Lejos de Madrid

Quizás sea porque soy nostálgico por defecto, o quizás porque uno de mis defectos es la nostalgia, pero el caso es que este fin de semana que he pasado fugazmente en Madrid me pregunté más veces de las que caben en una mano qué cojones hago yo lejos de aquello.
Lejos de los domingos en La Latina.
Lejos de los bocatas de calamares.
Lejos de la plaza de Oriente.
Lejos de la caña de Mahou.
Lejos de la gente con la que más me gusta estar.

Será el efecto noviembre, que es sin duda el peor mes del año. A ver si llega ya el día 27 y se me pasa este momento morriña.

PD: volveré...

4 comentarios:

Anonymous said...

lejos de tu principita...

concha said...

Na miña terra chamanlle morriña o saudade.Ça ne fait rien. Todo llega, todo pasa, todo se olvida. No se diga, optimista! Estate quieto, ven un poco mas, termina lo que estas haciendo y luego... ya diseñaras tu destino con conocimiento, experiencia,and so on. Vengaaaaaaaa!

Anonymous said...

Lejos del brazo, Adri. No te olvides del brazo. Con un poco de práctica puedes conseguir maquillar el resultado. Lo de destronarme supongo que lo habrás dejado ya descartado...
Aquí te espero.

Anonymous said...

Ya veo que tu verdadera tierra y tu auténtica y única madre no entramos en tu morriña. Celoooosa??? Pues sí, un poco. Qué le vamos a hacer!! (Como tu principita).Ya somos dos.