Sentado frente a la puerta de embarque de mi vuelo Barcelona-Paris escribo estas lineas, totalmente desconsolado ante lo que es, una vez mas, un final de verano traumatico. El cierre de verano, que desde que tengo memoria paso en Menorca, siempre tiene esa sensacion agridulce entre la dulce resaca de las fiestas de Mahon y la inmediata vuelta a la rutina invernal.
Se da ademas la paradojica casualidad de que la puerta de embarque 33, junto a la mia, oculta tras de si un avion de Vueling que tiene por destino -los caminos de la Fuerza son insoportables a veces- el aeropuerto menorquin.
Hoy mientras tomaba el desayuno -una excelente coca de albaricoque- mirando al decimotercer yate mas grande del mundo, reflexionaba sobre lo intensa que me resultan los pocos dias que paso en la isla. Y sonreia, satisfecho, al recordar mi 4-3 al pinpon contra mi primo Obeix (enfrentamiento con solera, como refleja la fotografia) y el 1-4 en el parchis madres contra hijos con el que renovamos titulo hasta 2009...
Enorme Menorca y los menorquines, como siempre. El 21 de mayo de 2009 nos volveremos a ver.

2 comentarios:
mucha charlaa!!
jajaja pr esta bien lo de mahon
El superbarco sigue aquí, un resto de coca también pero...... ya sabes, la vida es así y tenemos la suerte de poder pasar aquí los mejores dias del año desde hace muchos. Hoy parchís light entre tres: a ganar!!!!!
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