Zombies para mear y no echar gota

Jo. Vaya tarde épica de cine que nos hemos pegado Picazo, Hortelano y un servidor.
Voy a dar detalles de las dos pelis que vi. Quizás os las joda, no lo sé.
El que avisa no es traidor.

Es verdad, arriesgamos. Yo no soy muy de cine español, pero por aquello de estar en terreno patrio, me dije démosle una oportunidad a los chavales. Y de ahí nació la idea de ver "Rec". Avalada por el avalador habitual y esas cosas.


Empieza la peli. Falso documental, cámara en mano, rollo bruja de Blair. Calidad video digital. Uy, me digo.

Veinte minutos, ni uno más ni uno menos, relatando la vida de los bomberos de Barcelona. El ritmo narrativo, en Parla. Uy, me vuelvo a decir.

Edificio infestado con un virus de nosequé. Vieja contaminada. Sustito. Tres tiros, pam, pam, pam. Vieja fiambre. Se levanta, me dice Picazo. Me muestro escéptico.

Cae un bombero por la escalera. Amaga molar. Barullo general. Cámara sigue en mano. Como en la bruja de Blair, me mareo. Uy, y van tres.

Al rato vuelven al mismo sitio y, Picazo was right, la vieja no está. Uh-oh, zombies. A tomar por culo la película, el menos para mí.


De aquí al final, más momentos de comedia que de intríngulis. Uno se acaba cansando de los grititos, de los fogonazos de luz, de los graves en la música haciendo hummmmmmmm antes de los sustitos, de las escapatorias por los pelos. Horrible, lamentable, bochornosa. Si
Balagueró y Plaza tienen que renovar el cine español, vamos jodidos.

En nuestra frustración, decidimos darnos la revancha: "Soy leyenda", la última de Will Smith. El cine americano de acción nunca defrauda.

En buena hora.

La película narra la historia del último superviviente en un NY infectado por un virus que, a grandes rasgos, convierte a la peña en un cruce de vampiros y, uh-oh, zombies. Los putos mismos zombies de la película anterior. Manda webs.
Ah, y el prota también tiene un pastor alemán, por aquello de justificar los monólogos graciosos de Will Smith, que contra todo pronóstico siguen molando.


Bueno, pues eso es la película, porque no pasa absolutamente nada. Cero. Zilch. Nil.
Bueno, sí, durante una pelea con perros vampirozombies, el perro de Will Smith se vampizombiriza. Y ya. Ni giros argumentales, ni progresión de personajes, ni escenas de acción que te rilas, ni leches. Sólo planos de Manhattan en plan post-holocausto, para que se note que es una superproducción. Alguien me tendrá que explicar por qué estaba todo lleno de ciervos.

Malditos zombies navideños. Teníamos que haber apostado por Nicholas Cage...

1 comentarios:

Hortelano said...

"Sí,tenemos la vacuna contra el cancer" and the Oscar goes to...