Hoy quiero hablaros de mi amigo Marcos. Marcos es licenciado en medicina (y cirugía?) por la universidad de Cantabria y, por lo tanto, ex-alumno de la Dra. Yk.
El caso es que, cuando aún era alumno suyo, un día no se sabe muy bien bajo qué tipo de circunstancias, me llevó a ver al Racing a los campos de sport de el Sardinero. Hablamos de 1992.
Ese mismo año, después de muchos partidos contra equipos de ciudades insólitas, tipo Palamós, conseguimos jugar la promoción de ascenso contra el Español del Barcelona, que por aquel entonces se escribía con ñ. 1-0, y subimos a primera.
Me acuerdo como si fuera ayer de aquel día porque, aunque es de justicia decir que fue mi madre la que me llevó al Racing por primera vez, cuando estaba en segunda b primero y en segunda después, Marcos fue el que, poco a poco, me fue racingueando, y alejando de los equipos guays -Madrid, Barça- que les gustaban a los demás niños. Para mí, que soy cántabro de nacimiento pero no tengo raíces familiares en la tierruca, fue muy importante.
Marcos es el tipo más enamorado de Cantabria que conozco. Sabe cuál es el mejor bar en Caviedes, el mejor cocido montañés -Correpoco-, los quesucos con mejor calidad/precio, las casas rurales más secretas... Te lo cuenta tanto con tanta energía y entusiasmo, que te lo acaba vendiendo. Más que médico debería ser consejero de turismo y deporte del gobierno de Cantabria, lo haría de lujo.
Después del ascenso, seguimos yendo al estadio juntos, dejándonos la garganta -con él, el fútbol en directo se vive a tope o no se vive- en cada partido, animando lo inanimable, viendo partidos de copa los miércoles por la noche con una manta verdiblanca y bocata de jamón con tomate como todo equipamiento, sobrellevando decepciones y celebrando goles que valían prolongar el sueño de un Racing de primera. Lo último -foto-, ver juntos la clasificación para la UEFA por primera vez en la historia. Enorme.
Cuando me fui a Madrid, Marcos empezó a ir al fútbol con su chica, Gema, que controla absolutamente todo lo que sucede en un estadio de fútbol... menos lo que pasa sobre el césped. De hecho, aprovecho estas líneas para agradecerle infinito que me deje el carnet cada vez que vuelvo a casa. Ella sabe que Marcos y yo lo amortizamos rápido.
Mención también a las dos niñas que tienen, Marta y María (esta segunda, clónica de su papá hasta extremos insospechados), que son como sobrinucas mías.
A todo esto, el otro día Marcos dejó atrás la treintena. He echado cálculos, y si cumplimos con la esperanza de vida media, podremos ver el fútbol en directo en el Sardi -jubilados pero infatigables- unas diez temporadas más. La temporada 2035-2036 tiene buena pinta desde ya. Aupa Racing y felicidades, Marquitos!

3 comentarios:
Como al tal Marcos no le conozco, no digo nada, pero sobre el trailer de Watchmen te digo que tiene una pinta cojonuda y sobre el banner de los Juegos Olímpicos, que me parece cojonudo.
¿Cojonudo?
Cono
Codo
Jodo
Nudo
Ojo
Cojo
Uno...
Me ha llegado Adri.
Muchas gracias chaval. Eres un máquina.
Como siempre, ya sabes que no se abrir un google/Blogger ni un OpenID
MARCOS
Adri sabes que te dejo el carnet del Racing cuando quieras (pero que no se entere Rufi). Por cierto el partido que mas me gustó fue el Racing- AtMadrid en el que volaron las asientos del fondo Sur y vinieron lo antidisturbios. Marcos ni se enteró.
Gracias Adri, eres unico y especial.
Gema
Post a Comment