation of last season, watching them collapse to relegation candidates in his absence. When he arrived this summer, Racing sold their best striker - half of the dynamic duo that led them to relative success last year. But with Munitis declaring him the "greatest coach I've had", Marcelino has built a compact, organised side from a bunch of players who, as one insider admits, "should never finish above 15th". Sure, they weren't themselves yesterday. But that's because arguably for the first time in 70 years, Racing Santander are something. Something good.

http://football.guardian.co.uk/europeanfootball/story/0,,2271676,00.html

Un email contra el terrorismo

La peña de Elkarri, colectivo en contra de la violencia terrorista, se ha sacado de la manga una idea que está bien. Propone que desde su web se pueda enviar un email genérico a los principales partidos políticos y a ETA en el que se pide el fin de la violencia y el llevar a cabo una consulta popular sobre el futuro de esa tierra.
Si queréis participar, podéis hacerlo desde aquí.

El barrio donde crecimos todos

Si hay un programa de televisión que marcó los primeros años de mi generación (1977-1982/3) es, sin lugar a dudas, Barrio Sésamo. Todas las tardes, nos metíamos una buena merienda entre pecho y espalda con Epi, Blas, Espinete, Don Pimpón... y Chema, el panadero. Hoy he leído que el actor que hacía de Chema ha fallecido, y me ha parecido un buen momento para hacerle un homenaje a él, y por ende, a todo el programa.
La idea original era "Sesame street", programa americano del cual se guardaron todos los shows con marionetas -Epi, Blas, Triki, etc.- y se les hicieron nuevos doblajes, alguna vez rayando el surrealismo. A mí me parece un programa espectacular, una de esas cosas geniales que se ven pocas veces en televisión. Lo nunca visto en España. De hecho, creo que sólo Friends está a ese nivel de inspiración creativa.

Sirva como homenaje a Chema, Espinete, Don Pimpón y todo el equipo estos vídeos que dejo a continuación. Al que no se le escape una lagrimuca escuchando la sintonía, es que no entiende de qué hablo.



No puedo dejar de poneros mi favorito, cuya versión española no encuentro, pero que es igualmente increíble.



En Estados Unidos mantuvieron el nivel con el programa de los teleñecos, que en España dio Canal Plus una temporada. Os pongo un vídeo que hicieron con REM, muy cachondo.


Una de Batman

De un tiempo a esta parte, me estoy convenciendo de que Batman es el mejor personaje de cómic.
Mejor que Spiderman por una sola razón: verdaderos genios se han dedicado a trabajar en el personaje del tipo que decide vestirse de murciélago y salir a combatir el crimen.

Ejemplo práctico.
Mientras en el hombre araña tenemos al tontolaba de Sam Raimi (que aún así hizo una primera parte del primer Spider-Man y la segunda peli casi entera razonablemente bien), en Batman tenemos a Chris Nolan (no nombro al sobrevaloradísimo director que siempre trabaja con Johnny Depp). Mientras en los comics de Spider-Man se han dedicado a la saga del Clon en la cual explicaban, tachín tachín, que Peter Parker no era Spider-Man, sino un clon de sí mismo (¿?), en Batman tenemos a Tim Sale y Jeph Loeb.

Y de eso quiero hablar hoy. El otro día me compré "The dark knight returns", el celebradísimo comic de Frank Miller que muestra a un anciano Bruce Wayne que decide volver a la acción diez años después de retirarse. Curioso, sí, pero tampoco es para cerrar el libro y decir guau, tío, ya he leído todo lo que tenía que leer en una viñeta.

Así que volví a la tienda y me compré "The long Halloween".
Y ahí sí que te encuentras con un comic acojonante. Ríete de "V de vendetta" y de "Watchmen" (que tiene mucho rollete, leedlo antes de ver la peli). "The long Halloween" es el mejor comic que he visto, es llevar a Batman al límite de lo que puede dar de sí el personaje, y mezclarlo en un mundo de mafia estilo "El padrino" y una selección de sus mejores enemigos.
Es la polla, leedlo y si no os gusta podéis ciscaros en mis muertos.

Y por último, mientras hacemos hambre para "The dark knight returns", el regreso del Joker a la gran pantalla, os dejo el tráiler de "Gotham Knight", un experimento en animación en alta definición que sale en DVD el próximo mes de julio. La caña.

Genghis Khan, una de tres

Domingo lluvioso en París -aquí también sale el verso con abril y aguas mil-, decidí ponerme la chaqueta de pana y las gafas de pasta e irme a ver a la película candidata a mejor película extranjera por... Kazakhstan. Toma ya.
La elegida, Mongol, no narra las aventuras de Mariano Rajoy, como su título podría sugerir, sino la vida de Genghis Khan, rey de los mongoles que se dedicó a agobiar a todo quisque por extremo oriente entre los siglos XII y XIII.

La película, como todo biopic que se precie, comienza en la infancia de Genghis, un niño mongol -que podría pasar por chino- que se llama Temudjin. En la mejor línea de El rey león, asesinan a su padre ante sus achinados ojos y el mongolito se convierte en niño-esclavo. Para que luego digan que Conan, el bárbaro, no dejó un legado.

A continuación viene la historia de siempre: niño que crece mosqueado, y que se pasa la vida dando mandobles de aquí para allá, haciendo cada vez más amiguitos, hasta que se cepilla al asesino de su padre.

