Me quedo mucho más tranquilo

El otro día caminaba por el borde del Sena cuando una avalancha humana de gente vestida de blanco con viseras amarillas se me echó encima. Por los estandartes y las pintas, lo primero que pensé fue en un batallón de fantasmas que se iba a las Cruzadas.
Pero no, era las hordas que fueron a ver a Benedicto XVI (luego se quejan de que Loca academia de policía tenía muchas secuelas).


Hoy he leido en el periódico que, después de visitar París y Lourdes, el Papa ha dado a Francia por bendita y se ha largado con la música -y los fieles- a otra parte. Me quedo mucho más tranquilo.

1 comentarios:

Hopewell said...

Tendrías que haberte acercado a que te diera la bendición... o te condujese al lado oscuro de la fuerza, o algo...
jeje