
El libro negro
Sencillamente, la mejor guitarra del mundo
Conocí a Dire Straits hace más de veinte años, cuando yo era un mico que pasaba varias semanas en verano en la Caseta de Mahón, sólo con mis bañador y mis abarcas menorquinas. Por allí andaban siempre mis primos Obelix y Elena, y yo me dedicaba a empaparme de lo que ellos escuchaban. Así conocí a Siniestro Total, los Rebeldes, Mecano (que entonces considerábamos "música de maricones") y ya cosas más serias como Led Zeppelin o Dire Straits.
Y me acuerdo especialmente del día, debía ser allá por 1986 u 87 en que Obelix consiguió un VHS de un directo de Dire Straits llamado "Alchemy" y nos pasamos una tarde entera viéndolo en casa de la única persona conocida que tenía vídeo en Mahón: su abuela.
Alchemy es un concierto que hicieron los Straits en marzo del 84, en el que para mi gusto alcanzaron su máximo. Aunque luego sacaron "Brothers in arms", que es un disco absolutamente fantástico...
Hacía años que no lo veía, y gracias a Youtube esta mañana mientras desayunaba me lo he puesto en plan remember when. Y sigo manteniendo lo mismo: Mark Knopfler es Dios. Sólo por el solo final de guitarra (a partir del minuto 7:30 del vídeo) ya merece pasar a la historia de la música.
Hace un par de años, Knopfler apareció por España como parte de una gira en solitario, y allí nos plantamos Obelix y yo, totalmente entregados. Después de tocar, como es de rigor, los temas de su último álbum, agarró la guitarra eléctrica y empezó a interpretar temas de los Straits, uno tras otro: Walk of life, Romeo & Juliet, Sultans of Swing... Al acabar esta última, todo el palacio de los deportes de Madrid (y eso es mucha mucha gente) gritaba oé, oé, oé, oé, reconociendo que Mark Knopfler todavía era, veinte años después, la mejor guitarra del mundo.
Secuelas y secuelas
Al compás
El caso es que junto a Ben Stiller aparecía uno de mis actores fetiche: Dick Van Dyke. Para aquellos que no os diga nada el nombre, Dick Van Dyke es Bert, el deshollinador y hombre orquesta de "Mary Poppins".
En "Noche en el museo", yo esperaba que hiciera un papelito corto, un cameo en plan homenaje a un clásico que da sus últimos coletazos. Pero qué va. Van Dyke se cepilla a todos los actores por allí presentes con su expresividad y su clase como cómico. Y hay que esperar hasta los créditos finales para verle bailar, pero vale la pena: es absolutamente increíble que ese tío tenga ochenta y un años y se siga moviendo como cuando bailaba al compás con los deshollinadores de Londres...
Cada vez que me preguntan mi película favorita, pasan varias por la cabeza pero al final siempre acabo diciendo dos: "La ventana indiscreta" y "Mary poppins". Ya sé que no es una película muy cool, pero a mí me parece una película sencillamente perfecta. Tiene grandes personajes, situaciones surrealistas, una banda sonora de caerse de espaldas, crítica social (recordemos que hablamos de una película de Disney) y un fantástico gag sobre un hombre con una pata de palo que se llamaba Smith.
Han hecho un musical de "Mary Poppins" que creo que mi primo Álvaro, el rey de la guía del ocio internacional, ya ha visto. Yo de momento me conformo con seguir bailando al compás...
Argentina genial
Ah, y que levante la mano el tío que nunca se ha sentido como en el spot de Sprite...
El peligro de doblar las cosas
Pongo un ejemplo de por qué me estoy volviendo anti-doblaje. Es la última campaña de Coca Cola light en España
No está mal. Ahora pongo el spot original, tal y como se hizo hace unos meses en Argentina.
¿Hay color entre el soseras de Pablo Motos en la versión española y un buen narrador argentino? Y más allá: ¿tan lerdos somos los españoles que no entendemos a un locutor argentino? Qué país, señor...
Pongo por último el mejor spot que, para mi gusto, ha hecho jamás Coca Cola. Ya me diréis si se entiende al narrador..