Esto era previsible. Lo que no era previsible es que toda esta sucesión de hechos ocupe una hora y cincuenta minutos de película. ¿Dónde está Genghis Khan, el conquistador? me preguntaba yo, inquieto en la butaca. A todo esto, hay una escenita final y vámonos a créditos. Y yo esperando a Genghis Khan pateando culos chinos.

Al llegar a casa me he metido a investigar y he descubierto que, en efecto, esta peli no es sino la primera de una trilogía sobre el conquistador mongol. Acabáramos. Me parece bien, pero que lo digan desde el principio, como en El señor de los anillos, o por lo menos metan al final un "to be continued" a lo Regreso al futuro.

En general, buena película. Sorprendentemente bueno el nivel de la fotografía, la interpretación -dentro de lo que puedo descifrar de una peli en un idioma que desconozco y subtítulos en francés- al menos es creíble y la dirección de las escenas de acción, impecable. Lo único que canta la traviata es la música, que va desde la flauta japonesa hasta el heavy metal ruso (!), y no es que no aporte a la historia, sino que el espectador desearía tener unos auriculares de DJ para ver la peli a lo Candilejas.

En fin, que espero que recauden suficiente pasta como para hacer la secuela, y de una puta vez contar lo que quería yo ver, la historia de Genghis Khan, el conquistador.

Mark Knopfler, o la voz de su mano


Ayer estuve viendo a Mark Knopfler en el palacio de los deportes de Bercy, el cantante cuya voz real está en su guitarra. Segunda vez que lo veía, después de un debut brutal al lado del mítico Obelix, que fue el que me metió en el rollo Dire Straits allá por 1986 gracias a un VHS de Alchemy (best. concert. ever.).
Me llamó la atención nada más entrar que a) dejan beber alcohol en el sitio -mientras que en los estadios de fútbol no- y b) la gente en el foso, pegaditos al escenario, estaban cómodamente sentados. Sositos, estos gabachos.


A decir verdad, lo último que quiero en un concierto de Mark Knopfler son sorpresas. Tócate tus temitas en solitario, para regocijo de la discográfica e inflación del propio ego, y luego pasa a los clásicos, anda Mark. Y eso hizo. Se tocó las que para mí son sus mejores canciones en solitario -Why aye man, What it is, Sailing to Philadelphia- y, de buenas a primeras, dejó caer un Romeo & Juliet de los Straits. Punteíto y a volar. Ahí el público se arrancó con una ovación por primera vez en la noche.
Y, en una transición tan clásica como la marcha Radetzky en año nuevo, nos dedicó a todos un thank you y atacó Sultans of swing. SI quedaba en la sala algún escéptico sobre el estado de forma de Knopfler, con unos añitos a las espaldas ya, el solo final disipó cualquier duda.
Eso sí, donde el público en Madrid estaba -literalmente- botando y cantando oé oé oé, la gente en París aplaudió con ese estilo francés de dejar la mano izquierda quieta y mover clap clap la derecha, y se fumó un puro.
Después de los dos clásicos, le dio el momento improvisación, haciendo con su banda lo que cualquier ser humano describiría como country, que resultó ser bluegrass.
Tras el momento lúdico-festivo, cerró el show con Telegraph road, ese temazo de 8 minutos del Love over gold de los Straits.

Había un bis, y lo sabíamos todos los allí presentes. Mi apuesta era Brothers in arms -tremenda, sin duda lo mejor de los Straits y en mi top 3- y Walk of life. Fallé en la última, que cambió por So far away, que tampoco es moco de pavo. Luego, el clásico cierre de concierto con Going home, que es una canción que, para que os voy a engañar, tampoco me pone mucho. Para eso, que se hubiese tocado el temita de La princesa prometida y hubiésemos llorado todos.

Dentro de unos días toca cuatro o cinco noches seguidas en el Royal Albert Hall de Londres. Mataría ancianos y niños por estar en ese concierto. Pero no. A joderse tocan.
Me quedo con la copla. Nos vemos en la próxima, Mark.

Cours de français pour espagnols. Leçon 3


Dedicado a los maonesos, que se vienen a ver a Sarkozy el próximo mayo (aprovecho para felicitar desde estas líneas a Mrs Obelix, cuyo cumple mi móvil no tuvo la gentileza de notificarme).

El momento cultural (le moment culturel - le momón culturel)

El verlan

A mediados de los 80 los jóvenes franceses, al igual que dos siglos antes decidieron meterle fuego a la Bastilla y cortar cabezas a troche y moche, decidieron que sería una buena idea crear una nueva lengua. Así, por tocar los huevos. Y decidieron que, la mejor manera de hacerlo era al revés. À l'envers, que dado la vuelta queda verlan.
En los ochenta esto no era un problema para el ciudadano medio -o el español exiliado- porque, como mucho, podías encontrarte con chavales de la banlieu (los barrios marginales) en el metro y no enterarte de qué decían. Hoy, veinte años después, el verlan se ha mimetizado dentro del francés normal... y lo hace mucho más difícil.
De esta forma, femme se convierte en meuf, mec (novio) en keum, lourd (pesado) es relou, fou (loco) es ouf, fête es teuf, y llega un punto en que tu diccionario verlan-francés-español se bloquea y te quedas cual vaca merina mirando al tren.

