Ases quemados

Ladies and gentleman, por primera vez en este blog voy a hacer el más difícil todavía: hacer la crítica de una película... sin verla.

Una de las normas que rigen la convivencia pacífica en Blaskimedia es la no alusión a tres actores. Tenemos las películas de Richard Gere y Kevin Costner vetadas hace tiempo, pero no son ellos los tres elegidos. No. Hablo de Ray Liotta, Ben Affleck y Orlando Bloom.

Ray siempre nos ha parecido sencillamente un desgraciado. Revisando su curriculum en imdb.com, uno encuentra joyitas del calado de "Campo de sueños" (con Kevin Costner), "Operación elefante" (sí, yo también había borrado esa película de mi disco duro) o "Revolver" (la última de Guy Ritchie, aún sin estrenar en España, y no me extraña).

Pero Ray se ganó su lugar en el panteón de terroristas cinematográficos por aquel papel que le dieron en la [innecesaria] secuela de "El silencio de los corderos". Aquella escena en la que Hannibal le levanta la tapa de los sesos mientras él pone cara de gilipollas es absolutamente memorable. He encontrado la fotografía, para darle color al asunto.

Ben Affleck es un caso curioso. Cuando apareció de la nada (Mallrats no la vio ni Cristo en su momento) como coguionista de "El increíble Will Hunting" (¿alguien se acuerda de ALGO de esa peli?), la crítica le trató como un joven prodigio. Poco tardó Ben en sacarles de su error, cuando protagonizó "Armageddon", fantástica película freak en la que sin embargo apestaba desde el punto de vista interpretativo, por no hablar del baño que se lleva de Bruce Willis en todos los sentidos...

Pero Ben quería ir más allá. Por eso aceptó dos papeles todavía más terroríficos: el del prota del bodrio infumable y patriotero que fue "Pearl Harbor" y, sobre todo, el de superhéroe con michelines que fue "Daredevil". Qué película, señor.

Y Orlando Bloom es un ejemplo de un actor espantoso que, mira tú, tiene un buen agente que le consigue papeles en películas chulas, como "El señor de los anillos" (donde interpretaba a Legolas, el elfo que cuando entrecerraba los ojos veía lejos que te cagas), "Piratas del caribe" (donde es triturado, humillado y degradado por Johnny Depp) y "Black Hawk derribado". Se ve que últimamente está cogiendo las riendas de su carrera, ha empezado a elegir él los guiones y, así, ha protagonizado turres como "Elizabethtown".

De Orlando nos quedamos con su cara de palo permanente. Da igual que le digan que Gollum se ha puesto el anillo de poder en el rabo y ha sodomizado a Frodo en el Monte del Destino o que Keira Knightley es en realidad un pirata zombie. A Orlando se la pela.

Su cara me recuerda a cuando en Friends, Joey explicaba cómo interpretar un momento de concentración como "hay que poner cara de que alguien se ha tirado un pedo pero no puedes decirlo en alto". Solo que a Orlando no le hacen falta gases para ponerse delante de una cámara...

Pues a todo esto, resulta que hace unos meses saltó la noticia: Ben Affleck y Ray Liotta saldrían juntos en una peli llamada "Smoking aces". Dos de nuestros tres ídolos, por fin unidos. La trama, según cuenta LaNetro, es la siguiente:

Buddy "Ases" es un corrupto mago de Las Vegas que va a testificar en un juicio contra Primo Sparazza, un mafioso acusado de haber mandado asesinar a 130 personas. El entorno de Sparazza se entera de la traición y ofrece un millón de dólares por acabar con "Ases". Matones y sicarios de toda clase y condición verán una oportunidad de oro para ganar una jugosa suma de dinero y así demostrar quién tiene menos escrúpulos y más "puntería".

Bueno, pues esa ha sido mi crítica. No puedo añadir nada más. Chimpún. Si después de todo esto, le echáis un par de huevos y os dejáis 6 euros (o unas horas de ancho de banda en su defecto), pues ya me contaréis. No nos esperéis sentados ni a Blaski ni a mí en la butaca de al lado...



2 comentarios:

Dani Crespo said...

La comparación de la cara de Bloom con el chiste de Joey es genial!
Yo añadiría a Jude Law también... además por qué no se queda calvo de una vez ese chico?? Si tenía entradas hace 10 años!

Hopewell said...

Ray siempre estará en la cumbre de los grandes actores mediocres. Es un genio en lo suyo. Y lo suyo es ser mediocre.
Y mira que no hablaste del infarto en la sala durante la famosa escena de Hannibal...