Ases quemados
Ray siempre nos ha parecido sencillamente un desgraciado. Revisando su curriculum en imdb.com, uno encuentra joyitas del calado de "Campo de sueños" (con Kevin Costner), "Operación elefante" (sí, yo también había borrado esa película de mi disco duro) o "Revolver" (la última de Guy Ritchie, aún sin estrenar en España, y no me extraña). Ben Affleck es un caso curioso. Cuando apareció de la nada (Mallrats no la vio ni Cristo en su momento) como coguionista de "El increíble Will Hunting" (¿alguien se acuerda de ALGO de esa peli?), la crítica le trató como un joven prodigio. Poco tardó Ben en sacarles de su error, cuando protagonizó "Armageddon", fantástica película freak en la que sin embargo apestaba desde el punto de vista interpretativo, por no hablar del baño que se lleva de Bruce Willis en todos los sentidos...
Pero Ben quería ir más allá. Por eso aceptó dos papeles todavía más terroríficos: el del prota del bodrio infumable y patriotero que fue "Pearl Harbor" y, sobre todo, el de superhéroe con michelines que fue "Daredevil". Qué película, señor.
Y Orlando Bloom es un ejemplo de un actor espantoso que, mira tú, tiene un buen agente que le consigue papeles en películas chulas, como "El señor de los anillos" (donde interpretaba a Legolas, el elfo que cuando entrecerraba los ojos veía lejos que te cagas), "Piratas del caribe" (donde es triturado, humillado y degradado por Johnny Depp) y "Black Hawk derribado". Se ve que últimamente está cogiendo las riendas de su carrera, ha empezado a elegir él los guiones y, así, ha protagonizado turres como "Elizabethtown".
De Orlando nos quedamos con su cara de palo permanente. Da igual que le digan que Gollum se ha puesto el anillo de poder en el rabo y ha sodomizado a Frodo en el Monte del Destino o que Keira Knightley es en realidad un pirata zombie. A Orlando se la pela.
Su cara me recuerda a cuando en Friends, Joey explicaba cómo interpretar un momento de concentración como "hay que poner cara de que alguien se ha tirado un pedo pero no puedes decirlo en alto". Solo que a Orlando no le hacen falta gases para ponerse delante de una cámara...
Pues a todo esto, resulta que hace unos meses saltó la noticia: Ben Affleck y Ray Liotta saldrían juntos en una peli llamada "Smoking aces". Dos de nuestros tres ídolos, por fin unidos. La trama, según cuenta LaNetro, es la siguiente:
Buddy "Ases" es un corrupto mago de Las Vegas que va a testificar en un juicio contra Primo Sparazza, un mafioso acusado de haber mandado asesinar a 130 personas. El entorno de Sparazza se entera de la traición y ofrece un millón de dólares por acabar con "Ases". Matones y sicarios de toda clase y condición verán una oportunidad de oro para ganar una jugosa suma de dinero y así demostrar quién tiene menos escrúpulos y más "puntería".
Bueno, pues esa ha sido mi crítica. No puedo añadir nada más. Chimpún. Si después de todo esto, le echáis un par de huevos y os dejáis 6 euros (o unas horas de ancho de banda en su defecto), pues ya me contaréis. No nos esperéis sentados ni a Blaski ni a mí en la butaca de al lado...
5 minutos a oscuras
You shook me all night long
And the oscar goes to...
La buena noticia: nuestro querido Almodóvar no ha sido nominado. Sólo pongo categorías racionales. A quién coño le importa el montaje de sonido?
Que la Fuerza os acompañe en vuestros pronósticos...
Mejor Película
Babel
Infiltrados
Cartas desde Iwo Jima
Pequeña Miss Sunshine
The Queen
Mejor director
Martin Scorsese, por 'Inflitrados'
Alejandro González-Iñárritu, por 'Babel'
Clint Eastwood, por 'Letters from Iwo Jima'
Stephen Frears, por 'The Queen'
Paul Greengrass, por 'United 93'
Mejor actor protagonista
Leonardo DiCaprio, por 'Blood Diamond'
Peter O'Toole, por 'Venus'
Will Smith, por 'The Pursuit of Happyness'
Forest Whitaker, por 'The Last King of Scotland'
Ryan Gosling, por 'Half Nelson'
Mejor actriz protagonista
Penélope Cruz, por 'Volver'
Helen Mirren, por 'The Queen'
Meryl Streep, por 'El Diablo viste de Prada'
Kate Winslet, por 'Little Children'
Judi Dench, por 'Notes on a Scandal'
'Babel'
'Cars'
'Happy feet'
'Monster house'
Here comes the sun
Así que aquí pongo la letra, y un vídeo del gran George Harrison cantándola con su guitarra. Mágico...