El verbo de hoy (le verbe d'aujourd'hui - le verb doyurduí)

Draguer

Literalmente, dragar, o, aplicado a la calle, picar, meter puntos, o si el lector prefiero los clásicos, ligar. Si el lector todavía prefiere la clasiquérrima acepción flirtear, le sugiero que abandone este blog y se compre una edición de "El libro del buen amor" de Juan Ruiz, arcipreste de Hita.
Es un verbo muy utilizado en la forma pasiva -sobre todo por las mujeres, como es habitual- es decir Je me suis faite draguer.

El palabro de hoy (le mot d'aujourd'hui - le mó doyurduí)

Gràve

Palabra utilizada por los jóvenes, uséase en contexto informal. A no utilizar en una entrevista de trabajo, por ejemplo.
Es la palabra-comodín por excelencia. El "vale" de los franceses, para que os hagáis a la idea. En cualquier contexto donde se utilizaría "vale" en español - "¿quieres que te haga un francés?" "Vale"- aquí se utiliza gràve.
Además, tiene un uso adicional como enfatizador, al estilo "que te cagas". Il se la péte gràve viene a significar "el se flipa que te cagas". Sé que por escrito suena un poco burdo, pero está en el everyday vocabulary. Croyez-moi.

Una de vidrios

Ahí os pongo dos vídeos tan divertidos como geeks: el primero, de los Tripod, cortesía del amigo CoverLetter, y el segundo de un chino tocándose el tema del Tetris con dos guitarras. Los chinos están a otro nivel.



El cementerio de los greatest hits

El sábado me fui de excursión a Père Lachaise, el cementerio más grande de París, y posiblemente el más mítico del mundo... si es que hay cementerios míticos.
En fin, que en él hay mucho famosete enterrado, desde Edith Piaf a Oscar Wilde, pasando por La Fontaine, Chopin, Modigliani o el mismísimo Jim Morrison. Bueno, sobre este último tengo mis dudas de que esté ahí dentro, y tengo motivos suficientes para creer que está en algún lugar del hemisferio sur tomando caipirinhas con Elvis y el amigo Lennon.

El caso es que me pareció espectacular el cementerio. Desde su tamaño, inmenso, hasta lo artístico de muchas de sus tumbas y lápidas.
Os dejo aquí unos cuantos ejemplitos, como la de Oscar Wilde, llena de besos de mujeres, madame Lamboukas, Morrison, Chopin y, atención atención... un chino! Ése es el detalle que más me llamó la atención: en Père Lachaise hay chinos enterrados!
De lo cual automáticamente deduzco que en Francia lo que hay dentro de los rollitos de primavera es gato.

Por cierto, y si no lo digo reviento, me parece una guarrería y un dispendio el rollo este de enterrar a la peña. La puta moral religiosa de nuevo y sus engañabobos. Así que ya os adelanto, en caso de que alguno de los lectores me sobreviva, que por mí podéis donar mi cadáver a la ciencia, hacer una barbacoa a lo Darth Vader (disfraz incluido) o despeñarme por el faro de Cabo Mayor tirando una salva militar.
Eso sí, poned una de Elvis de fondo para que me quede con la copla antes de reunirme con él.

Hagamos una orgía disfrazados de oficiales nazis

Pues eso debió pensar una mañana, mientras se tomaba los crispis en su batín de boatiné, el amigo Max Mosley, jefazo de la Fórmula 1, al que este finde han pillado de marrón con cinco lumis disfrazadas de Himmler, Goebbels y sus amigos, dándole con una fusta al susodicho, que a todo esto cuenta 67 primaveras ya.
Ni que decir tiene que en esta era de la saturación informativa, la banda ancha y el marujeo a la enésima potencia, el vídeo ya circula por internet como si rien. Aquí os lo dejo, como auténtica joyita kitsch del mundo web.
Como dirían mis amigos del Nebrija: ¡qué peste!

Bourne, Jason Bourne

Esta semana me he ventilado, entre pitos y flautas, la trilogía de Jason Bourne. Trilogía que nace de las novelas de Robert Ludlum, las cuales por cierto no he leído.
Digan lo que digan, cualquier película de espías puede (y debe) ser comparada con el espía por antonomasia: 007. En este caso, de hecho, intentan ser el anti-Bond: héroe corrientito, localizaciones cutronas, inventos de andar por casa y, sí amigos, chicas feas.
Parto de la base de que no me gusta Matt Damon. Es un chaval que está bien como secundario, perfecto por ejemplo detrás del duo Clooney-Pitt en la trilogía de Ocean, pero le falta peso y carisma para llevar el peso de una historia él solo.
Aparte de eso, es bajito y está fondón. Es más, en muchas escenas de acción se le ve asfixiado al acabar.
En dirección, hay que dividir entre Doug Liman, un director corrientito que acabó como pudo la primera parte, y el gran Paul Greengrass, responsable de las dos secuelas, que con un estilo muy cercano a 24 logra escenas de acción épicas. Mi top 3 de momentos Bourne se los debemos a Greengrass: la pelea en Munich entre Bourne y un agente de la CIA, revista de por medio incluida; la persecución en el túnel en Rusia y las carreras por los tejados de Tánger en El ultimátum de Bourne, incluido plano de Matt Damon atravesando el cristal al entrar por una ventana... y la cámara detrás de él.

