Aunque sé de alguno que se va a ciscar en mis muertos más frescos, el día 26 de marzo voy por fin a ver un partido serio de selecciones: Francia-Inglaterra, stade de France.
Unos buenos hooligans fuera del estadio, unos himnos como dios manda, y unos equipos con once jugadores serios. Sin marchenas ni fernandos torres.
Además voy con Mathieu y Antoine, franceses descendientes de los hijos de Bonaparte que tienen claro que un Francia-Inglaterra jamás será un amistoso.
Ni que decir tiene que cantaré la Marsellesa a viva voz. Faltaría plus.
Eso sí, en la Eurocopa estaré con los de siempre para ver, esperemos, lo de nunca...

1 comentarios:
Este blog es cada vez mas franchute. al final vas a ser tu mas chauvinista que ellos, jeje...
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