Here comes the sun, here comes the sun,
And i say it's all right
Little darling, it's been a long cold lonely winter
Little darling, it feels like years since it's been here
Here comes the sun, here comes the sun
And i say it's all right
Little darling, the smiles returning to the faces
Little darling, it seems like years since it's been here
Here comes the sun, here comes the sun
And i say it's all right
Sun, sun, sun, here it comes...
Sun, sun, sun, here it comes...
Sun, sun, sun, here it comes...
Sun, sun, sun, here it comes...
Sun, sun, sun, here it comes...
Little darling, i feel that ice is slowly melting
Little darling, it seems like years since it's been clear
Here comes the sun, here comes the sun,
And i say it's all right
It's all right
Jack is back, and so are we

En una semana con pocas novedades, si acaso lo más destacado que he probado la Wii (absolutamente salvaje, revolucionaria y espectacular), tengo que hablar del regreso más esperado en Gasómetro Street.
Hablo, cómo no, de 24. Sexta temporada ya, y parece que fue ayer cuando empezamos a verla... Blaski se las apañó (de manera absolutamente intachable, como siempre) para conseguir los cuatro primeros capítulos. Ni que decir tiene que nos los ventilamos del tirón, y anoche he de confesar que nos repasamos los dos primeros (los otros dos, entre el domingo y el lunes caerán).
Espectacular serie. Se agotan los adjetivos cuando hablo de ella. Os remito a un post de Blaski al respecto http://norrishopewell.blogspot.com/2007/01/all-vamos-otra-vez-y-van-seis.html
Otra vez más, cuando parecía que la serie no podría repetir los giros argumentales, la tensión y los "breathtaking moments" (ojalá hubiese un palabro en español para eso) de la temporada anterior, cuatro horas de las aventuras de Jack Bauer han servido para quitarnos cualquier sombra de duda al respecto. De aquí hasta mayo, todos los martes estaremos Blaski, yo y unas palomitas de microondas empapándonos de 24.
A finales de este mes vuelve Prison Break, que en este momento es la serie número 2 en Blaskimedia, que está muy bien pero que tiene un problema, y es que existe 24...
Escombros: gracias a todos
Escribo estas líneas porque soy un desastre, y estoy convencido de que me voy a olvidar de avisar a alguien. Así que perdón por adelantado.El sábado, después de un año de postproducción, Blaski, yo y todos los que en algún momento nos echaron una mano estrenamos "Escombros". Es un corto que, aunque posiblemente no tiene un guión muy brillante (para eso siempre tendremos "El club" o, próximamente, "Independizados") me gusta mucho por la factura que le hemos podido dar, por el trabajazo de los dos actores y sobre todo porque nos salieron amigos de debajo de las piedras para poder completarlo (y me acuerdo de Jer, qué tío más generoso coño, y de Miguel "Sandecker" de la Serna, al que le costó una llorera importante completar su parte a sus 9 años de edad, y al acabar tuvo los huevos de apuntarse para la próxima).
En fin, que es un rato muy especial que vamos a pasar todos ahí apiñados y me gustaría que estuvieseis todos aquellos que me importáis y podéis estar (a los exiliados de Hickory y Londres se lo colgaré de youtube, I promise). Dicho lo cual, gracias a todos por estar ahí.
Blaskimedia volverá antes de lo que creéis...
Banderas y banderas
Mis expectativas eran, para que nos vamos a engañar, bajas. Primero, porque la parte fuerte de la peli era en teoría el desembarco americano en la isla de Iwo Jima, y el Desembarco, así con mayúsculas, ya lo hizo Spielberg en el soldado Ryan. Además, las únicas películas que he visto con Clint Eastwood detrás de las cámaras (delante era un fenómeno), es decir "Million dollar baby" y "Mystic river" me han parecido lentas, aburridas y muy sobrevaloradas. Pero muy.