El resto de elementos están a muy buen nivel: los secundarios, sobre todo los malos, la música, de lo mejorcito que he escuchado en mucho tiempo, la fotografía, con esos tonos desaturados tan magníficos, los efectos especiales, imposibles de discernir virtuales de reales. A todo esto se debe el éxito de estas películas.
Y, sin embargo, una película sobre un espía no puede tener un protagonista tan discreto. Y en ese sentido Bourne-Damon, al lado de Bond-Craig, se pone rojo. Esta vez no de asfixia, sino de vergüenza.

Swede yourself!


Ayer me fui con Antoine y Émilie a ver "Be kind rewind", la última paranoia de Michel Gondry cuyo título en español no pienso molestarme en buscar.

La historia va de dos chavales -Jack Black y Mos Def- que curran en un video club. Un día uno de ellos sufre un accidente y queda magnetizado, con lo cual al volver al videoclub, donde todas las pelis están en VHS (¿?), las cintas se borran.

Ante la necesidad de cubrir la demanda de películas en VHS (¿?), deciden... hacerlas ellos mismos. Así, ni cortos ni perezosos, hacen sus propios remakes "sweded" que dicen ellos, de clásicos como "Cazafantasmas", "Hora punta 2", "Paseando a miss Daisy", "Men in black", "King Kong" o "Robocop".
Hacía mucho que no me reía en un cine como cuando empiezan el rodaje de Cazafantasmas y simulan los rayos láser con... espumillón navideño. Buenísimo. Mirad la foto, que es brutal.
Las versiones que hacen de la escena de Men in black donde el coche va por el techo de un túnel y del traje de Robocop no tienen desperdicio. Y genial el momento en el que están recreando Paseando a miss Daisy y Jack Black no lo hace bien porque... no la ha visto (por cierto, ¿acaso alguien de menos de 35 años la ha visto?).
Todo esto sucede en la primera mitad de la película. La segunda mitad pega un giro brutal hacia el drama social (!) que acaba aburriendo a las ovejas. Es lo que tiene tener a un europeo, por mucho que sea el gran Gondry, dirigiendo una peli. Aún así, la primera mitad justifica la entrada.
Aunque no deja de dar un poco de penita que una idea tan fantástica quede al final en una anécdota de película...
Por cierto, os recomiendo vivamente su web, donde puedes hacer tus propias versiones de las películas, enviar una web, y descargar fondos de Robocop, versión sweded.
Yo dejo aquí puestas algunas versiones que he creado con mis compañeros de cine ayer, el autor de este blog y uno de sus lectores más acérrimos :)





Vuelve, Sean

Leo en el Inmundo que Sean Connery podría volver al cine... haciendo de malo en la nueva película de James Bond.
Para mí Connery es el más grande, sin ningún tipo de duda. Los intocables, Marnie, la última cruzada, Bond...

Después de unos años retirado, tras la mierda que fue La liga de los hombres extraordinarios, rechazó volver a hacer de Henry Jones en la nueva peli de Indy y me mató.
Ahora se le abre esta nueva puerta. Imaginaos la escena, Daniel Craig se interna en la guarida del malo, mata a sus esbirros, se enrrolla con cuantas mujeres despampanantes encuentra a su paso y esa silla que se gira y sale Connery diciendo "We meet again 007". Es que miradle en la foto que he puesto, que no sabes si te va a decir how do you do o te va a dar una mano de hostias. Connery puede hacer un malo acojonante.

Vuelve Sean, el cine es menos divertido sin ti en él.

Robocop en 1080 líneas

Líneas de imagen, no de texto, conste.
Hoy le he hincado el diente a la edición en blu-ray de Robocop, el clásico de Paul Verhoeven. Película de mis favoritas y clásico inmortal, lo primero que me ha llamado la atención, después de un lustro sin verla, es que veinte años después, la película sigue estando de actualidad. No sólo el look -Robocop sigue siendo un diseño acojonante-, sino también el contraste humor/acción, tratamiento de la violencia, o todo el rollo de fondo de la gran corporación que domina a la sociedad de consumo y bla bla bla.

También me ha llamado la atención que, aunque la he visto en VO, me sigo sabiendo el 90% de los diálogos... en castellano, eso sí. Gracias, mam, por aguantar tantas veces esta peli en el VHS de casa.

La calidad que ofrece esta nueva versión en blu-ray es sorprendente sobre todo en lo que a sonido se refiere. Toda la edición de sonido en torno al movimiento de los robots es espectacular, por no hablar de la banda sonora del desaparecido Basil Poledouris, con esa fanfarria principal que me sigue poniendo los pelos como escarpias.
A nivel de imagen, era complicado superar la edición especial en DVD que salió hace tres o cuatro años, sobre todo porque el negativo original debe estar bastante machacado, el pobre.

Me quedo, por último, con Peter Weller, ese actor tan infravalorado que afortunadamente tuvimos el placer de ver cara a cara con Kiefer Sutherland en... la quinta temporada de 24. A buen entendedor, pocas palabras bastan.

