Desde entonces, el reino de los galos ha visto cómo los americanos personajes de Disney se han convertido en un terrible adversario que no hacen más que limarles la clientela.
El pasado sábado ha sido, de lejos, el día que más malo ha hecho en las últimas semanas. Lluvia fina pero insistente -drizzle que dicen los ingleses, orbayu los asturianos- nos acompañó durante toda la visita.
Al llegar, encontramos una pizarrita en el parking que avisaba de que estaban cerradas dos montañas rusas... sobre un total de tres. Estupléndido.
Evidentemente, el buen tiempo ayudó a que la gente se quedase a disfrutar del shopping parisino, y sobre una asistencia esperada de 12.000 personas, sólo hubiese 4.500 en el parque, de manera que las filas pre-atracción se hacían llevaderas.
Los parques temáticos tienen que cumplir, a mi gusto, un requisito esencial: deben ser 100% dedicados a su rollo. En ese sentido, el parque Astérix está, en general, muy conseguido. Todos los letreros están escritos en esa tipografía comic sans made in Uderzo que sale en los cómics, los nombres de las cosas acaban en -ix o en -um, hay atracciones directamente relacionadas con las historietas (por ejemplo, el barco vikingo sale de "Astérix y los Normandos") e incluso hay una reproducción exacta de la aldea gala, con casas de Esautomatix, Abraracurcix y Asuranceturix incluidas.
Sin embargo, hay dos reproches a hacerles a los responsables: una es qué coño pinta una zona medieval en mitad del parque (época unos mil años posterior a la Guerra de Galias) y la otra es por qué hay un (lamentable) espectáculo ambientado en 1930.
El nivel de las atracciones que probé, bastante corriente. La montaña rusa -grand huit en fr
ancés- que estaba abierta, llamada Gudurix como el sobrino de Abraracurcix, estaba bien, pero lejos del nivel de, por ejemplo, el Supermán de la Warner. Las atracciones de agua eran las de siempre: el tronco que cae, la barcaza que cae, los rápidos que giran. La novedad 2009, Le défi de César, era una combinación de figuras de plástico en movimiento, animación chusquera y efectos de luz y sonido que nos acabamos preguntando si el punto del tema no era un viaje a 1992.La pregunta del millón: ¿Eurodisney o Astérix? Pues por mi experiencia, el primero... salvo que se vaya con un niño muy fan de los irreductibles galos.

2 comentarios:
Como se nota que has sido un niño feliz. Que cantidad de buenos recuerdos almacenas en tu disco duro y que nostalgia de pelis, cuentos, tbeos, videos, vivencias, encuentros y desencuetros!For ever!
desde luego, he sido un niño muy feliz.
y la post-niñez, apéndices aparte, no va nada mal...
pd: estás a todas, facebook, blog, fútbol no es fútbol... qué barbaridad!
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