Y resulta que "Banderas de nuestros padres" es una sorpresa. Primero, porque no es una película de guerra. Segundo, porque es todavía más aburrida que las anteriores. Y tercero y peor, porque tiene pretensiones. Pero como dijo Jack el Destripador, vayamos por partes.
La estructura de la peli es facilona a más no poder. Por un lado, están los soldados que plantaron la bandera en el monte Suribachi, que van por todos los States siendo homenajeados. Y cada cierto tiempo, meten un primer plano de uno de ellos mirando al infinito, un poco de música de fondo y... ZASCA! te cascan un flashback a la "batalla". Y entrecomillo "batalla" porque es un fraude. Primero, la escena de los mil destructores americanos acercándose a la isla es exactamente la misma (idéntica eh?) que aquella de los barcos espartanos en "Troya", sólo que el informático de turno le dio a la opción de "sustituir barco griego por acorazado americano", y a volar.
Y después, el monte Suribachi es clavadito clavadito al Monte del Destino de "El Señor de los Anillos". No parecido, no. Clavado.
Qué más. Ah sí, el ritmo. Yo entiendo muy bien que, como dice mi padre, hay que entender que Eastwood es un tipo de 75 años, y no hace películas modernas. Vale. Pero Alfredito Hitchcock también era un viejales y hacía unas pelis que se te ponían los pelos como escarpias. "Banderas de nuestros padres" tiene muchos momentos de esos en que uno ya no sabe en qué posición poner las piernas, si beber agua o si encender el móvil y empezar a mandar sms.
Y por último, lo de las pretensiones. Que es un tema que me empieza a tocar los pies. Se supone que BDNP es una película que te da el mensaje de que, atención atención, te pueden convertir en un héroe, para olvidarse de ti al día siguiente. WOW. Eso sí que es un mensaje, y no los que daba Yoda.
Total, que para aquellos que queráis ver una peli de guerra, id a otra. Para aquellos que queráis ir a ver un drama bien estructurado, id a otra. Para aquellos que queráis tener una excusa para llevar a la chica de vuestros sueños y cogerla de la mano en mitad de la película, "Banderas de nuestros padres" es una fantástica oportunidad.
Carta al presidente del Gobierno
Se cumplen casi tres años desde que el PSOE recuperó el Gobierno. Lo recordamos como si fuese ayer: el once eme, los nervios, la jornada de reflexión donde nadie reflexionó un carajo, la votación... y luego, los resultados. Y tenemos mala memoria, pero sí que recordamos que, cuando se confirmó la victoria socialista, Zapatero se asomó al balcón de Ferraz y todo el mundo, la mayoría jóvenes, sólo le pedimos una cosa: "no nos falles".
No sabemos qué entendiste por "fallarnos". Pero si tres años después la vivienda sigue subiendo, la corrupción es el deporte nacional, los impuestos no bajan y en lugar de pensar en Europa le estamos dando alas a las tonterías de los nacionalistas, tú me dirás, José Luis.
Sin embargo, no escribo por eso. Escribo porque hoy te hemos escuchado decir que la bomba de ETA en Barajas el otro día fue un "desgraciado accidente". Luego ha salido el mandado de turno a rectificar, que si se trató de una confusión... ¿No fue terrorismo? Demasiados errores, demasiadas rectificaciones, demasiadas dudas últimamente.
Creo que los que estábamos allí hace tres años somos conscientes de que el tema del terrorismo no es fácil, y menos con una oposición de cobardes que tiran la piedra y esconden la mano, y una asociación de víctimas del terrorismo que lleva el revanchismo por bandera. Porque esa es otra. No puede ser que en este país todo esté politizado, hasta las víctimas del terrorismo, y que haya víctimas de derechas y víctimas de izquierdas. Y lo voy a ir dejando aquí, porque me caliento y no es plan.
Reflexiona, José Luis. A un lado, o al otro. Sé claro. Ofrece resultados, no retórica. Y sobre todo, no nos tomes el pelo, por favor.