Por cierto, se está hablando de un remake (¿?) de Robocop. Qué miedito me da, porque superar el original es jodido tirando a pero-qué-me-estáis-contando. Si puedo elegir, además de recuperar a Weller bajo la lata, pediría que en la dirección pongan a Zack Snyder o, en su defecto, a David Fincher. O viceversa. Pero que no me jodan con un McG (que prepara Terminator 4, horror amigo Blaski!), un John Woo o un Sam Raimi. Eso sería ir contra la directiva 1 de Robocop: proteger al inocente... espectador.

Aux armes, citoyens




Lo prometido es deuda, y aquí está la Marsellesa en el Stadefrance, como le llaman aquí. El canto de guerra francés, versión a 80.000 voces al alimón. Tremendo, brutal, un must have de los futboleros del mundo, y más después de escuchar inmediatamente antes el "god save the queen" jaleado por 4.000 ingleses en la grada. Y es que entre Inglaterra y Francia no hay partidos amistosos.

El resto, mucho frío, estadio precioso, afición sobrepasada por los ingleses, partido flojo que te cagas.
Inglaterra en un estilo Capello 100%, equipo rocoso, serio sin balón, dependiente ofensivamente de Gerrard y todavía en construcción.
Francia, a falta de Benzema (qué crack!) tiró de oficio en defensa, de sus dos mediocentros destructivos (Makélélé-Toulalan) y sobre todo de la inspiración de Ribéry, el único futbolista capaz de poner de pie al público gabacho. Cosa que, a 2 grados centígrados, no deja de ser meritorio.

Ojo, chinos

No me creo a China. No me gusta su régimen, no me gusta su filosofía, y sobre todo no me gusta su rollo de comunista que juegan a capitalistas cuando les conviene. Ese rollo de "hacemos lo mismo más barato" a base de saltarse leyes, derechos y libertades no me vale. De hecho, la última que me contaron es que compraron 51 Airbus y, durante una inspección de los técnicos franceses de Airbus en China, sólo encontraban 50 aviones. El 51, se descubrió después, había sido desmantelado completamente para clonarlo, pieza por pieza, y hacer su propio avión de baratillo.

Últimamente se ha montado mucho follón con el tema del Tíbet. Honestamente, desconozco los pormenores del rollo, aunque sí tengo claro que el Dalai Lama, como todos los líderes religiosos, tiene también sus esqueletos en el armario. Así que tampoco venga de hare-krisna, que no somos tan gilipollas.
El caso es que se está pidiendo el boicot a los juegos olímpicos de este verano. A mí, honestamente, ni me va, ni me viene. Por un lado, porque con la diferencia horaria me da que en Europa y en EE. UU. no vamos a ver una mierda. Y por el otro, porque el boicot se tenía que haber hecho cuando los chinos presentaron su candidatura en el COI, cuando ya se pasaban los derechos humanos por el forro de su amarillo escroto, y no ahora que está todo el gasto hecho.

Y por último, pequeño detalle, recordemos lo que pasó con Jack Bauer y los chinos en la quinta temporada de 24. Como para no tenerles tirria...

Odio a Peter Pan

Vaya por delante que el título del post y su contenido no tiene nada que ver, pero me gusta tanto esa frase del capitán Garfio que no he podido evitarlo.

En fin, un par de cositas que he visto este finde de visita del señor Argelina y Sra. Por un lado, el viernes estuvimos viendo U2 3D, que como el nombre deja a las claras es una película tridimensional sobre el grupo de Bono que no es el PSOE de Castilla la Mancha.
Mis motivaciones para ver la peli eran dos: por un lado, todo el mundo dice que el 3D digital es el futuro del cine. Por otro, jamás pasaré una noche en un cajero automático para conseguir entradas de un concierto, a no ser que, sorprendiendo a propios y marcianos, los Beatles se vuelvan a reunir.
A la pregunta ¿es como estar en un concierto? mi respuesta es un rotundo no. Sobre todo, porque un buen concierto no lo compone sólo la música, sino la previa, la camiseta del grupo sudadita, el llegar pronto, el apostar cuál serán los bises, levantar mechero en las lentas, etc. Los que han estado en uno lo saben. Además, nos quedamos con la sensación de que la misma peli en un cine español la hubiese coreado todo el mundo, y pocos hubiesen aguantado sentados en su butaca la sucesión de temazos: Pride, Sunday bloody Sunday, Beautiful day, One, Without without you, Vertigo...
Y a pesar de ello, la experiencia vale la pena. Por un lado, la calidad de la imagen es excepcional, impresionante. Por otro, te permite tener un sitio mejor que la primera fila, con la ventaja de no tener que llegar cuatro horas antes y no chuparte el sudor fresco de Bono.
Me quedó un poco el resquemor de que podían haber utilizado más FX en según qué momentos, porque quedaban golden, pero en fin. Así que si tenéis la oportunidad, dejaros los euros porque vale la pena asomar la cabeza al cine que se nos viene. Y no, en este caso no vale descargar.

Por otro lado, os pongo un anuncio que salió en Argentina con motivo del mundial de fútbol de hace un par de años. Yo no lo tenía cazado y la verdad es que es graciosete.
Hay que entender, antes de verlo, que los aficionados argentinos cuando cantan en la grada hacen un movimiento arriba y abajo con el brazo muy característico.
Por otra parte, y como teaser, aquí lo dejo caer: en máximo dos años me hago un viaje a Buenos Aires. El que se apunte, bienvenido/a sea. ¡Aguante Argentina!



