Resulta que ayer quedamos a tomar cañas por Alonso Martínez, a eso de las dos de la tarde. Al salir del metro, gran atasco de personal. Mucho niño, mucha abuela. Lo normal en navidad. El mosqueo llegó cuando mirabas a los padres, y se veía un patrón de corte y confección estándar: peinado con raya de tiralíneas, jersey de punto, camisa Polo Ralph Lauren, pantalón vaquero o, en su defecto Dockers, y zapato náutico recién lustrado. Y caí en la manifa a favor de la familia cristiana que se había convocado en Colón. Más de un millón de personas, por lo visto. Con Rouco Varela como maestro de ceremonias y Benedicto XVI como artista invitado, du-duá.
Perro viejo como es uno, ya se olía de qué iba el percal. Qué es lo que se esconde bajo el eufemístico concepto de la exaltación de la familia cristiana. Y resultó que al final no era una manifestación a favor de nada, sino en contra de todo. En contra del aborto, sin matices ni circunstancias. En contra de los matrimonios homosexuales. Es más, en contra de los homosexuales por sí mismos. Os confieso que me ha encantado veros, queridos, ahí, todos juntitos a los ojos del Señor. En plena celebración del aniversario del nacimiento de vuestro mesías, noche de paz, noche de amor, todos echando fuego por la boca en contra de la libertad de los demás.
Porque mientras los gays, por ejemplo, reclaman sus derechos y celebran su condición con una gran fiesta en la que nadie está excluido, vosotros os juntáis para repartir odio, con dos cojones y un crucifijo.
Y eso es lo que más me ha gustado: que por fin os habéis quitado las caretas, allí todos a una, con la peña asintiendo como borregos y el pastor que mueve los hilos del asunto en pantalla grande, saludando en castellano desde las paredes de mármol de vuestro querido Vaticano.
Feliz 2008 a todos.

2 comentarios:
Lo de vosotros y nosotros suena exactly the same que el lema de los nacionalistas. Te veo pelín intolerante y me preocupa.Un exceso de hipercrítica, valga la redundez que diría nuestro amigo Millán.
Tranqui Adri, a mi también me encendía esta gente. Pero he llegado a la conclusión de que es un partido que está ganado.
El progreso y la evolución contante de la sociedad, como organismo vivo que es, aplasta y aplastará a estos ridículos stoppers. Ellos creen que es un organismo inerte y los únicos que son muertos en vida son ellos. No hay más que verlos.
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