Increíble Anfield
El You'll Never Walk Alone, me explicaron una vez, es un himno cuyo mérito no es cantarlo cuando el equipo va ganando, sino cuando el equipo va perdiendo.
Leo en el periódico que el Arsenal ayer ganó 3-6 al Liverpool en partido de la copa inglesa. Pero lo alucinante del tema es que, con un 1-4 al descanso, en cuanto empezó el segundo tiempo, en lugar de pitar o quedarse mudo, todo el estadio de Anfield se puso a animar al Liverpool cantando su himno, el You'll Never Walk Alone, hasta el final del partido.
Os dejo un vídeo que no hace justicia a lo que es estar allí, pero tampoco creáis que os voy a pagar un viaje a la ciudad de los Beatles para que lo escuchéis...
Un anuncio muy cachondo
Reyes time

Cada vez que se acaba la Navidad tengo una sensación de vértigo y pereza ante lo que se nos viene encima, un nuevo año con sus alegrías, sus tristezas y todas esas cosas que te pasan mientras piensas en qué harás el día siguiente.
Afortunadamente, las dos semanas de Navidad se cierran con el día de Reyes, que para mí siempre ha sido el momento de reunirme con la familia y pasar un rato juntos. Este año hemos estado en casa de los primos mayores, Joaquinito y Olga, a los que aprovecho para darles la enhorabuena por lo guay que les ha quedado todo. Os prometo que le pediré a los Reyes 2008 un juego de copas para sustituir a las que se han dado de baja en la batalla de hoy. Estuvimos los que somos. Hasta vinieron los Santalós. Sólo eché en falta a Juanjo y Elenita.
Lo mejor, una vez más, ha sido Julia, mi prima pequeña (insisto, no pienso aceptar ser "tío Adri" hasta los 30) con la que hemos empezado explicándole qué es un mp3 y hemos acabado echando unas olimpiadas con el Eye Toy de la Play Station 2. Sorprendente el talento de Obelix para los juegos de consola. Si jugase así al pinpón en la Caseta, otro gallo cantaría...
Ah, ni que decir tiene que Julia es la responsable de la imagen del individuo que aqui aparece, cuyo nombre no diré porque todo se sabe...
Ah, queda pendiente un karaoke en c'an Obelix!!
El camino de los españoles
Desoyendo los sabios consejos de mi amiga Évora y con el fin de suavizar el impacto del retorno a Madrid, me he ido a ver "El camino de los ingleses".Por todos es sabido que no soy fan del cine español. De hecho, creo que me tengo que remontar a "Nadie conoce a nadie", "Tesis" y "Familia" para encontrar películas que me parezcan de nivel internacional.
Mi cabreo con "El camino de los ingleses" empezó antes de que apareciese imagen alguna, justo cuando vi es escudo del Estado. Una película dirigida por Antonio Banderas, que hasta hoy me caía bien con su rollo latino que no se toma demasiado en serio, no puede ser que esté subvencionada por el Ministerio de Cultura. Primero, porque es una peli de baratillo, y segundo y sobre todo, porque Banderas está forrado. Yo soy enemigo de las subvenciones estatales porque creo que el cine debe ser un negocio, pero puestos a darlas, dáselas a un Blaski, que está empezando, y no a Banderas, que tiene más pasta que el propio Ministerio.
Y luego, la película es de traca. Básicamente, es "Verano azul" con pretensiones. Y las pretensiones se basan en poner a Fran Perea de voz en off (!) y en meter un personaje de madura atractiva que interpreta Victoria Abril (!!) de rondón.
Me quedo con algunas cosas que aún así no salvan la peli: la fotografía, muy cuidadita. La música, que no viene muy a cuento pero mola. Y los encuadres, muy trabajados, como a mí me gusta pero a otra gente supongo que no. Ah, y María Ruiz, que es paisana mía y se parece a Liv Tyler hace 10 años, pero en cántabro, que es aún mejor.
Para la próxima, amigo Anthony, apoquina la tela que te dejó el Zorro y búscate un guión más cuidadito. Que parece que tantos años en Hollywood no te han enseñado que el cine no es un escaparate para el ego de un director, sino un negocio para disfrute del público, que es el que paga la entrada.