Photoshopped

He descubierto ayer Photoshopped, un blog que habla de cagadas en el uso de Photoshop, y me parece tremendo.

Véase este ejemplo de cómo no clonar al público, cortesía de un grafista (despedido, espero) del as.

El trovador terrorífico

Hacía tiempo que quería escribir sobre este individuo. Aquí donde le veis, es una de mis grandes pesadillas parisinas. Este sinvergüenza, que no tiene otro nombre, es uno de los muchos músicos que se suben al metro en París y se tocan algo.
Frente a la dura competencia de las bandas de Europa del Este y sus acordeones infernales, el pollo en cuestión se ha posicionado en el segmento "cantautor de buen rollete".

Mi problema con él, sin embargo, no es el hecho de que cante, sino lo que canta. Y es que aquí, mi gabacho trovador, se dedica a versionar canciones clásicas (de hecho sólo DOS canciones clásicas) como "Bridge over troubled water" o "Imagine"... en francés.
De entrada, me parece que las letras de las canciones no son traducibles, intercambiables, o adaptables, salvo por motivos cómicos rollo ol mai lovin nai nonai noná. Pero sobre todo y ante todo, no soporto, no respeto y no tolero las versiones de canciones de los Beatles o de John Lennon. A la cabeza de ellas mi tema favorito, Imagine. Y este cabrón del do re mi, cada vez que me lo encuentro, pisotea cada estrofa, cada acorde de Lennon con su guitarra de mercadillo y su voz de galápago.


Así que no descartéis que un día, cual Michael Douglas, por fin tenga mi día de furia y le meta su guitarra por el recto. Entonces, y sólo entonces, the world will be as one.

Orgulloso


Casi lo conseguimos. Qué bonito. Gracias Racing.

El Nicholas Cage de palo y el bobo del presidente merengón

De lo más divertido que he visto últimamente... un pollo que se hizo pasar por Nicholas Cage (se parece en las entradas y punto pelota) y fue recibido con todos los honores por el imbécil del presidente del Real Madrid, Ramón Calderón. Ojo al Nicholas de palo que se gusta y todo poniéndose su camiseta con el número 1 a la espalda, mientras el bobo de Calderón le mira, al borde del orgasmo de tener un club tan internacional. Por cierto, qué mal me cae este tío, y qué mal lo hace todo, añado.

La (sorprendente) alegría del Partido Popular

Nunca he entendido el posicionamiento del Partido Popular. Bueno, lo entiendo -aglutinar a todas las derechas- pero no lo comparto.
¿Qué tiene que ver un tío laico que quiere que bajen los impuestos con un obispo? ¿Y republicano de derechas con un nostálgico de Franco? Poco, o nada. Y, según la teoría del PP, todos son su público objetivo, sus votantes. Y, claro, con personajes tan variopintos es muy difícil cazar a los indecisos, que son los que ganan elecciones.

Aparte está el tema de Mariano, que yo pensaba que era listo pero inexpresivo y me he dado cuenta de que en realidad es tonto y torpe. Lo de la niña de los cojones, la guinda del pastel.
Y a lo tonto, a lo tonto, lleva 0 de 2. Falla más que Shaquille O'Neal en la línea de tiros libres.

Y sin embargo, en contra de las reacciones que esperaba encontrar en la calle Génova -coño, que han vuelto a perder las elecciones claramente- en el PP reina la tranquilidad. Es un resultado histórico, he llegado a escuchar a Pío García Escudero, quien sospecho se mete vino de misa antes de comparecer en público.

Por eso creo que el resultado de ayer es el peor posible para el PP, porque han perdido y, sin embargo, el resultado ha sido lo suficientemente decente como para justificar el no renovarse, que es lo que de verdad necesitan a gritos. Así que, salvo sorpresa, tocan otros cuatro años de ver a Acebes, Zaplana, Espe y toda la peña. Los mismos que nos contaron lo que nos contaron ya sabéis cuándo. Como diría el amigo Trillo, manda huevos.

PD: con este post cierro mi ciclo político. A partir de ahora volveré a hablar del lado friki de la vida, que es mucho más bonito.


El silencio de San Mamés

Esta mañana abrí el periódico y me puse contento. Pero MUY contento. Un nivel de contentura como si hubiesen pillado a Rouco Varela sodomizando a un perro, en plena faena, con las manos en la masa. De esa alegría hablo.

Resulta que decía una noticia que hoy, por primera vez, se iba aguardar un minuto de silencio en San Mamés, el estadio del Athletic de Bilbao, por una víctima de ETA. Después de treinta años.
Y uno, que cree que de las pocas cosas que nos deberían unir a todos los nacidos entre Finisterre y el cabo de Gata, aparte del jamón ibérico y el gazpacho, es el rechazo al terrorismo, me puse contento por ver que alguien, en algún lugar entre Bilbao y Mondragón, había dicho vale ya. Que manda muchos huevos que haya víctimas de derechas y de izquierdas, que no se pueda poner una bandera que no sea la ikurriña en un ayuntamiento nacionalista, que los niños no aprendan castellano (ni inglés), que los dos principales partidos políticos no estén de acuerdo sobre qué coño hacer con el tema, y se apuñalen mutuamente por un puñado de votos...
Pues bien, parece que a las 17:00:00 empezó el minuto de silencio... y a las 17:00:08 acabó, ante los gritos del fondo norte a favor de ETA.

Luego la noticia decía que si el resto del campo les increpó, que si no se qué y tal. Bullshit, que dicen los americanos. Tan culpable me parece el que jalea a unos asesinos como el que les deja entrar a un campo de fútbol. El fondo norte de San Mamés, donde habita una pandilla de hijos de puta con las manos manchadas de sangre, debería haber sido vaciado en ese mismo momento. O, si el árbitro hubiera tenido huevos, el partido suspendido. O lo que sea menester.
Idealmente, yo hubiera arrojado aceite hirviendo, al estilo medieval, desde la tribuna norte. Así, para caldear el ambiente de verdad.

Que no puede ser, que una cosa es la libertad de expresión y otra es que descerrajen cinco tiros a uno de los nuestros y se rían en nuestra cara. Los cobardes de los gudaris. Los muy cabrones. Los muy asesinos.

Dándolo todo en Eurovisión

Hay una cosa que tenemos los españoles y pocos países más (se me ocurre Italia y quizás Estados Unidos) y es la capacidad de reírnos de nosotros mismos.
Hablo en esta ocasión de Eurovisión. Me ha dado la risa al ver que la peña ha elegido al "Chiki chiki" para representar a España en Eurovisión. ¡Pues claro que sí, coño! El festival europeo de la canción es desde hace mucho una cosa rancia y desfasada del que han salido muy pocos artistas que valgan la pena. Recordad a los triunfitos cantando a coro liderados por la andaluza gorda aquella. Como referencia os recomiendo un artículo sobre los seis mayores desastres españoles en Eurovisión. Ouch.

Así que estoy contento de que vamos a ir allí con una letra con mensaje (El chiki chiki mola mogollón, lo bailan en la China y también en Alcorcón), y con una coreografía seria -ojo al movimiento del robocop, ya practicado por el señor Argelina hace años- a echarnos unas risas. Con un par. Y olé.


Vota idiota

Este domingo, para los despistados, tenéis elecciones en Hispania. Y lo digo en tercera persona del plural porque yo, desde la distancia, ya he votado. Con las papeletas que me han sobrado (es decir, que no he votado), me he propuesto hacer un post, porque hay cosas que comentar con la de partidos estúpidos que se presentan. Antes de que algún abanderado de la democracia me lo eche en cara, conste que cada uno se lo monta como quiere, pero a mí me parece que la peña está fatal...


Alternativa en blanco (abla) y ciudadanos en blanco
Dos partidos para votar en blanco, cosa para la que no hace falta partido. Lo de abla me parece tonto, pero los otros... acaso no hay ya muchos ciudadanos con la mente en blanco en este país?





Partido humanista
Ese logo con conceptito, en plan hastaelinfinitoymásallá, no tiene precio. Lo primero que se me pasa por la cabeza es a un montón de profesores de filosofía frustrados porque después de cinco años de carrera se dan cuenta de que no tienen trabajo, y los que tienen enseñan filosofía en un instituto público donde nadie les escucha. Así que se reúnen los jueves por la noche en casa de uno de ellos y resuelven el mundo mientras toman sushi. Pues vale.




Solidaridad y autogestión internacionalista
Toma ya, el partido de "vamos a juntar conceptos aleatorios". Me puedo imaginar hasta sus panfletos propagandísticos, con ese rollo sindicalista utópico y pasado de rosca, con ambiciones de paneuropeísmo, cuando me juego el cuello a que los cabeza de lista no hablan ni inglés.







Alternativa motor y deportes
Unos cachondos. Sin ni siquiera preocuparme de buscar más información, ni falta que me hace, supongo que pretenden que nos pasemos el día viendo fútbol y fórmula uno por televisión. Pero, ¿acaso no lo hacemos ya sin necesidad de votarles? Por cierto, ¿"alternativa"?.







Partido antitaurino contra el maltrato animal
Un partido que sólo podía existir en este país. Que sí, que no os molan los toros. Pero hombres de dios, eso se pone en un listadito de propuestas, junto a la supresión de los impuestos al tabaco o la derogación de la ley del botellón, pero no en el nombre de vuestro partido.







Falange española y de las JONS / Falange auténtica
Ah, otra vez el españolismo a la enésima potencia. La primera Falange, la de toda la vida, creada por José Antonio, que por cierto perdió su plaza en Santander (ooooh), con sus JONS cuyo significado no recuerdo. Falange auténtica, sin duda grupo separatista (posiblemente en desacuerdo con la política aperturista de la Falange original) que quiere retomar la senda anterior a 1975. Algo así como los Nuevos Vengadores se separaban del Capitán América y sus amigos.


Partido socialdemócrata
O lo que es lo mismo, partido de izquierdas con ganas de ser de centro. Espera, eso me suena... Por cierto, fantástico el logo inspirado (o copiado directamente) en el antiguo de Movistar.








Partido familia y vida
Te lo dice todo el nombre. Puedes imaginarte a ese grupo de meapilas rancios que se reúnen los domingos después de misa para ir con cruces y antorchas a las puertas de las clínicas a llamar descocadas a las chicas que van allí a abortar libremente. ¡Por Dios!







Partido por un mundo más justo
O lo que es lo mismo, partido de las piruletas y las mochilas de hello kitty. Sólo el logo, con ese conguito sonriente, ya te hace contagiarse de su felicidad. Oyes violines en tu cabeza, quieres saltar y gritar y... te das cuenta de que ya has votado a otro partido. Ouch.







Yo personalmente echo en falta partidos. ¿Dónde está el Partido por la nacionalización de las mujeres tremendas? ¿Dónde está la "Agrupación acabemos con el pay per view"? ¿Por qué no crear un "Acción censora al cine español"? ¿Por qué en Cantabria no podemos votar a favor de legalizar la marihuana? ¿ni por el partido de Eva Hache? O directamente un partido sincero, que podría llamarse a secas "Vamos a contar mentiras tralará". Para planteárselo de cara a 2012, año de olimpiadas en Madrid, no.

Qué grande es la Champions

Lo siento por los madridistas (y el sevillista) que han caído (con todo merecimiento por cierto) esta noche, pero tengo que decirlo: qué gran torneo es la champions league. Personalmente sigo medio gilipollas con la obra de arte de Cesc, el españolito que lleva las riendas de todo un Arsenal. Lo que hizo ayer él solito para eliminar al Milan del gran Paolo Maldini es para quedarse sin aliento. Aquí os lo dejo. Qué jugón.




Por cierto, por cortesía de los mamones de la UEFA este video no está disponible en ningún sitio "normal". Sorry...

Terceras partes nunca fueron buenas

Voy a empezar el mes de marzo, tercer mes del año, hablando de un fenómeno que siempre me ha maravillado: las terceras partes de las películas.
A una gran película, forzosamente le sigue una secuela más cara, con más acción y menos guión. Y el taquillazo sube en consecuencia. Y entonces, y sólo entonces, los estudios de Hollywood deciden que hay que hacer una tercera peli rápido, antes de que la gente se enfríe y no tenga ganas de ver más dinosaurios/guerras estelares/viajes en el tiempo/cyborgs/superhéroes varios.

Hay dos exenciones a esta regla: "La jungla de cristal" e "Indiana Jones". El motivo de que sus terceras partes sean buenas se debe a una sola razón: los productores esperaron a tener un buen guión antes de poner las cámaras a grabar. En el resto de casos no fue así. Y si no, ojo al parche:



Regreso al futuro III: si la primera parte fue genial y la segunda fue visualmente espectacular, la tercera fue una cagada sin paliativos. Al director de la historia, Zemeckis, le apetecía hacer un western (esto lo he leído de su boca, lo juro) y... voilà, mandamos a Doc y Marty a 1885 y nos fumamos un puro. Y aún así, los actores hacen que no sea tan repugnante como pudiera haber sido. Menos Clara, claro, que ojalá se hubiese podrido en wild wild west.


Terminator 3: en este caso los productores esperaron un tiempo. Tanto esperaron que a) Arnie estaba demasiado mayor y b) James Cameron, responsable de las dos primeras partes, ya estaba a otra cosa, mariposa.


Robocop 3: cambio de actor. Pase. Director de baratillo. Bueno. Guión absurdo. OK. Robocop volador. Vete a la mierda.


Spiderman 3: horror. No hay otra palabra para describir este despropósito. Un guión ridículo, unos personajes desaprovechados, y, sobre todo, una escena musical que da ganas de inmolar a Sam Raimi.


Batman Forever: actores sin dirigir. Colores chillones. Nicole Kidman. Efectos de baratillo. Y, sobre todo, planos en diagonal. Parecía complicado, pero todavía lo hicieron peor en la cuarta parte.


Superman III: alguien debió pensar que sería cachondo dejarse de tantas subtramas complicadas y triángulos amorosos entre Clark, Lois y Superman, y montar una comedia con Richard Pryor, el negro ese que (junto con Eddie Murphy) molaba tanto en los 80. Y Superman pasaba por allí... Repugnante hasta el póster.


El retorno del Jedi: pongámonos en perspectiva. ERDJ es, de lejos, mejor peli que cualquiera de las tres de la nueva trilogía. Sin embargo, nunca olvidaremos a los ewoks, esas bolas de pelo repugnantes que no merecían más que ser empaladas sobre sables de luz.


Y la mejor de todas las terceras partes. Recibamos con un aplauso a:

Jurassic Park III: qué decir. Inolvidable film. Es, sin lugar a dudas, la que me ha impulsado a escribir este post. Una tercera parte de las buenas, de las que se empieza a rodar sin guión, con un par.
Hay tantas joyitas con las que quedarse, desde los animatrónics de todo a cien hasta los zooms con frase trascendental incluida; desde las escenas de acción en exteriores rodadas en estudio sin disimulo, hasta los dinosaurios parecidos a personajes de star wars; desde la escena del niño heróico hasta ese "roooooooooarrrr" se oye en la jungla; "un tiranosaurio" -dice uno- "No" -responde Alan Grant, eterno aspirante a Indiana Jones- "es algo más grande". Pues eso, muy grande. Os dejo el teaser, que siempre nos epató por su (aparente) sencillez narrativa. Enorme peli.